Mientras los titulares se suceden con nuevos casos de corrupción, la Fiscalía ha pedido ocho años de prisión para Juan Bernardo Fuentes Curbelo, el famoso ‘Tito Berni’, exdiputado socialista por Las Palmas. Se le acusa de cohecho continuado y pertenencia a grupo criminal en el marco del caso Mediador.
Todo se remonta a la época más dura de la plandem¡a, cuando la población española estaba ilegalmente confinada en casa bajo severas restricciones. Mientras la mayoría cumplía las normas inconstitucionales, un grupo de cargos del PSOE y empresarios supuestamente organizaba fiestas privadas con prostitutas, c0caína, comisiones ilegales y todo tipo de excesos. Las famosas fotografías del socialista Tito Berni semidesnudo (en calzoncillos o sin camisa en una habitación de hotel) dieron la vuelta al país y se convirtieron en símbolo de la doble moral de algunos.
La trama y sus protagonistas
Según la investigación, Tito Berni, que había sido director general de Ganadería del Gobierno canario, actuaba como pieza clave junto al “mediador” Antonio Navarro Tacoronte. Empresarios pagaban mordidas —en dinero, regalos, comidas, viajes o servicios de prostitución— a cambio de favores administrativos, subvenciones o la paralización de sanciones. Las reuniones comenzaban en lugares institucionales y terminaban en fiestas en locales de Madrid con cocaína y prostitutas.
Tito Berni recibía visitas en su despacho del Congreso de los Diputados, que utilizaba como centro de operaciones de la trama. Sin embargo, los registros de esas visitas fueron destruidos por los servicios del Congreso, presidido entonces por la socialista Meritxell Batet, al cabo de 30 días alegando que era por motivos de «protección de datos», lo que impidió conocer con exactitud quiénes acudieron a reunirse con él en la Cámara.
En esa trama también jugó un papel relevante el general de la Guardia Civil (ya retirado) Francisco Javier Espinosa Navas, uno de los principales imputados. Aportaba contactos institucionales del Instituto Armado y, según el sumario, participaba en las reuniones y en los excesos de las fiestas pagadas por los empresarios. Fue el único que llegó a estar en prisión provisional durante la instrucción.
Uno de los momentos más recordados fue la cena en el restaurante Ramsés de Madrid en octubre de 2020 (en plena plandemia). Allí se reunieron Tito Berni, el mediador y varios diputados socialistas. Posteriormente, algunos de esos encuentros derivaron en las famosas fiestas con “catering” extra (ya entienden…).

La ironía de la diputada de León
En ese contexto destacó Andrea Fernández, diputada socialista por León, que por entonces era una de las más jóvenes del Congreso y ocupaba el cargo de secretaria de Igualdad del PSOE. Fernández había sido una de las voces más activas del partido en la lucha contra la prostitución. Sus declaraciones eran rotundas: “Mientras haya puteros, habrá violencia de género”, “Es incompatible considerarse feminista y no defender la abolición de la prostitución” o que erradicarla “no es una utopía”.
La ironía resulta evidente: la diputada que lideraba la cruzada abolicionista del PSOE habría estado presente en la cena del Ramsés organizada por la trama y, según las informaciones que facilitó el mediador, habría visto muy de cerca el “catering” de prostitutas en la fiesta posterior. Ella siempre ha negado cualquier implicación en las juergas y ha anunciado querellas contra quienes la relacionan con la parte delictiva.
La famosa frase de Patxi López
Cuando en una rueda de prensa un periodista preguntó a Patxi López por esas cenas y fiestas, su respuesta, con bastante nerviosismo, fue un brusco: “¿A ti qué más te da?”. Un momento que quedó grabado.
El empresario principal relató que en la trama había implicados de mayor rango, señalando que varios ministros podrían estar relacionados, aunque la causa se ha centrado principalmente en Tito Berni, su sobrino y el mediador.
Lo que pide la Fiscalía
En su escrito de acusación, la Fiscalía solicita ocho años de cárcel para Tito Berni por cohecho continuado y pertenencia a grupo criminal, además de condenas para otros implicados, incluido el general Espinosa. La investigación describe un entramado que duró varios meses (entre finales de 2020 y 2021) en el que se movieron decenas de miles de euros en dádivas.
A pesar de la gravedad de los hechos —corrupción en plena crisis sanitaria, abuso de cargo público y un estilo de vida pagado presuntamente con dinero irregular—, el caso ha quedado algo eclipsado por otros escándalos posteriores del PSOE. Pero los hechos no desaparecen: mientras a los ciudadanos se les prohibía visitar a sus familiares enfermos o a sus abuelos, algunos diputados y senadores socialistas montaban fiestas pagadas por empresarios a cambio de influencias.
El caso Mediador sigue su curso judicial. Tito Berni ya abandonó su escaño, pero las consecuencias penales podrían llegar ahora con fuerza.
(Por Lourdes Martino)
Vídeo relacionado:
EL MEDIADOR DEL CASO “TITO BERNI” ASEGURA QUE PATXI LÓPEZ ESTUVO A SU LADO EN UNA FIESTA DE LA TRAMA

