En un post viral en X (antes Twitter) publicado el 19 de abril de 2026 por el usuario @RyushinMalone17, se denuncia la supuesta asesinato de la científica Amy Catherine Eskridge, de 34 años, encontrada muerta en Huntsville, Alabama, en junio de 2022. El autor afirma que “ahora sé por qué la mataron”: su trabajo pionero en tecnologías antigravedad vinculadas a fenómenos OVNI habría amenazado intereses ocultos, conectados supuestamente al legendario Project Looking Glass, un supuesto programa de visualización temporal del Departamento de Defensa estadounidense. El post incluye un vídeo de más de 54 minutos donde Eskridge, en una entrevista extensa y detallada (realizada alrededor de 2020), expone con crudeza sus descubrimientos, las amenazas recibidas y su temor a ser silenciada. El autor vincula todo ello a mapas temporales que predicen una decisión crítica el 1 de octubre de 2030 (guerra nuclear global entre EE.UU. y China) o el retorno de Jesucristo en 2034, citando testimonios de denunciantes como Bill Wood y Dan Bursch.
El vídeo que acompaña el post es una compilación extensa en la que predomina la voz y el testimonio de Amy Eskridge, intercalada con imágenes históricas, collages de arte antiguo, entrevistas complementarias y material (como patentes de los Rothschild sobre pruebas biométricas COVID-19 de 2015-2017, apariciones en el Foro Económico Mundial o escenas de ciencia ficción espacial). A continuación, se destacan los puntos fundamentales de todo lo dicho por Amy Eskridge, reconstruidos de forma detallada a partir de su intervención en esta entrevista y presentaciones previas (como la de 2018 ante la Huntsville Alabama L5 Society y su charla de 2020 con Jeremy Rys y Mark Sokol). Estos son los ejes centrales de su mensaje, tal como los expone en el vídeo:
1. Su trabajo en antigravedad y propulsión avanzada: descubrimientos repetidamente suprimidos
Eskridge explica que la antigravedad no es ciencia ficción: “La antigravedad ha sido descubierta una docena de veces” (en otras versiones de la entrevista menciona al menos cuatro descubrimientos independientes). Ella y su equipo (incluyendo a su padre, un físico de plasma retirado de la NASA) habrían sido “la quinta persona/grupo en descubrirla de forma independiente”. Describe experimentos con conceptos de propulsión exótica, modificación de la gravedad y materiales avanzados (como bismuto en algunos contextos relacionados). Afirma que estas tecnologías funcionan, pero cada vez que se logran resultados, las agencias gubernamentales o contratistas las confiscan, destruyen los prototipos y prohíben su replicación. “Construimos cosas que funcionaban… y luego las destruían para que nadie más las tuviera”. Su objetivo era desarrollar sistemas de propulsión que revolucionarían la aviación, la energía y la exploración espacial, potencialmente explicando el comportamiento de los OVNI como tecnología humana avanzada (no extraterrestre).
2. La creación del Institute for Exotic Science como escudo de protección
Uno de los puntos más repetidos y emotivos: fundó el Institute for Exotic Science en Huntsville (conocida como “Rocket City”) precisamente “para ser pública y poder divulgar la antigravedad y protegernos de ser asesinados”. Argumenta que si se mantiene en secreto privado, “te enterrarán, quemarán tu casa mientras duermes y ni siquiera saldrá en las noticias”. En cambio, al salir a la luz pública, “al menos alguien notará si te cortan la cabeza”. El instituto buscaba transparencia y financiación abierta para evitar el control clasificado. Eskridge enfatiza que su trabajo requería aprobación de la NASA para publicar “investigación fundacional novedosa sobre antigravedad”, pero el proceso se volvía cada vez más peligroso.
3. Amenazas sistemáticas, acoso y escalada de violencia
Eskridge describe con detalle un patrón de intimidación que duró “cuatro o cinco años”, con una escalada “más agresiva” en los últimos 12 meses antes de la entrevista:
- Seguimiento constante y allanamientos en su apartamento (incluyendo “registrar el cajón de la ropa interior”).
- Amenazas de muerte diarias y amenazas sexuales explícitas.
