La Audiencia Provincial de Orense ha impuesto una pena de cuatro años de cárcel a un hombre que estafó 160.000 euros a una mujer con la que contactó inicialmente a través de Facebook. La sentencia, dada a conocer este jueves por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), incluye además una multa de 2.400 euros, la obligación de devolver los 160.000 euros sustraídos y una indemnización adicional de 4.000 euros por daño moral.
Según los hechos probados, el acusado se hizo pasar por un profesional odontológico y socio de una clínica en Ponferrada (León). Utilizando esta identidad falsa, ganó la confianza de la víctima y le solicitó importantes cantidades de dinero con excusas relacionadas con supuestos problemas económicos y de salud. Para reforzar su credibilidad, presentó documentos falsificados que simulaban solvencia económica. La sala valoró especialmente la gravedad del perjuicio causado, el quebranto emocional sufrido por la afectada y la peligrosidad del condenado, al que aplicó el agravante de reincidencia. La sentencia no es firme y puede ser recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Galicia.
Este caso es un ejemplo más de las llamadas estafas románticas o «timo del amor», un tipo de fraude que se ha multiplicado en los últimos años gracias a la popularidad de las redes sociales y las aplicaciones de citas. Los estafadores crean perfiles falsos (práctica conocida como catfishing), construyen una relación de confianza emocional durante semanas o meses y, una vez lograda la conexión, inventan historias dramáticas para pedir dinero: emergencias médicas, problemas legales, inversiones urgentes o incluso gastos para viajar a conocer a la víctima en persona.
Algunos casos sonados que han trascendido en España y a nivel internacional en los últimos años incluyen:
- El conocido como «el falso Brad Pitt»: estafadores que suplantaron la identidad del actor estadounidense (y de otras celebridades) en perfiles falsos para engañar a decenas de mujeres, prometiendo amor y una vida lujosa a cambio de transferencias económicas. Varias víctimas en España y otros países cayeron en el engaño.
- El caso de las hermanas de Morata de Tajuña: una trama familiar que utilizaba perfiles falsos en redes para captar víctimas solitarias, combinando la manipulación emocional con peticiones de dinero.
- Operaciones policiales masivas, como la detención de 21 personas en 2025 por una red que pirateaba cuentas y analizaba portales inmobiliarios para localizar víctimas vulnerables y aplicar el «timo del amor».
- Casos internacionales que han impactado en España, como el del «Tinder Swindler» (Shimon Hayut), quien fingía ser un millonario para estafar millones de euros a mujeres en varias citas en línea; su historia fue llevada a Netflix y sirvió de alerta global.
En 2025 y 2026 se ha observado un agravamiento del problema con el uso de la inteligencia artificial para crear perfiles más logrados (montajes falsos, voces sintéticas, mensajes automatizados) y el auge de variantes como el «engorde de cerdos», una de las estafas en línea más sofisticadas y devastadoras de los últimos años. Su nombre proviene de una metáfora cruel: los estafadores tratan a la víctima como un «cerdo» al que engordan durante semanas o meses con atención, confianza y falsas promesas, para luego «sacrificarlo» económicamente, llevándose todo el dinero posible. Tras el engaño romántico se induce a la víctima a invertir en criptomonedas falsas.
Las autoridades y organizaciones como el INCIBE recomiendan extremar la precaución: nunca enviar dinero ni datos personales a alguien conocido solo en internet, verificar identidades mediante videollamadas, desconfiar de perfiles demasiado perfectos o que evitan encuentros presenciales, y denunciar inmediatamente cualquier sospecha.

