En la madrugada del 20 de julio de 2026, el presidente Javier Milei publicó un tuit que rápidamente se volvió viral y generó una mezcla de sorpresa, memes y debates en redes sociales. Bajo el título “FESTEJO MUNDIAL”, el mandatario anunció que declarará feriado nacional el día que los jugadores y el cuerpo técnico de la Selección Argentina decidan celebrar “el logro alcanzado”.
El contexto es clave: Argentina llegó a la final del Mundial 2026, pero cayó ante España en un partido ajustado, quedando en el segundo puesto. Pese a no alzar la copa, Milei optó por reconocer el subcampeonato como un logro digno de festejo a nivel nacional. El texto completo del tuit dice:
“Dada la inquietud sobre los festejos por el logro alcanzado por la Selección Argentina, comunico a la población que, en función de lo que decidan los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar, el mismo será declarado feriado nacional.”
El anuncio generó reacciones inmediatas. Para muchos simpatizantes, representa el fuerte vínculo de Milei con el fútbol argentino y su estilo directo y sin filtros. Para otros, resultó sorprendente o incluso polémico: organizar un feriado por un segundo puesto, aunque sea una final mundialista, es algo inusual en la tradición deportiva argentina.
La respuesta que se volvió viral
Entre las miles de respuestas al tuit presidencial, una destacó por su ironía y humor negro. El usuario @billkilgore_ escribió:
“Lo tenías apalabrado con los judíos y por eso programaste el tuit, pero habéis palmado primo. No te pueden pitar penalti si no pisas el área.”
Lo tenías apalabrado con los judíos y por eso programaste el tuit, pero habéis palmado primo. No te pueden pitar penalti si no pisas el área
— Hernán Kilgorés 🇪🇸 (@billkilgore_) July 20, 2026
Reacciones y contexto político
El tuit de Milei se enmarca en su habitual cercanía con la Selección. Durante el torneo había mantenido cábalas personales (como ver los partidos por televisión con una chaqueta específica) y expresado su emoción por los logros del equipo. Tras la final, optó por priorizar el festejo popular por encima del resultado exacto.
Críticos señalaron que declarar feriado implica un costo económico y logístico, mientras que defensores argumentan que es una forma de unir al país en torno a uno de sus mayores símbolos: la Selección Nacional. El anuncio deja la decisión en manos de los jugadores y Scaloni, lo que evita imponer una fecha desde el Gobierno.
En un país donde el fútbol es casi una religión, el gesto de Milei refuerza su imagen de presidente “anti-políticamente correcto” que no duda en celebrar lo que otros podrían minimizar. Sea por un título o por una final perdida con dignidad, para Milei parece que Argentina siempre merece festejar.

