El programa de televisión «Todo es Mentira», presentado por Risto Mejide en el canal Cuatro, ha protagonizado este lunes un error que ha levantado risas, cachondeo, memes y críticas en redes sociales. En uno de sus carteles habituales del programa sobre los casos judiciales de la semana, el equipo colocó la foto del periodista y colaborador habitual del espacio radiofónico ‘En la Mañana de Federico’ junto a la imputada directora general de la Guardia Civil, Mercedes González.
El problema es que el Manuel Llamas que aparece en el cartel no es el que declara esta semana ante el juez por el caso Leire Díez. Se trata del Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, investigado en el caso Leire, mientras que el rostro utilizado en el montaje fotográfico pertenece al analista económico y periodista que trabaja en medios como Libertad Digital.
El propio Manuel Llamas lo ha contado con humor en su cuenta de X (antes Twitter):
“Amigos de @todoesmentiratv, os habéis equivocado de Manuel Llamas. Decidle a vuestro equipo de redacción que no soy el DAO de la Guardia Civil y que, por tanto, no tengo que declarar ante el juez por el caso Leire… Encima me ponen al lado de Mercedes González ”

El programa ha reconocido más tarde el fallo y se ha disculpado públicamente con él a través de la misma red social: «Toda la razón. Ha sido un error por nuestra parte. Disculpas, Manuel».
No es la primera vez que se cometen estos fallos. Este tipo de confusiones no son aisladas en los medios de comunicación. Por poner otro ejemplo reciente, hace unos meses varios medios y perfiles considerados “serios” confundieron al ministro de Hacienda Arcadi España (sustituto de María Jesús Montero) con el periodista Arcadi Espada. Algunos llegaron incluso a contactar con el periodista para darle la enhorabuena por su supuesto nombramiento como ministro.
Casos como estos contribuyen a pensar que en la carrera por la audiencia y el clic inmediato, la verificación básica que deberían hacer pasa completamente a un segundo plano. Nombres parecidos, fotos no contrastadas y prisas por emitir el contenido del día acaban produciendo estos tropiezos que, aunque en esta ocasión hayan quedado en anécdota humorística, desgastan cada vez más la credibilidad de los medios convencionales.
Y se supone que “esta es la televisión de la que te tienes que fiar”. En fin…
(Por Lourdes Martino)

