Por pura honestidad periodística y quién sabe si por pasar un buen rato de humor negro (por cortesía del feminismo oficial), y siempre dentro de la EXTREMA gravedad de lo que ha sucedido, tenemos que compartir con vosotros las insólitas respuestas que hemos recibido por parte de cierto concejal de Igualdad sobre la violación de Laredo, cuyos detalles nada atípicos hemos podido constatar, por desgracia, a pesar de tanto tabú como quieren imponer los presuntos feministas y tolerantes sobre este asunto desde el minuto 1.
Porque hay que recordar que fue gracias a Castro Reacciona que trascendió que el agresor era un joven de Jovenlandia, por supuesto, ya que medios oficiales e instituciones cerraron filas muy bien para hurtarnos la información tan importante sobre este psicópata. Para hurtarnos los detallitos sobre el agresor, claro, para que así no podamos analizar nada y reaccionar en consecuencia.

En primer lugar, quiero dedicarle esta crónica y estos riesgos en los que estoy incurriendo, por meterme con un poder que no se limita obviamente al impotente Ayuntamiento de Laredo (luego veremos por qué es impotente, reconocido por su propio concejal de Igualdad), a esa víctima anónima a la que un sujeto desalmado y no controlado por nadie ha ultrajado y atacado con una violencia propia de un auténtico demonio. Un tema inevitable, según los propios políticos, por lo que nos debemos preparar para que esta plaga no termine nunca: la próxima persona o familia destrozada puede tocarte a ti, que lees estas líneas, pero no os preocupéis, que en los ayuntamientos y chiringuitos feministas estarán encantados de organizar mítines y de firmar declaraciones de repulsa.
Las violaciones de mujeres a puñetazo limpio no tienen nada que ver con Igualdad (según ellos mismos)
Según el concejal de Igualdad, sólo las fuerzas de seguridad pueden hacer nada al respecto en este tema, pero ellos ya cumplieron con su trabajo de detener al psicópata, por lo que este señor está reconociendo que la violación a una paisana de su ayuntamiento no le compete más allá de las típicas chorradas de condenas públicas y demás. Así que no tienen ningún derecho a estar luego repitiendo como loros sus consignas (ni una menos y esas bobadas) ni a ponerse en plan duro con maltratadores de mujeres varios, ya que ellos mismos reconocen que son incompetentes para estos temas. Sus supuestas medidas son tan inservibles como las manifestaciones feministas en las que, encima de todo, intentan convencer a los más ingenuos que somos los hombres en general los violadores. Lo de siempre. Es decir: encima de todo, vertiendo verdadero odio descerebrado contra los hombres, para acabar de rematar la destrucción de nuestra sociedad desde todos los frentes.

También quiero decirle a esa víctima que por supuesto que no está sola y no me refiero a toda esta gente farisea que en realidad no tienen otro objetivo que alimentar su propia falsa moral, todo el tiempo, aunque sea a costa del sufrimiento de los demás o del suyo propio de cualquier día de estos. Me refiero a que por supuesto que somos muchos los hombres y mujeres que realmente queremos evitar estas cosas, por la cuenta que nos trae, y a pesar de que decir verdades en esta dictadura que sufrimos es cada vez más peligroso, y yo mismo he rozado la cárcel cuando el fiscal jefe de Cantabria me pidió cinco años por una frase en el Facebook, que sólo existía en la imaginación de unas puñeteras charos. Y esto es tan demostrable como que, en la sentencia, los propios jueces de la Audiencia Provincial dijeron, literalmente, que no se sabía de dónde había sacado las pruebas la Guardia Civil.
