Por David Azañón (Subinspector 87713)
Decía Iósif Vissariónovich Dzhugashvili, más conocido como Stalin, que lo importante no son los votos, sino quién los cuenta lo cual es una verdad absoluta.
En España hubo un tiempo que, en esta falacia de democracia, los votos se contaban manualmente. Aún así, cuando asistí por primera vez a unas elecciones generales como Policía Nacional todo me olía a gran estafa.
En la actualidad, lo hace el software de una empresa en la que no podría nada de valor bajo su custodia, esto es una opinión personal basada en cuestiones que no expondré públicamente pero que un buen entendedor comprenderá si el que suscribe estas líneas ha conocido a alguno de los mejores hackers de España. Qué quieren que les diga, Matrix se queda corto.
Con todo, lo que pone la piel de gallina es lo que dicen los responsables que pueden ver en el vídeo adjunto.
Para dar empaque a la gran falacia de las votaciones en las elecciones, todo para que nuestros problemas vayan a peor y los corruptos carezcan de responsabilidad alguna, existen políticos que afirman que cuanto más personas voten, mejor para todos. Evidentemente se refiere a su chiringuito particular, cuantos más voten, más zotes, más cazurros, seguirán siendo estafados creyendo que su voto vale para algo cuando se dirigen nuestros destinos desde lugares externos a nuestras fronteras, es más fuera de nuestro continente. Como dice el ilustre y sabio D. Juan Manuel de Prada estamos en una dominación anglosionista, forma de dominación mundial, puede haber un cambio pero hacia el sometimiento. Añade el Sr. Prada que desconoce dónde están los partidos patrióticos, algo que muchos menos ilustres y eruditos llevamos preguntándonos ¿salió algún partido patriótico a protestar por el ataque de Israel a nuestras tropas en el Líbano? No padre. Distintas facciones, distintos negociados ideológicos, con distintas técnicas de embaucar a la gente pero todos al servicio de los mismos amos.
Sí a la guerra en Ucrania, no a la guerra en Irán. ¡Toma doblepiensa!
Politicuchos de las taifas propugnan que se debe votar por la ilusión de mejorar la sociedad blablablá y sandeces de etiología similar, pero es que el subconsciente siempre sale a flote, antes o después, recordemos que la RAE define ilusión como concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. Más claro el agua o crystal clearque dirían los hijos de la Gran Bretaña.
Las furcias mediáticas cooperan necesariamente con esta falacia a cambio de percibir cantidades ingentes de dinero en concepto de publicidad institucional que en no pocas veces, al igual que los políticos, también va para el consumo de cierta sustancia pulverulenta, lo digo porque conocí a uno que llevaba cierta cantidad a ciertos estudios de TV quién me decía riéndose no veas la que tienen montada ahí dentro. Ese mismo presentador, se supone que de reconocido prestigio JAJAJAJA ha tenido varios incidentes por exceso en el consumo de esa misma sustancia por lo que en alguna ocasión se ha tenido que personar la policía en algunos lugares pero claro, esas cosas se tapan como ha quedado acreditado con numerosos escándalos policiales y políticos.
Otro ilustre y sabio, D. Arturo Pérez-Reverte, en su libro Una historia de España, libro muy ameno que recomiendo a todo dios, saca conclusiones de las virtudes y vicios del pueblo español, que para nuestra desgracia se vienen repitiendo siglos y seguimos sin aprender.
Sea el cainismo y la tendencia a las guerras civiles cuando estamos levantando cabeza, sea la tendencia histórica a priorizar el interés personal o del grupo pequeño (familia, facción, partido) por encima de proyectos colectivos duraderos, sea la desconfianza hacia las instituciones motivada por la tolerancia hacia el incumplimiento de normas cuando conviene al poderoso, etarras, Sánchez, Begoña, Montoro, Puigdemont, hermanísimo, Chaves, DAO, etc. con una paradójica alternancia entre heroísmo y desastre en momentos clave seguidos por decisiones políticas que nos han llevado a la crisis, derrotas o decadencia gracias a los políticos, la Iglesia Católica y, cómo no, los Borbones.
También nos caracteriza el uso político de la historia manteniendo vivos conflictos históricos en la política actual, la tendencia a la polarización ideológica lo cual es una soberana gilipollez que hace que nuestro gran país, España, parafraseando al Sr. Pérez-Reverte, se convierta en la bisectriz de la Bernarda creando divisiones fuertes entre bandos en lugar de consensos amplios. Les recuerdo que la ideología es una soplapollez inventada para fomentar el divide y vencerás.
Y para finalizar el Sr. Pérez-Reverte sugiere que el pasado español suele recordarse de forma parcial o ideologizada, lo que dificulta una narrativa histórica compartida, lo cual es más cierto que el tercer principio de la termodinámica.
En suma, hoy otra vez la versión adulta de la carta a los Reyes Magos mientras no hay familia que pueda llegar a fin de mes, alimentarse y repostar para ir a trabajar. Uy perdonen les pido disculpas que hoy hay partido de fútbol y supervivientes, no vaya a ser que se distraigan de las cosas importante. Acabo citando a Groucho Marx:
LA DEMOCRACIA ES EL SISTEMA EN EL QUE LA GENTE ELIGE ENTRE DOS LADRONES.

