Evoquemos, todo tan reciente y tan embustero. Archivos OVNI desclasificados por el Pentágono, sobresaliendo la «enigmática» estrella de ocho puntas. La congresista Anna Paulina Luna, mientras, difundiendo una imagen relacionada con los Ofanim (Ez 1, 15-21), las misteriosas “ruedas llenas de ojos” descritas por el profeta Ezequiel, seres celestiales vinculados al trono divino. El apocalipsis/revelación final, pues: Nibiru (ora dragón escarlata, ora asteroide letal), apagón global, black goo, «ángeles caídos» y los célebres tres días de oscuridad. Apretada síntesis sobre el queo: las historias que nos han contado sobre OVNIs, extraterrestres y contactos alienígenas no son más que una cortina de humo cuidadosamente diseñada por la élite global para manipular, controlar y, en última instancia, subyugar completamente a la humanidad. Ejemplo a vuela teclado: la desclasificación de archivos sobre Fenómenos Anómalos No Identificados por parte del Pentágono no deviene ningún tipo transparencia informativa, sino tan solo una burda campaña deliberada para que el populacho afilie a los extraterrestres con una amenaza existencial planetaria. Invisible, como les mola a los zumbados degenerados que se hallan manejando los hilos de nuestro infecto teatrillo mundial.

Blue Beam modificado
Drones, inicio del pufo cósmico bautizado por el gran Serge Monasta como Blue Beam. Posteriormente, hologramas hiperrealistas proyectados en el cielo, ignotas aeronaves militares de propulsión avanzada y fenómenos acústicos dirigidos para engañar a casi toda la peña planetaria. El Estado Profundo, hogaño, está mutando parcialmente la narrativa del engaño sideral hacia una «guerra santa». Ciertas facciones políticas y de «inteligencia» ansiando convencer al público culocagado de que los alienígenas son en realidad «demonios» o «agentes de Satán» que se enfrentarían a los humanos transhumanizados, escalando el sobresalto del terreno militar al religioso (De todas formas, recuerden, que la fragancia «espiritual» y mesiánica ya brotaba en las tesis de Monast»)…

…Grosso modo. Como durante la payasada covidicia se trata acojonar brutalmente a la población mundial, además, en este asunto, «justificar» la militarización del espacio exterior e implantar un gobierno global todavía más totalitario. Y no olviden a vaporizados científicos y gente metida en el mundo de la ufología que han aparecido recientemente «muertos» o «suicidados». En fin.