- Quemaduras por radiación “muy precisas” en manos y rostro, que muestra en fotos.
- Sensación de que su teléfono estaba hackeado y de ser vigilada por sicarios estadounidenses. Afirma: “Necesito divulgar pronto… porque se está escalando. Es cada vez más agresivo e invasivo”. Repite en varias ocasiones una advertencia premonitoria: “Si ven cualquier informe de que me suicidé, definitivamente no lo hice”. Insiste en que su muerte, si ocurre, será un asesinato encubierto.
4. Visión sobre los OVNI y la manipulación temporal
Eskridge no cree que los OVNI sean extraterrestres en el sentido clásico. Los describe como tecnología humana avanzada, posiblemente relacionada con manipulaciones de líneas temporales y efectos Mandela. Menciona que estos sistemas podrían alterar la percepción del tiempo y la realidad, y que su investigación en antigravedad se solapa con programas clasificados de propulsión que explican los avistamientos. Critica duramente a figuras como Luis Elizondo, Hal Puthoff y Eric Davis (a quienes llama “el mal” en algunos contextos), acusándolos de encubrimiento y de usar financiación para controlar la narrativa OVNI.
5. Motivación personal y urgencia ética
Eskridge se presenta como una científica polímata capaz de “aprender cualquier campo nuevo en solo tres meses”. Trabajaba con su padre en proyectos de NASA y empresas aeroespaciales, pero denuncia que el sistema clasificado destruye el conocimiento en lugar de compartirlo. Su tono es de frustración y determinación: quiere que la humanidad acceda a energía libre, propulsión revolucionaria y verdad sobre los OVNI. Fundar el instituto fue un acto de supervivencia y activismo.
Well, know I know why they killed her. Scientist Amy Catherine Eskridge was found dead at 34-years-old. She had publicly warned her life was in danger over groundbreaking work tied to UAP technology. #PROJECTLOOKINGGLASS
I found their timeline map… Oct 1st 2030 is «the… pic.twitter.com/lIg57Wd9Cz
— Ryushin Malone (@RyushinMalone17) April 19, 2026
El post de @RyushinMalone17 interpreta todo esto como prueba de que Eskridge fue eliminada por revelar secretos que interfieren con el Project Looking Glass (tecnología de visualización de futuros alternos). El autor añade imágenes y teorías propias: los “grises” serían élites satánicas del futuro que provocan una guerra nuclear en 2030 para crear una “línea temporal 2”, menciona al grupo Orión, Anunnaki y una probabilidad del 82% de detenerlo. Incluye referencias a Sammy Hagar, patentes biométricas y escenas de estaciones espaciales, reforzando la narrativa de control temporal y conspiración global.
Oficialmente, la muerte de Eskridge fue catalogada como suicidio por herida de bala autoinfligida el 11 de junio de 2022. Su padre, ex-empleado de la NASA, ha negado públicamente cualquier elemento sospechoso, afirmando que “los científicos también mueren”. No se han publicado informes policiales ni de la autopsia completos. Sin embargo, su caso se ha sumado a una lista de al menos 11 científicos y expertos en investigación avanzada (física nuclear, propulsión, sensores) que han muerto o desaparecido en circunstancias extrañas entre 2023 y 2026, alimentando especulaciones sobre un patrón de silenciamiento.
El vídeo y el post han resurgido con fuerza en 2026 precisamente porque coinciden con nuevas investigaciones sobre este “cluster” de muertes de científicos. Amy Eskridge no publicó artículos académicos formales ni patentes públicas sobre ingeniería inversa de OVNI, pero su presentación de 2018 y esta entrevista son los documentos más claros de su visión: la antigravedad es real, ha sido suprimida sistemáticamente y quienes intentan sacarla a la luz pagan un precio alto.
En resumen, el post y el vídeo no solo rinden homenaje a una científica brillante, sino que alertan sobre un supuesto sistema de control que prioriza el secreto por encima del progreso humano. Amy Eskridge lo dijo sin rodeos: “Si me matan y lo hacen parecer suicidio… no lo crean”. Su testimonio sigue siendo uno de los más directos y perturbadores en el debate actual sobre OVNI, antigravedad y la supresión tecnológica.

