El ataque coordinado de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciado el 28 de febrero con bombardeos que provocaron la muerte del líder supremo Alí Jamenei y otros altos mandos, ha desencadenado una escalada bélica en Oriente Medio que ha impactado de manera inmediata en los mercados energéticos globales. Este conflicto, que ha provocado respuestas iraníes con drones y misiles contra instalaciones en el Golfo Pérsico, incluyendo el cierre del Estrecho de Ormuz, ha traído un repunte significativo en los precios del petróleo y el gas natural, con repercusiones directas en España.
El Impacto Inicial en los Precios Globales del Petróleo
El barril de Brent, referencia para Europa, cerró el viernes 27 de febrero en torno a los 72,48 dólares. Sin embargo, tras el anuncio del ataque el sábado y la intensificación de las hostilidades, el precio se disparó más del 7% el lunes 2 de marzo, superando los 77 dólares y alcanzando picos cercanos a los 80 dólares en las operaciones iniciales. Analistas como los de Goldman Sachs e ING estiman que, si el cierre del Estrecho de Ormuz se prolonga, el Brent podría escalar hasta los 100 dólares o incluso 140 en el peor escenario, debido a la interrupción del 20% del suministro mundial de crudo que transita por esta ruta estratégica.
El West Texas Intermediate (WTI), referencia en EE.UU., experimentó un aumento similar, subiendo un 8% hasta superar los 72 dólares. Esta volatilidad se debe no solo al bloqueo iraní, sino también a ataques específicos, como el dron que paralizó la refinería saudí de Ras Tanura y la terminal de gas licuado en Qatar, segundo exportador mundial de GNL.
La Escalada en los Precios del Gas Natural
El gas natural ha sido aún más afectado. El contrato TTF, referencia europea negociado en los Países Bajos, se disparó un 40,8% el lunes 2 de marzo, impulsado por la paralización de la producción catarí y las amenazas al suministro global. Expertos de ICIS y Kelisto.es advierten que un cierre prolongado de Ormuz podría elevar el precio del gas hasta los 90 euros por MWh, lo que representaría un incremento del 50% en el coste de la energía para tarifas reguladas en España. Esto se traduce en un posible aumento de la factura eléctrica media de 47 euros a 64 euros mensuales, aunque el nuevo diseño de la tarifa regulada (45% spot y 55% futuros) podría mitigar parte del impacto en comparación con crisis pasadas como la de Ucrania en 2022.
Repercusiones Específicas en España: Gasolina, Diésel y Electricidad
España, con una exposición directa baja gracias a la diversificación de fuentes (solo el 2% del gas transita por Ormuz), enfrenta un impacto indirecto vía precios internacionales. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha destacado que el Gobierno monitoriza la situación y no descarta medidas si la escalada persiste, enfatizando que la intensidad y duración del conflicto determinarán el alcance.
- Gasolina y Diésel: Antes del conflicto, la gasolina costaba en promedio 1,47 euros por litro y el diésel 1,43 euros. Varios proveedores han anunciado subidas drásticas: hasta 12 céntimos por litro en gasóleo y 6 en gasolina para esta semana. Si el Brent supera los 80 dólares, los carburantes podrían encarecerse hasta un 8%, haciendo que llenar un depósito de 50 litros cueste 15-20 euros más. La Confederación Española de Estaciones de Servicio reporta colas en gasolineras por temor al desabastecimiento, aunque no hay evidencia de escasez inmediata.
- Gas y Electricidad: El repunte del gas se traslada directamente a la luz, dado que el 20-30% de la generación eléctrica en España depende de ciclos combinados de gas. AleaSoft Energy Forecasting prevé aumentos en los precios mayoristas europeos esta semana, aunque el incremento de la producción eólica en la Península Ibérica podría atenuarlo. En el peor caso, la factura energética de los hogares podría subir un 10% en marzo si el conflicto se prolonga.
El IBEX 35 reflejó la incertidumbre con una caída del 2,62% el lunes, su mayor descenso desde abril de 2025, afectando especialmente a sectores como el turístico (IAG -4,7%) e Inditex (-4,8%), mientras Repsol ganó un 5,6% por el alza del crudo.
Perspectivas Futuras y Riesgos
La evolución de los precios dependerá de la duración del conflicto. Un escenario de «escalada contenida» podría limitar el aumento del Brent a 5-10 dólares a corto plazo, con efectos moderados en el gas. Sin embargo, si se extiende, analistas como Raymond Torres de Funcas advierten de un repunte inflacionario que podría presionar al BCE para retrasar recortes de tipos, afectando hipotecas y el euríbor.

