Las comunidades autónomas han encendido las alarmas tras los resultados de la primera prueba eliminatoria de las oposiciones a profesor celebradas en junio de 2026. Las tasas de suspensos son históricamente altas: del 83% en Castilla y León al 63% en Murcia, con cifras intermedias del 59% en Castilla-La Mancha y del 61% en Asturias. Los tribunales coinciden en un diagnóstico principal: preparación insuficiente, graves errores de ortografía, sintaxis, puntuación y comprensión lectora, especialmente entre los aspirantes más jóvenes.
Datos por comunidades: una “escabechina” en la primera criba
En Murcia, solo el 37,3% de los opositores a maestro superó la primera prueba eliminatoria. Más de 5.000 aspirantes (el 64%) quedaron fuera con una nota media de 4,45 sobre 10. En especialidades como Inglés y Audición y Lenguaje se registraron las peores cifras desde que existen registros. Decenas de opositores se concentraron frente a la Consejería de Educación gritando “¡Vergüenza, vergüenza!” y exigiendo un proceso “justo y transparente”.
En Asturias, de 6.014 aspirantes admitidos, más del 30% (2.430 personas) no se presentó o abandonó el aula tras 15 minutos, obteniendo un cero directo. De los 3.584 que completaron el examen, solo el 36,66% (1.314) aprobó. Los tribunales expresaron “profunda tristeza” y sorpresa ante los resultados.
En Castilla-La Mancha, para Primaria se presentaron 2.228 aspirantes para 165 plazas y aprobaron 927 (59% de suspensos). En Infantil, de 1.025 presentados para 127 plazas, solo 721 superaron la primera fase.
El caso más extremo se dio en Castilla y León, donde se celebraban oposiciones a Secundaria y otros cuerpos. De los 11.776 aspirantes que se presentaron, 9.771 (el 83%) no superaron la primera prueba, según datos del sindicato STECyL. En algunas especialidades de Formación Profesional el número de aprobados fue incluso inferior al de plazas convocadas, lo que evidencia una escasez estructural de candidatos cualificados en áreas técnicas.
“Es increíble la cantidad de faltas de ortografía”
Un profesor veterano y exmiembro de tribunal que pidió anonimato lo resumió con crudeza: “Es increíble la cantidad de faltas de ortografía que cometen los aspirantes jóvenes. Constituyen una de las causas más relevantes en el índice de suspensos”. Los tribunales detectaron de forma unánime “preparación insuficiente”, “mal uso de los signos de puntuación”, “errores de sintaxis” y problemas de “comprensión lectora”.
En Asturias se han hecho públicos ejemplos concretos de errores graves detectados en los exámenes:
- “boy” en lugar de “voy”
- “acer” en lugar de “hacer”
- “a de ser” en lugar de “ha de ser”
- “coheducacion” o “colavoracion” por “colaboración”
Estos fallos, junto con problemas de expresión escrita y adecuación al enunciado, fueron determinantes. Algunos opositores reproducían temas memorizados sin leer ni adaptar las preguntas del examen.
Las bases de las convocatorias ya contemplaban penalizaciones explícitas por ortografía. En Murcia podían restar hasta 3 puntos sobre 10 (medio punto por error grave y otro medio punto por cada tres faltas de puntuación, concordancia o tildes). En Asturias la penalización máxima mencionada alcanza los 2 puntos. Fuentes estiman que el 70% de los exámenes en Murcia presentaba faltas ortográficas.

