Por Alfonso de la Vega
Es evidencia de razón para cualquier persona lúcida libre de prejuicios que la Monarquía borbónica nos está llevando a la tiranía y la miseria. Una dinastía apátrida e inmoral y un régimen corrupto que históricamente se han desentendido de los problemas reales de los españoles causando toda clase de pérdidas territoriales y calamidades y hoy están empobreciendo la sociedad, desmantelando la nación y el estado de derecho hasta llevarla al tercermundismo, la cochambre y podredumbre.
Su alianza o complicidad con el socialismo cleptocrático y tiránico ha devenido en el caballo de Troya causante de la actual quiebra espiritual, moral y económica que no por estar siendo anunciada hasta la saciedad por patriotas, intelectuales o simples ciudadanos con sentido común, sus advertencias dejan de ser ninguneadas.
Casandra, era hija los reyes de Troya. El mismo Apolo se enamoró de ella y le concedió el don de la profecía. Pero su amor no fue correspondido por lo que el dios la castigó con que pese a su veracidad o verosimilitud nadie hiciese caso a sus avisos o vaticinios. Entre sus advertencias se encontraba la de que la peligrosa aventura erótica de Paris con Helena terminaría llevando a la destrucción de Troya o que el disparate de permitir introducir el famoso caballo preñado de enemigos invasores ocultos sería su final. Aunque se refugiase en el templo de Atenea fue violada y luego cedida como botín a Agamenón, con el que terminaría teniendo dos hijos. Sin embargo, profetizó su propio final. Al regresar a Micenas tras la guerra Agamenón fue asesinado por su mujer Clitemnestra, hermana de Helena, junto a la propia Casandra.
No se entiende muy bien porqué la sociedad occidental en general y desde luego la española en especial se encuentra prostrada y aturdida sin reaccionar como dormida en un fumadero de opio. Un envenenamiento mental pero quizás también con algún componente físico en el aire o la alimentación que estorba o inutiliza sus mecanismos elementales de defensa ante el inminente peligro y le lleva a consentir los mayores disparates y aberraciones liberticidas sin comprender lo que pasa ni tratar de impedirlo.
Hoy existen muchas Casandras tanto nacionales como extranjeras que nos avisan de posibles graves catástrofes si las corrompidas élites que nos mangonean y destrozan no rectifican el rumbo. Incluso el horizonte de una guerra devastadora provocada por esas élites desalmadas se acerca como “solución” o “reseteo” de sus crímenes. Los avisos advirtiendo el peligro suelen ser desechados o ridiculizados y sus Casandras protagonistas calificadas de conspiranoicos, agoreros, terraplanistas, fachas o cretinos sin remedio.
Pero la realidad es cada vez más evidente, aunque muchos aún se niegan a verla y aceptarla. Aquí, en este humillado reino, hay gente tan necia, fanática o ignorante que aún piensa que los Borbones van a hacer algo bueno por España cuando forman parte sustancial del problema. No es cuestión solo del gobierno o del constitucional: la corrupción y degeneración es ya tan grande que dentro del régimen no cabe solución.

