El momento de la sociedad española es verdaderamente preocupante, si tenemos en cuenta los problemas que posiblemente traiga la regularización de varios millones de personas que hasta el momento se encontraban ilegales en nuestro país.
Pedro Sánchez está demostrando que quiere proteger a grupos específicos, con el propósito de perjudicar a otros.
Si analizamos los últimos años del gobierno presidido por Pedro Sánchez, apreciaremos con exactitud, a una persona instigadora, que ha venido buscando conflictos políticos, sociales y laborales entre los ciudadanos de distintas ideologías en España.
Llamar a Pedro Sánchez manipulador, saboteador, encubridor, problemático o alborotador, no es ninguna ofensa, máxime si tenemos en cuenta el grado de desprecio que desprende su cara de neurótico y chulo de piscina, de los que hoy apenas existen.
Supongo que, si sigue leyendo y dependiendo del grosor ideológico que contenga en su mente, estará que se sube por las paredes por haber leído lo anterior.
Pero como todo tiene su explicación, voy a dar la mía.
Pedro Sánchez, es en primer lugar, un enemigo del cincuenta por ciento de los ciudadanos de origen español que aman a su país y no están conformes con los asesinos y separatistas que se identifican con los de las manos manchadas de sangre.
Utilizar a los anteriormente descritos para conseguir beneficios y obrar con maldad para beneficio propio, aunque para ello cree un desequilibrio de poder, es cuanto menos, propio de gente sin sentimientos patrióticos a los que les importa una mierda, el que haya millones de personas clamando justicia y pan, mientras ven el precipicio por donde caerán sin posibilidades de salvación.
En cualquier caso, cuando un peligroso dictadorzuelo con personalidad conflictiva y desde su poltrona de instigador, disfruta generando disputas entre la gente de su pueblo para él sentirse creador de lo maligno sin que nadie intente poner remedio, significa que vive en un mundo de parásitos sin dignidad, sin principios y llenos de cobardía.
España ha pasado de ser un país digno, respetado y serio, a ser un lugar en donde la putrefacción del poder ha encerrado con candado, la libertad de las personas, gracias a la podredumbre de la política y la in-justicia que la protege.
Feliz Domingo
Joaquin Rabasco (Presidente de S’ULL y PRB)