Os digo mi opinión sobre la intervención teatral de EEUU en Venezuela por parte del más que presunto pedófilo con cara de gambón de Huelva. El amigo de Epstein, ya sabéis, que siempre salía en películas con niños.
Este show ha sido para joder a China, seguro, porque el objetivo fundamental no es tanto favorecer los intereses de los ciudadanos occidentales o estadounidenses ni mucho menos los venezolanos. Simplemente, ahora China no podrá comprar petróleo a Venezuela y EE.UU conseguirá incluso un precio aún más barato por el valiosísimo petróleo venezolano, que necesita para su industria. Y, además, los yanquis consolidan su posición en el continente como los amos del corral y los únicos que pueden impartir justicia.
El win and win es también para Don Vladimiro o casi seguro. El chequista de la KGB habrá negociado por detrás el asunto y mantendrá sus posiciones en la zona (petróleo y bases, seguramente), mientras que el amigo chino quizás se queda ahí mirando el espectáculo. Es claramente la mayor amenaza para el imperio gringo y se trata de cortarle cualquier camino posible hacia cualquier vía de expansión.
Los que mandan han querido que pareciera lo de toda la vida, que USA entra e invade un país ilegalmente y blablablá, pero aquí no ha habido resistencia ninguna. En 5 minutos estaba Maduro capturado. Más bien parece una entrega voluntaria con los mínimos daños y pactado todo de antemano.
Estoy convencido que pueden hacer algún show al estilo de que, de pronto, este mamón se fuga y acaba su retiro en algún país donde no se le pueda extraditar. Aparte de que, con esa fuga, EEUU y Trumposo quedarían en total ridículo (que es de lo que se trata siempre). En todo caso, no me imagino a esa marioneta del Poder (Maduro) en un calabozo de Guantánamo con el resto de prisioneros. Las ratoneras son para los ratoncitos y el bueno de Maduro es un sátrapa que siempre ha hecho y dicho lo que el Poder le ha ordenado, luego no es precisamente un enemigo de nadie. Solamente de los pobres venezolanos.
Mientras dejen actuar a Diosdado en Venezuela y a Delcy Rodríguez en Moscú todo seguirá igual por allí. Lo lamentable es que los venezonalos seguirán sin ver un peso de toda su riqueza en recursos y, lo que es peor de todo, no podrán alquilar un piso o formar una empresa, ya que los esbirros de los yanquis en la zona (los Castros y Chávez de turno) no se lo permiten desde hace décadas, aunque espero que esto empiece a cambiar desde ahora (tampoco me hago ilusiones).

