Cobrar una pensión de jubilación resulta, en la práctica, más ventajoso que percibir el sueldo que cobra la mayoría de los trabajadores. Según los datos de agosto de 2026 de la Seguridad Social y la última Encuesta de Estructura Salarial del INE, la pensión media de jubilación se situó en 1.574,9 euros mensuales en 14 pagas (equivalente a 1.837,4 euros en 12 pagas). Frente a ella, el salario más frecuente (el modal, el que realmente percibe el mayor número de empleados) apenas alcanza los 1.180 euros mensuales en 14 pagas con datos de 2024. La diferencia es del 33,47%.
La brecha se agranda todavía más con quienes se acaban de jubilar. Las nuevas altas de jubilación alcanzaron en julio una media de 1.707,2 euros (1.822 euros en el Régimen General). Eso supone un 44,7% más que el salario modal y el 82,8% del salario medio (2.403,8 euros en 12 pagas según la Encuesta de Costes Laborales del primer trimestre de 2026). En el caso de los nuevos pensionistas del Régimen General, la prestación equivale ya al 88,4% del sueldo medio.
Diez años de trayectorias divergentes
En la última década las pensiones y los salarios han seguido caminos opuestos:
- La pensión media de jubilación ha subido un 50,7% (desde 1.044,92 euros en agosto de 2016 hasta los 1.574,9 actuales).
- El salario más frecuente apenas ha avanzado un 0,18% (de 1.177 a 1.180 euros mensuales entre 2014 y 2024). En términos reales, descontada la inflación, ha perdido poder adquisitivo.
- El salario medio ha crecido un 31,19% (de 1.832 a 2.403,8 euros según la Encuesta de Costes Laborales).
Desde la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno (agosto de 2018), la pensión media de jubilación ha aumentado un 42,8% y la de las nuevas altas un 30,8%. Solo en el último año la media de jubilación subió un 4,47% y la de los nuevos jubilados un 5,82%, por encima de la inflación (3,6% en julio) y de la evolución salarial.
El gasto también refleja esta dinámica. En agosto la Seguridad Social destinó un récord de 14.470,4 millones de euros al pago de pensiones contributivas, un 6,24% más que un año antes, muy por encima de la revalorización del 2,7% aplicada a principios de año. Se abonaron 10,53 millones de pensiones a más de 9,5 millones de personas. La pensión media del sistema (todas las modalidades) alcanzó los 1.373,44 euros (+4,6%).
Por qué ocurre: generosidad del sistema y debilidad salarial
Dos factores explican el fenómeno, según economistas como Gonzalo Bernardos. Por un lado, el sistema español es especialmente generoso en tasa de reemplazo: los jubilados reciben de media alrededor del 83,5% del último salario, frente al 53% de Alemania, según comparaciones de la OCDE. La vinculación de las pensiones al IPC desde la reforma de 2021 ha blindado el poder adquisitivo de los pensionistas.
Por otro, el salario modal permanece bajo porque incluye a un número creciente de trabajadores que perciben el salario mínimo interprofesional (que ha subido con fuerza) y a muchos empleados a tiempo parcial. Mientras tanto, quienes se jubilan ahora llegan con bases de cotización más elevadas y carreras laborales más completas (el “efecto sustitución”). Las nuevas pensiones se han casi duplicado desde 2005 (de 869 a 1.707 euros), un incremento que refleja la mejora de las trayectorias laborales y no solo las revalorizaciones.
En el Régimen General la pensión media de jubilación ya alcanza los 1.733,7 euros, mientras que en el de autónomos se queda en 1.062,1 euros. La edad media de acceso a la jubilación ha subido hasta los 65,4 años, impulsada por el aumento de las jubilaciones demoradas voluntarias (11,8% de las nuevas altas en los ocho primeros meses de 2026).
Sostenibilidad y debate abierto
El crecimiento sostenido del gasto y la llegada masiva de la generación del baby boom con pensiones más altas plantean dudas sobre la sostenibilidad a medio plazo. La AIReF proyecta que el efecto de las nuevas pensiones tendrá un impacto especialmente intenso entre 2025 y 2030. Mientras tanto, los trabajadores con sueldos más habituales llevan una década prácticamente estancados en términos nominales y perdiendo poder adquisitivo real.
En resumen: en agosto de 2026 un jubilado medio cobra ya casi un tercio más que el trabajador típico, y quien se acaba de retirar supera con claridad ese umbral. La divergencia entre pensiones revalorizadas y salarios modal casi congelados se ha convertido en uno de los rasgos más llamativos del mercado laboral y del sistema de protección social españoles.

