Por Eduardo M. Morato López / Abogado
En una Alemania donde parece más fácil criticar a un policía que a un delincuente, y donde la política exterior se decide más en Washington o en Bruselas que en Berlín, AfD plantea algo tan simple como incómodo: seguridad real en las calles y una defensa nacional que responda ante los alemanes, no ante terceros.
Seguridad interior y justicia: Firmes en la defensa de nuestras calles
La tranquilidad y libertad de los ciudadanos exige orden y justicia implacable. AfD impulsa un marco de seguridad moderno y contundente que respeta a las fuerzas del orden y combate sin ambigüedades el delito.
- Refuerzo histórico de las fuerzas policiales: Aumento sustancial de plantillas, recursos técnicos y apoyo moral a las fuerzas de seguridad.
- Rebaja de la edad penal a los 12 años: Adaptación de la justicia a la realidad actual para evitar la impunidad en delitos precoces.
- Aplicación del código penal de adultos desde los 18 años: Fin del paternalismo judicial para delincuentes jóvenes de entre 18 y 21 años.
- Protección reforzada a servidores públicos: Penas de prisión efectiva e inexcusable por agresiones a policías, bomberos y sanitarios.
- Expulsión inmediata de delincuentes extranjeros: Deportación automática y acelerada de condenados sin nacionalidad alemana.
- Custodia preventiva de seguridad: Internamiento de delincuentes peligrosos no deportables para garantizar la paz social.
- Revocación de la nacionalidad a criminales graves: Retirada del pasaporte alemán a condenados por delitos graves o terrorismo con doble nacionalidad.
- Creación de la Policía de Fronteras: Restablecimiento de controles permanentes e infranqueables en las fronteras terrestres.
- Transparencia total en estadísticas delictivas: Publicación rigurosa y sin sesgos ideológicos ni corrección política de la criminalidad.
- Agilización de los procesos judiciales: Ampliación de la plantilla de jueces y fiscales para garantizar sentencias rápidas y ejemplares.
Política exterior y de seguridad: Un papel soberano y respetado en el mundo
Alemania debe actuar en el escenario internacional con dignidad, pragmatismo y defensa de sus propios intereses nacionales, promoviendo la paz mediante la diplomacia de iguales y unas Fuerzas Armadas disuasorias.
- Diplomacia basada en el interés nacional: Política exterior soberana, pragmática y sin injerencias en la soberanía de terceros estados.
- Exigencia de un asiento permanente en la ONU: Reivindicación de la posición que le corresponde a Alemania en el Consejo de Seguridad.
- Eliminación de las cláusulas de «estados enemigos»: Cancelación definitiva de términos obsoletos en la Carta de la ONU.
- Orientación estrictamente defensiva de la OTAN: Limitación de la alianza atlántica a sus fines de protección original.
- Retirada de tropas y armas extranjeras: Salida del suelo alemán de contingentes y armamento nuclear de potencias aliadas.
- Relaciones estratégicas de paz con Rusia: Construcción de una arquitectura de seguridad europea inclusiva a través de la OSCE.
- Restablecimiento del servicio militar obligatorio: Recuperación de la conscripción para jóvenes varones al cumplir los 18 años, garantizando la defensa nacional.
- Rechazo tajante al Ejército Europeo: Preservación exclusiva del mando de las Fuerzas Armadas (Bundeswehr) en manos alemanas.
- Modernización y equipamiento completo de la Bundeswehr: Garantía presupuestaria para unas fuerzas armadas perfectamente operativas.
- Cooperación al desarrollo condicionada: Supeditación de las ayudas internacionales a la colaboración activa en la repatriación de inmigrantes.
Como españoles, conviene conocer de primera mano el programa de AfD para Alemania, más allá de los titulares con los que suele despachársela. Su ascenso ya no es hipotético: en septiembre de 2026 se impuso con claridad en las elecciones regionales de Sajonia-Anhalt y Mecklemburgo-Pomerania Occidental, bajo el liderazgo de su colíderes, Tino Chrupalla y Alice Weidel, una contradicción menor en sí misma, frente a las inmensas contradicciones de las política de la UE y sus estados miembros, que promueven frente a nosotros, los europeos. Frente a ese respaldo creciente, resulta cada vez más difícil sostener que la UE y los sucesivos gobiernos alemanes, que tantas veces han legislado a contracorriente de sus propios ciudadanos, puedan seguir sin dar explicaciones. Como habrán podido comprobar, AfD plantea sentido común frente al globalismo, que hunde sus raices en el anglosionismo, del que son tontos útiles el liberalismo y el social comunismo, hoy disfrazado de progresismo. A partir de ahora, no podrán decir que desconocen el programa electoral nacional de AfD. Sólo queda por ver si el partido está a la altura de lo que promete, o si termina siendo una alternativa fallida más, como tantas otras dentro de ese mal endémico que es la dictadura partitocrática de los Estados miembros de la UE.
Fuente: Programa de Principios de Alternative für Deutschland (AfD). Disponible en: https://www.afd.de/wp-content/uploads/2017/12/AfD_Online_Programm_ES_070917.pdf

