Este 13 de julio se cumplen 29 años del asesinato de Miguel Ángel Blanco. Los mismos años que tenía el joven concejal del PP de Ermua cuando la banda asesina ETA le disparó dos tiros en la cabeza en una pista forestal de Lasarte-Oria. Para recordar ese momento que marcó enormemente a la sociedad española, llega el documental ‘Miguel Ángel Blanco: las 48 horas que lo cambiaron todo’, dirigido por Jon Sistiaga y Juanjo López que se estrena el próximo viernes 10 de julio y merecerá la pena ver, aunque sea en Netflix…
Miguel Ángel Blanco era un chico de 29 años, economista, concejal del Partido Popular en Ermua, un municipio obrero de Vizcaya. Le gustaba la música, salir con los amigos y la política en mayúsculas: la cercana, la de ayudar a sus vecinos. No era un cargo destacado ni un líder provincial. Era simplemente un demócrata que había decidido representar a miles de personas en un pueblo donde ser del PP ya suponía un riesgo.
El 10 de julio de 1997, tres etarras lo secuestraron. Pusieron un ultimátum dramático: si en 48 horas el Gobierno no trasladaba a todos los presos de ETA a cárceles del País Vasco, lo matarían. España entera contuvo la respiración.
Las horas más largas de la sociedad española
El documental reconstruye minuto a minuto aquellas 48 horas de angustia. Las concentraciones espontáneas, las vigilias, las llamadas desesperadas, la presión sobre el Gobierno de José María Aznar, la movilización ciudadana sin precedentes y, finalmente, la ejecución a sangre fría.
Para los que tenemos una cierta edad, el documental nos va a golpear directamente en la memoria: Recordaremos dónde estábamos cuando nos enteramos de la noticia del secuestro o qué hacíamos aquella tarde del 12 de julio cuando la radio daba la noticia de que había aparecido malherido y después la confirmación de su muerte en la madrugada del día siguiente. Y recordaremos también aquellas manifestaciones multitudinarias con las manos blancas. Aquellas horas marcaron a toda una generación. Muchos sentimos por primera vez que el miedo había cambiado de bando.
Una lección necesaria para los más jóvenes
Para quienes no vivieron aquello —o eran demasiado pequeños—, y ya que en la mayoría de los colegios o institutos ni se lo mencionan, este documental es fundamental. Verán quién era Miguel Ángel Blanco: un chico normal al que mataron de una forma malvada y cobarde. Verán hasta dónde llegaba la crueldad calculada de ETA: secuestrar a un inocente, poner un reloj de cuenta atrás y ejecutarlo públicamente como mensaje.
Por lo que hemos podido leer, el documental es un trabajo periodístico que aglutina más de 180 horas de material de archivo, cuenta con testimonios de primera mano (como la hermana y amigos de Miguel Ángel Blanco, el Ministro Jaime Mayor Oreja, el Presidente Aznar e incluso Felipe VI) y reconstruye los hechos con crudeza pero sin sensacionalismo. Sistiaga, que cubrió aquellos días como periodista y estuvo a pocos kilómetros del lugar del asesinato, pone voz y experiencia al relato.
Las 48 horas que lo cambiaron todo no solo recuerda a una víctima. Recupera el Espíritu de Ermua: aquella sociedad civil que salió a la calle como nunca antes y gritó “basta”. Demostró que la inmensa mayoría de los españoles rechazaban el terror y que se podía ganar la calle.
En tiempos donde el olvido parece instalarse y algunos intentan blanquear o relativizar el pasado, este tipo de trabajos (confiamos en que no esté sesgado) son un antídoto necesario. Porque las nuevas generaciones tienen derecho a conocer la verdadera cara del terrorismo de ETA: no era “lucha armada”, era asesinato puro y simple de personas indefensas.
(Por Laura González)
Artículo muy recomendable publicado el año pasado: Escalofriante cronología de los hechos que acontecieron en las últimas horas de Miguel Ángel Blanco