¿Tengo menos derechos que un criminal tan bestia y foráneo? Siempre ha habido clases
Por aquel entonces, el seguimiento desinformativo de tantos medios oficiales del pesebre fue muy puntual, en un seguidismo absoluto de los chiringuitos del Odio en el que estaban metidas en primer lugar nuestras penosas instituciones, todos ellos pidiéndome penas superiores a las de una violación por un presunto delito de odio y, por supuesto, exigiéndome un dineral que a este vagabundo jovenlandés violador y violento no le van a poder sacar en la vida, ni bajo torturas del Mossad. Y es que es sin duda un tirado total que no tiene un duro y, por tanto, la víctima se quedará sin reparación económica judicial. Por el contrario, en mi caso personal, por hacer una comparación necesaria, me exigieron 10.000 euros que luego fueron rebajándome en una auténtica coacción, en la puerta misma del juzgado, hasta llegar a 1.000, con tal de que firmase en algún sitio que odiaba a los gitanos y quería matarlos o algo así, pero que estaba muy arrepentido. Así podrían cacarear en la prensa servil del Régimen que habían sometido a un peligroso ultra genocida lleno de odio y, por tanto, justificarían a su parecer las ingentes subvenciones que reciben estos chiringuitos por no hacer nada productivo en la vida. Por su parte, sus compadres de la prensa oficial daban ya mi encarcelamiento como algo seguro y divertido, por lo que estuve leyendo en sus panfletos, pero con algo tan grave como esto se limitan a tapar a toda costa todos los datos posibles sobre el violador: son criterios diferentes porque tengo menos derechos que un criminal tan bestia y foráneo como este jovenlandés de Laredo. Siempre ha habido clases.
La verdad es que asusta un poco todo esto si lo piensas: a estos personajes del falso feminismo y súper tolerantes les importa más que sea europeo el agresor que el hecho de que hay una víctima, que era evitable con una sencilla frontera, y que no va a recibir ni un duro del agresor.
Por cierto: como detalle importante, que las feministas falsas te invitan a obviar, os diré que el psicópata violador es tan poco presunto como que cargaba con las pertenencias de la víctima en el momento de su detención. Un comportamiento tan random que no suele darse en agresores autóctonos, que por propio interés en no ser detenidos toman precauciones que se les puede ocurrir a niños de 12 años. Pero a un colgado vagabundo que no sabe ni dónde tiene la cabecita y que vive a tope su presente a lo mejor ni se le pasa por la cabeza que la Guardia Civil le va a esperar en la estación de autobuses por si toma la lógica determinación de mudarse enseguida a otra localidad y seguir pagando pensiones. Por desgracia para los blanqueadores de delincuentes, que viven en los mundos de Disney, el individuo al que la víctima describía como un poco probable europeo de toda la vida resultó NO ser europeo de toda la vida, aunque aún así siguieron dando el coñazo con el tema y tratando de blanquear el asunto de alguna manera.
Y hay otro detallito que las feministas oficiales te piden que pases por alto: el tipo no tenía domicilio reconocido. ¿Para qué? Si es mucho mejor, en este régimen dirigido por vagos y maleantes pertenecer a esta subcategoría de persona que implica ser vago y maleante. Un delincuente buscando víctima y con quien te puedes cruzar en cualquier momento, con el cual puede suceder cualquier cosa, porque va rebotando por cualquier localidad en busca de víctimas. Esto fue el origen de la republicana Ley de Vagos y Maleantes, que en realidad es una adaptación de legislaciones anteriores en las que ser vago (no tener oficio conocido) era motivo de cierta represión policial y de agravante penal de cara a los delitos.
También quiero decir a la gente que todavía no se atreve a manifestarse públicamente que pierdan el miedo y que no toleren esta tiranía llena de tabúes de ninguna manera, con esa mordaza buenista que nos quieren imponer para que no podamos dar solución a los problemas y sigamos torpemente el famoso dicho de Donoso Cortés: ponemos tronos a las causas y cadalsos a las consecuencias.
