Por David Azañón (Subinspector 87713)
Resulta grotesco ver Pamplona con la copia patética de la bandera británica versión vascongada y la defensa de los asesinos del comando Rothschild mientras enarbolan la bandera de Palestina, resulta sumamente difícil ser más zote.
El reino de Navarra se crea – la fecha más aceptada es 824 cuando Íñigo Arista fue reconocido como rey tras la victoria de los vascones sobre los francos en la Segunda batalla de Roncesvalles – o más bien se independiza del Imperio Carolingio.
El nombre “Reino de Navarra” comenzó a imponerse más tarde, allá por el año 824, si bien durante los siglos X-XI el reino se expande bajo monarcas que si bien eran vascones se autodefinían como Rey de España. De la misma forma que lo había hecho anteriormente Alfonso III, rey de Asturias, como rex Hispaniae.
Sancho Garcés (que significa hijo de García) III, también conocido como Sancho III el Mayor, llegó a dominar gran parte de los territorios cristianos del norte peninsular y se autodenominó rex totius Hispaniae.
Al final de la edad media los vascos españoles siguieron más cercanos a Castilla que a Navarra mientras que los vascos franceses eran patriotas franceses.
El 4 de julio de 1795 la Diputación de Álava dirigió al Rey un escrito expresando su predisposición a derramar hasta la última gota de sangre por la independencia española luchando contra el invasor gabacho como el resto de españoles a partir de 1808.
Si cualquier vasco anterior al s. XIX levantara la cabeza hoy no dudaría en luchar hasta la última gota de sangre contra cualquiera que hubiera puesto en duda su españolidad.
Efectivamente fue a partir del s. XIX cuando ciertos racistas y fundamentalistas iniciaron tal ruptura con una suerte de falacias y maldades que hasta hoy se pueden ver en cierto partido político que se ha caracterizado en ser como los italianos en las guerras mundiales cambiando de bando sin principio alguno, esos que recogen las nueces y tal.
Otra falsedad, provenga de los zotes del norte o los del sur, es afirmar que los andaluces descienden de los árabes. Además de no estar basado en hechos históricos, ha conseguido que estemos más desunidos. A nadie le interesa que España sea potencia industrial, lechera, pesquera, agrícola, ganadera, turística, nuclear, etc. ni a la maldita y corrupta UE, ni a la que la creó, los EE.UU., ni a los hijos de la Gran Bretaña, ni al estado de Israel, o al resto del mundo, menos aún a nuestros enemigos al norte y sur del 11M.
Fue Fernando III de Castilla también conocido como Fernando III el Santo, rey de Castilla desde 1217 y de León desde 1230, quien logró unir definitivamente ambos reinos bajo una misma Corona y reconquistar Córdoba, Jaén y Sevilla en los años 1236, 1246 y 1248 respectivamente. Estas ciudades que quedaron vacías de sarracenos fueron repobladas por castellanos, leoneses – incluyendo a gallegos y asturianos – y vizcaínos.
¿Y qué tenemos hoy?
Navarra y las vascongadas, junto a Cataluña, como punta de lanza de la invasión musulmana. La diferencia es que antaño la gente era más inteligente, más sabia – a pesar de sus limitaciones a la hora de acceder a la información – y más valiente – aun con menos tecnología –, hoy tenemos una suerte de zotes alcoholizados, drogados y degenerados que venden la manda española mientras ocultan las atrocidades de las manadas sarracenas y bromean con las manadas femeninas como las de la foto que no verán en TV. Si eso fuera al revés los varones serían fusilados al amanecer.
Y es que si hay hombres malos, también hay mujeres malas, lo más inicuo en el último caso, es que vayan de víctimas sin serlo.

