La Casa Real ha anunciado esta mañana el fallecimiento de Su Alteza Real la Princesa Irene de Grecia y Dinamarca, hermana menor de la Reina Emérita Doña Sofía. El deceso ha ocurrido a las 11:40 horas en el Palacio de la Zarzuela de Madrid, donde residía desde hace décadas. Según el comunicado oficial emitido por la Casa de S.M. el Rey, «Sus Majestades los Reyes y Su Majestad la Reina Doña Sofía lamentan comunicar el fallecimiento de Su Alteza Real la Princesa Irene de Grecia a las 11:40 de hoy en el Palacio de la Zarzuela de Madrid.»

La princesa, de 83 años, había sufrido un deterioro significativo en su salud en los últimos meses, incluyendo problemas cognitivos y disfagia, lo que llevó a la Reina Sofía a cancelar varios actos de su agenda para permanecer a su lado.
La noticia ha generado una oleada de reacciones en redes sociales y medios de comunicación, donde se destaca su vida discreta, marcada por el exilio, la música y el compromiso humanitario.
La Casa Real ha informado que se organizarán ceremonias para su velatorio en España, seguido del traslado de sus restos a Grecia para su entierro en el cementerio real de Tatoi.
Irene de Grecia y Dinamarca nació el 11 de mayo de 1942 en Ciudad del Cabo, Unión Sudafricana (actual Sudáfrica), durante el exilio de su familia debido a la invasión alemana de Grecia en la Segunda Guerra Mundial.
Era la hija menor de Pablo I, rey de los helenos (reinante de 1947 a 1964), y de Federica de Hannover, princesa alemana. Compartía linaje con las monarquías europeas, descendiendo de figuras como la reina Victoria del Reino Unido, Guillermo II de Alemania y Catalina la Grande de Rusia.
Sus hermanos mayores eran el rey Constantino II de Grecia (fallecido en 2023) y la reina Sofía de España, con quien mantuvo una relación especialmente cercana a lo largo de su vida.
Su infancia transcurrió en Grecia tras el regreso de la familia en 1946, donde recibió una educación privilegiada. Estudió en el Colegio Arsakio en Atenas y más tarde en el internado Schule Schloss Salem en Alemania, dirigido por su tía Sofía de Grecia.
Desde joven mostró un talento excepcional para la música, estudiando piano con la renombrada concertista Gina Bachauer, alcanzando un nivel profesional que la llevó a dar recitales. Junto a su hermana Sofía, se apasionó por la arqueología, participando en excavaciones en Decelia cerca del Palacio de Tatoi y publicando ensayos sobre cerámica antigua en 1959-1960, reeditados en 2013.
La vida de Irene dio un giro drástico en 1967 con el golpe de Estado militar en Grecia, conocido como la «Dictadura de los Coroneles». La familia real se exilió primero en Roma y luego en Madrás, India, donde Irene vivió con su madre hasta la muerte de ésta en 1981.
Esta etapa en la India marcó profundamente su vida, despertando un interés por la espiritualidad hindú y las causas humanitarias. Tras el fallecimiento de su madre, se instaló en España, principalmente en el Palacio de la Zarzuela, invitada por su hermana Sofía y el rey Juan Carlos I. En 2018, obtuvo la nacionalidad española por carta de naturaleza, renunciando a la griega, y dividía su tiempo entre España, Grecia (donde tenía un modesto piso cerca del Palacio de Conciertos) e India.
Conocida cariñosamente en el círculo familiar como «Tía Pecu» (por «peculiar»), Irene nunca se casó ni tuvo hijos, optando por una vida independiente y dedicada a sus pasiones.
En 1986 fundó la Fundación Mundo en Armonía, una organización sin fines de lucro centrada en la espiritualidad, la solidaridad y la cultura hindú, que presidió hasta 2023.
Uno de sus proyectos más destacados fue el envío de cien vacas desde Europa a India, adaptándose a las cuotas de la Unión Europea, reflejando su amor por los animales –se decía que «susurraba a las vacas»– y su interés por temas esotéricos, como la ufología.
En el ámbito musical, en 1993 recibió una compensación de 900.000 euros por propiedades incautadas en Grecia, que destinó en gran parte a becas para jóvenes músicos en honor a su maestra Bachauer.
Participaba activamente en eventos sociales y culturales en España, manteniendo un perfil bajo pero siendo un pilar emocional para su hermana Sofía, especialmente en momentos difíciles como el escándalo Noos o la abdicación de Juan Carlos I. Irene superó un cáncer de mama diagnosticado en 2002.
Su biografía autorizada, Irene de Grecia, la princesa rebelde, escrita por Eva Celada y publicada en 2007, ofrece un retrato íntimo de su vida «de las mil caras»: arqueóloga, concertista, animalista y ufóloga.
Con su partida, la Reina Sofía pierde a su «alma gemela» y confidente, en un mes especialmente duro tras la muerte de otra allegada, Tatiana Radziwill.
(Por Lourdes Martino)

