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Una mala digestión

Hoy he soñado que un tipo, un desconocido, salta la valla y se me cuela en el patio de casa. Salgo a preguntarle quién es, y me da a entender que no habla mi lengua. Me pide comida, por señas, y se la doy, y bebida. Faltaría más. ¡Hoy por ti y mañana por mi!

Pero mira que el tipo, lejos de darme las gracias y seguir su camino, me coge las sombrillas y los toldos del patio y se monta una jaima.

Entonces me enfado, y le digo enfadado, que no me parece correcta su actitud (Yo creo que una cara de enfado, todo el mundo la entiende). El tío me señala y señala su boca, con el mismo dedo. -No problem- añade. (-Mientras traigas comida no habrá problemas- Entiendo).

También he soñado que, ante tal chantaje, llamo a la policía, y vienen unos policías a decirme que no sea desconsiderado, que el desconocido tiene derechos. -¿A instalarse en patio ajeno y ser mantenido? ¿En qué ley está eso?- Los polis levantan los hombros y dan media vuelta.

Luego sigue una escena en la que salen más policías, custodiando la jaima, mientras esta se quema. En ese punto pienso -Esto sería imposible verlo en el mundo real- Liebres que corren por el mar, sardinas por el monte… Son ese tipo de cosas que te informan, si las ves, de que estás soñando. Y ahora esto: policías custodiando una jaima que el desconocido se fabricó, destrozando mis sombrillas y mis toldos (Puestos a protegerla, ¿no sería mejor idea apagarla, que permanecer ahí, como pasmarotes, sin hacer nada?).

¿Puedes imaginar a la policía haciendo un ridículo mayor? ¿A que no? ¡Ahí he sido plenamente consciente de estar viviendo un sueño (Más bien una pesadilla) y he despertado!

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