Por Alfonso de la Vega
Además de la invasión de Ceuta acabamos de ver otro ejemplo del “orden internacional basado en reglas” que decía cierto prohombre socialista de triste memoria. Aunque aún se desconocen los detalles ocultos el emperador Trump trinca Groenlandia en otra histórica rendición de la Monarquía danesa y de la propia corrupta UE de la cínica von der Leyen. En nuestra ingenuidad pensábamos que la Corona danesa mantendría posturas más decorosas que las españolas pero por lo que se ve en la prostituida Europa WOKE en todas partes cuecen habas y las naciones con o sin “co-soberanía” están ya en trámite de liquidación sin remedio. Incluso poderes maléficos terribles tratan ahora de acelerar un conflicto bélico abierto con el pretexto ruso antes que la población a sacrificar al final termine reaccionando como ya estaría haciendo en algunos lugares.
La última bandera oculta tras el proceso de disolución nacional en curso sólo tiene una estrella. Una muestra más que tanto Rusia como China tratarían mejor a sus socios y aliados o al menos no les dan puñaladas por la espalda. Pero Rusia es muy “mala” cuando trata de proteger a sus ciudadanos históricos acosados por la dictadura golpista en territorio artificial ucraniano y en cambio, la invasión gringa de Groenlandia es “buenísima” y asaz filantrópica.
Si no es un farol o engaño de los que acostumbra tan inconsistente personaje parece que esta vez la cosa va en serio y el emperador ha anunciado que se había llegado a un “acuerdo” para transferir a la Casa Blanca el “control de la seguridad” de Groenlandia. Lo que apesta a eufemismo para decir que el Imperio se la apropia sin pegar un solo tiro ni pagar un dólar ni menos mandar a salvajes hordas invasoras como carne de cañón para que le hagan el trabajo sucio que allí hace mucho más frío que en Ceuta.
Su parte final de guerra publicado explica que:
“Me complace anunciar que los Estados Unidos de América han llegado a un acuerdo con el Reino de Dinamarca y Groenlandia, que otorga a los Estados Unidos el control permanente de la seguridad y de todas las demás necesidades en Groenlandia, abordando por completo TODAS nuestras preocupaciones estadounidenses.
Esto NO tendrá ningún costo para los Estados Unidos. Bajo mi dirección, trabajamos con representantes de Dinamarca y Groenlandia para garantizar que los Estados Unidos tengan, para siempre, la capacidad total de hacer lo necesario en Groenlandia para asegurar y defender la seguridad de Groenlandia y de los Estados Unidos de América.
Además, a partir de ahora, ningún adversario de los Estados Unidos podrá tener NUNCA una base en Groenlandia, tener presencia militar en Groenlandia, o realizar inversiones sensibles en Groenlandia, sin nuestra aprobación escrita expresa.
Este es un «Acuerdo de por vida», no tiene fin. Nos sentimos muy honrados y orgullosos de lo que acaba de ocurrir, y todo lo acordado hoy será apreciado por el pueblo estadounidense. Inmediatamente comenzaremos el proceso de desarrollar una importante presencia militar en la parte correspondiente de Groenlandia, de la cual hay muchas.
Trabajaremos con el pueblo de Groenlandia en su desarrollo y construcción. Esta solución es excelente para los Estados Unidos de América, Dinamarca, Groenlandia y todos nuestros aliados. Esperamos trabajar con la maravillosa gente de Dinamarca y Groenlandia hacia un futuro magnífico en relación con esta gran y altamente estratégica extensión de tierra.
La protegeremos mucho. Este es un sueño hecho realidad para los Estados Unidos de América, un sueño muy importante, histórico y especial. Gracias por su atención a este asunto.”
De la protección gringa pueden dar fiel testimonio vietnamitas, afganos, sirios, libios, iraquíes, gazatíes, etcétera… Incluso precisamente ahora que suenan tambores de guerra contra Rusia, Trump prudentemente estaría retirando tropas del continente europeo. Ignoramos cuál habrá sido la propuesta que Su Majestad danesa no haya podido rechazar. Seguramente están más amujerados que los iraníes o hutíes que están dando una lección al mundo de dignidad y entereza moral ante las agresiones que sufren. Pero no deja de ser curioso recordar el deslumbrante muestrario de las diferentes Casas reales europeas con ocasión del reciente funeral del monarca noruego. Ellos, disfrazados de fieros Martes con la pechera condecorada con vistosa chatarrería; ellas de rijosas Venus recauchutadas con botox, preparadas para el moderno juicio de Paris de la prensa del higadillo. Tanto fiero uniforme, tanta gallardía y arrojo de sangre azul, para que luego venga un plebeyo gringo corrupto, putero y maleducado para que pille lo que desee como si fuera un posmoderno derecho de pernada pero al revés.
Por parte de la despojada víctima, la “Sánchez” danesa, también socialista faltaría más, que responde al nombre de Mette Frederiksen en vez de dimitir confesó su satisfacción por la agresión sufrida: «Me alegra que haya perspectivas de un buen acuerdo para Groenlandia, el Reino de Dinamarca y EE.UU. Un acuerdo que fortalece nuestra seguridad común en el Ártico y la región del Atlántico Norte y que, por lo tanto, también es bueno para la OTAN y Europa. Un acuerdo que al mismo tiempo reconoce la soberanía y la integridad territorial del Reino de Dinamarca, así como el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación».
Otra cínica y traidora “Sánchez” que alaba y felicita al enemigo invasor, defensora del gran capital monopolista internacional como socialista bien aplicada. Un gran invento ese de la «co-soberanía», se reconozca o no tan equívoco término. Que el Imperio quiere mejorar su control sobre el Ártico o sobre el Estrecho de Gibraltar, pues nada se trinca el territorio por las buenas o por las malas y basta. Pero menos mal que somos de la OTAN para que nos defienda, que el que no se consuela es porque no quiere.
Sic transit gloria mundi

