Un examen gemológico inicial de las joyas que José Luis Rodríguez Zapatero mantenía ocultas en una caja fuerte de su despacho ha determinado que contienen piedras preciosas auténticas: diamantes, rubíes y esmeraldas, tres de las gemas más cotizadas en la alta joyería junto al zafiro. La valoración provisional de toda la colección apunta a un mínimo de un millón de euros, muy por encima de la horquilla de 30.000-50.000 euros que ha ofrecido su entorno.
El instructor del caso Plus Ultra, el juez José Luis Calama (Juzgado Central de Instrucción número 4 de la Audiencia Nacional), ordenó la semana pasada a la casa de subastas Ansorena que realice una tasación completa y oficial de todas las piezas para determinar su valor exacto con vistas a la instrucción.
El hallazgo de la UDEF
Los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional localizaron el pasado 12 de mayo más de un centenar de piezas —gargantillas, pulseras, relojes, anillos, brazaletes, pendientes, cruces y otros objetos— dentro de una caja de seguridad escondida en el despacho del expresidente socialista en el número 35 de la calle Ferraz (Madrid).
La atención del magistrado se centra especialmente en tres juegos completos de cinco joyas cada uno, que nunca han sido declaradas por Zapatero ni por su familia. Se trata de composiciones de estilo árabe exuberante y recargado, formadas por un collar, una pulsera, un anillo y dos pendientes:
- Un lote con piedras de color verde (identificadas como esmeraldas).
- Otro con piedras de color rojo (rubíes).
- El tercero con tonos azules (lo más probable es que sean zafiros).
Todos los elementos están engastados con decenas de pequeños cristales que las pruebas han confirmado como diamantes auténticos. Incluso el metal blanquecino que une las piezas sería de alto valor. Junto a estos tres lotes destacados, la UDEF halló otras piezas de apariencia más sobria y modesta.
Sorpresa inicial y pruebas realizadas
El hallazgo de piezas tan llamativas generó sorpresa incluso entre los investigadores, que barajaron inicialmente la posibilidad de que se tratara de imitaciones o réplicas de alta calidad. Sin embargo, los lotes fueron examinados táctil y visualmente y sometidos a pruebas con instrumentos gemológicos, confirmando su autenticidad.
La versión del entorno de Zapatero
Según explicó el portavoz del entorno de Zapatero, Luis Arroyo, las joyas procederían de una herencia de las madres del expresidente y de su esposa, Sonsoles Espinosa, así como de una tía. Otra parte del ajuar provendría de regalos recibidos tras abandonar La Moncloa en 2011. El matrimonio habría guardado las piezas en el despacho de Ferraz porque residía temporalmente en una vivienda de alquiler sin caja fuerte.
Los investigadores, sin embargo, consideran que los tres juegos más lujosos y recargados —cuyas composiciones superan los estándares habituales de la alta joyería y se asemejan a colecciones reservadas para grandes ceremonias de casas reales europeas— encajarían mejor en un origen distinto.
Implicaciones legales y fiscales
Zapatero nunca declaró la existencia de estas joyas a la Agencia Tributaria, ni como herencia ni como donación o regalo. Además, se desconoce cómo entraron en territorio español. Cualquier bien importado que supere los 430 euros exige el pago del 21 % de IVA más las tasas aduaneras correspondientes.
Estos hechos abren la puerta a una posible imputación por delito fiscal. Pero lo más grave, según fuentes jurídicas consultadas por El Confidencial, es que refuerzan los indicios de que, en paralelo a su actividad pública como líder del progresismo internacional y mediador en Venezuela, Zapatero habría desplegado una presunta actividad ilícita consistente en el cobro de comisiones por influir ante gobiernos y administraciones de todo el mundo. Las joyas se sumarían así al resto de presuntas ganancias de su red de influencia.

