Por Alfonso de la Vega
Confieso que no termino de aclararme con el papado leonino. Supongo que vendría a ser como la infeliz gobernación del PP aquí en España, un disimular para mantener los desafueros socialistas en este caso de su predecesor el tenebroso argentino. Sin embargo, esperemos que la incógnita se resuelva cuando venga a España bien durante su insólita intervención programada en el parlamento o quizás con una hipotética actuación sobre la bochornosa complicidad del violeta Cobo en la profanación del sagrado recinto dedicado a la reconciliación de los españoles.
Según informó el portal In Terris y recoge Infovaticana, el papa León XIV acaba de recibir en audiencia privada a los responsables de la Asociación Internacional de Exorcistas (AIE), en un encuentro en el que se abordó la situación actual del ministerio del exorcismo en la Iglesia y la necesidad de reforzar la formación de sacerdotes destinados a esta tarea pastoral. Como se recordará el Padre Gabriele Amorth (1925-2016) fue el exorcista jefe del Vaticano y fundador de la AIE en 1994 junto al padre René Chenesseau. Nombrado exorcista de la diócesis de Roma en 1985, realizó miles de exorcismos y fue autor de varias obras sobre este asunto tan polémico desde el punto de vista materialista.
El encuentro ha tenido lugar este viernes 13 de marzo con la presencia del presidente, monseñor Karel Orlita, y de su vicepresidente, el padre Francesco Bamonte quienes presentaron al Papa paisano de Trump el trabajo que realiza la AIE, así como los desafíos pastorales en relación con el exorcismo en distintas partes del mundo. Le explicaron la estructura y los objetivos de la asociación, así como su labor en la formación de los sacerdotes exorcistas. También compartieron con el Papa algunas de las preocupaciones que los exorcistas trasladan habitualmente a la Iglesia, entre ellas la necesidad de que en cada diócesis haya al menos uno o más sacerdotes designados para ejercer este ministerio. Asimismo, subrayaron la conveniencia de que los nuevos obispos reciban formación específica sobre pastoral del exorcismo dentro de los programas de preparación para el episcopado.
También se presentó un informe sobre la actividad de la Asociación Internacional de Exorcistas, en el que se abordaron distintos aspectos vinculados a su práctica. Tal la importancia de preparar adecuadamente a los sacerdotes antes de encomendarles el esta difícil tarea tal como recomienda la propia tradición o la importancia de colaborar con médicos, psiquiatras y psicólogos para discernir adecuadamente los casos que requieren intervención espiritual o simplemente facultativa. El informe mencionó además la preocupación de los exorcistas por el aumento de personas que acuden a prácticas ocultistas o a sectas esotéricas, lo que en algunos casos puede derivar en situaciones de grave perturbación espiritual.
A los exorcistas no les faltaría abundante trabajo en la Casa Blanca. En unos recientes textos me hacía eco de la preocupación por la influencia que pudiera tener tanto el dispensacionalismo o sionismo cristiano cuanto una secta destructiva como la flamante presidencial oficina de la fe en la salud mental y equilibrio psíquico de Trump. Con mayor autoridad sin duda el experto ruso en geopolítica Alexander Dugin lo explicaba así en una entrevista:

“La gravedad de lo que vemos en Oriente Medio es extrema. Allí se han enfrentado cuatro concepciones del fin del mundo. En Estados Unidos, los partidarios de las sectas protestantes radicales, el llamado sionismo cristiano o dispensacionalismo, han tomado el poder: creen que en Israel tendrá lugar la batalla final entre las fuerzas del «bien» (a las que se someten Estados Unidos, Netanyahu y los sionistas) y las del «mal» (a las que pertenecemos nosotros e Irán). En su modelo, nosotros somos un enemigo más importante que las fuerzas islámicas de Irán. En la Casa Blanca se celebran rituales, se reza por Trump; allí está la jefa de la oficina de asuntos religiosos de Trump, una pastora que grita palabras sin sentido (lo que los evangelistas carismáticos llaman «glosolalia»), profiere maldiciones y exige dinero. Esto no tiene nada que ver con el cristianismo, son mujeres que rugen y adoran a algún ser espiritual o anti espiritual claramente diferente. Es algo muy serio. Estos sionistas cristianos están decididos porque, desde su punto de vista, los acontecimientos en Israel preceden a la segunda venida de Cristo y a la aparición de «objetos voladores no identificados», en los que los protestantes verdaderamente fieles serán arrebatados al cielo, lo que se denomina la teoría del rapto. El ministro de Defensa, jefe del departamento de Guerra, Hegset, pertenece a esta secta, que ha establecido un control total sobre Trump. Netanyahu se considera a sí mismo el último primer ministro antes de la llegada del Mesías, el salvador que debe convertirse en rey de los judíos y gobernar el mundo. Se trata de un punto de vista absolutamente radical. Es necesario construir el «Gran Israel» y destruir a Amalek, afirma Netanyahu. Es difícil derrotar a personas que no solo piensan así y actúan de manera tan radical. Los iraníes responden a esto diciendo que los propios Estados Unidos e Israel son el llamado Dajjal, el Anticristo, el usurpador, el mal mundial, los hijos de la oscuridad, a quienes hay que destruir en la batalla final. Nuestra posición es menos escatológica, pero también existe y, por paradójico que parezca, se acerca más a la concepción iraní que a la del Occidente moderno y el Israel sionista ultra religioso actual. Esto no afecta ni al judaísmo ni a los judíos, solo afecta a las fuerzas extremistas radicales que están al frente de Israel.”

Es tradicional en el Catolicismo que para combatir a los demonios se practicasen exorcismos. Un clásico es el tratado de Benito Remigio Noydens: Práctica de exorcistas y ministros de la Iglesia, publicado en Barcelona en 1688. Noydens explica las señales o síntomas de la posesión y su diferenciación de las enfermedades que debe curar la medicina. «De acuerdo con el Evangelio, el Salvador dio potestad o poder espiritual a los sacerdotes de la Iglesia Cristiana sobre todos los diablos para que en Su nombre los conjurasen y los echasen de los cuerpos de los hombres».
El Padre Gabriel Amorth afirmaba que “por supuesto que existe el Mal en la Política, incluso es frecuente. Al diablo le gusta adueñarse de aquellos que ocupan cargos de responsabilidad, empresarios, políticos”. Estas cuestiones pueden producir cierta incomodidad intelectual a muchos católicos de hoy. Pero el exorcismo cabe ser considerado como una escaramuza dentro de la guerra espiritual contra el Mal.
El citado Noydens daba estas recetas: “Cuando el demonio obligado con los conjuros dijo su nombre ha de procurar el exorcista saber su significación porque el nombre que tiene suele declarar su propiedad o natural condición o por mejor decir vicio y pecado que asiste y preside y así puede obligarle a que manifieste la propiedad de su nombre, o el pecado sobre que predomina y reina para poder así aplicar mejor el remedio con la virtud contraria...” Netan…
Sea como sea, estos fenómenos me reafirman en el componente espiritual de la actual batalla que libra la humanidad.