Pero veamos lo que dijo este señor concejal de Igualdad ante mis preguntas
A lo mejor no en toda España ha trascendido la brutal violación en Laredo de una pobre mujer en el portal de su casa, a puñetazo limpio, por parte de una persona que a lo mejor no tenía ni siquiera que estar entre nosotros. Pero para los montañeses que queremos evitar estas cosas y no vivir en los mundos de Yupi sí que ha trascendido, porque yo para empezar me encuentro en esta provincia y puedo dar fe de todo lo que pasa aquí como el que más, y desde luego que muchísimo más que muchos paisanos míos, habitantes de esos mundos multicolores, que pretenden cambiar la realidad al completo para que pueda encajar en su maldita hipocresía buenista.

Quiero empezar mi crónica afirmando que cada vez que llamo a una institución del Estado y me presento como periodista empiezo a tener serios problemas para recibir las respuestas que estoy pidiendo y estoy ya un poco quemado. Si soy periodista me tienes que contestar con más razón y con más celeridad y entusiasmo que si no lo fuera porque es como si representase a todos los ciudadanos que quieren leer nuestros medios y no tienes que estar haciéndote el sueco y cogiéndotela con papel de fumar para no contestar unas sencillas preguntas.
Lo primero que le pregunté a este señor es por la posible vinculación del llamado colectivo Gaia, que en una manifestación que convocaron el otro día dejaron claro que no les importaban los detalles de la violación y animaban a los vecinos y vecinas y vecines a obviar esos detalles. Algo que me escandaliza mucho porque cualquiera que conozca un poco cómo funciona la justicia se da cuenta enseguida de lo que eso significa.
Porque a estas señoras puede que no les importe los detalles de una agresión criminal, pero os aseguro que creo que no es difícil de razonar esto que a la víctima claro que le importan los detalles y mucho, porque le va literalmente la vida en ello. La agresión sexual y a puñetazos ha sido bestial.
Para empezar, tenemos derecho desde el principio y, sobre todo, las potenciales víctimas de este personaje, a saber si esta persona que ha realizado la agresión sexual y violenta tenía permiso para estar en España o no y si va a poder hacerse cargo de la reparación económica de su víctima.

Esos detallitos que dicen las feministas, a la víctima, le tienen que importar, porque era evitable su desgracia
Yo creo que esos detallitos, a la víctima, le tienen que importar, porque era evitable su desgracia con una sencilla frontera y desde luego que, una vez consumada, es evidente que no va a ser reparable desde el punto de vista económico por parte del agresor. Esa parte del castigo y la reparación nos la saltamos con tal de no menear el tema buenista y transfronterizo.
No en vano este señor concejal sigue el manual buenista y pasa por encima de estos pequeños detalles y se mantiene en una posición de que no puede hacer nada, ni siquiera quejarse al Estado central de que sus fronteras basura están siendo traspasadas por auténticos psicópatas de las peores cárceles del Magreb. Y cuando le comento que la gente estaba quejándose en todas partes por estos detallitos, inclusive en las redes sociales, vino a decir que esas redes no le importaban y que a mí tampoco me debería interesar lo que piense el personal y que expresan así. ¿Será que tengo que mantenerme en esa «prudente» posición de él mismo y hacer como que es normal que un vagabundo sin oficio ni beneficio y seguramente sin autorización para residir en Europa, viole a una mujer y luego no pueda hacerse cargo de absolutamente nada? ¿No podemos ir a las causas de los problemas y evitar que estos personajes tan peligrosos que nos envía el Sultán y el Régimen argelino, desde lo más profundo de sus presidios y barrios chungos, entren en nuestros países privilegiados y nos violen y nos maten?
Una de las situaciones más penosas de mi entrevista se daba cada vez que le mencionaba las benditas fronteras que tantos beneficios nos traen a las personas honestas que queremos vivir en paz dentro de un país seguro que no es una dictadura bananera. Porque cada vez que yo le decía que lo que hacía falta era tener fronteras él me respondía enseguida: bueno, eso que conste que lo dices tú.
Pues por supuesto que lo digo yo y que lo decimos muchos, porque si hay que esperar a que los autoproclamados protectores de las mujeres y los colectivos se pronuncien sobre la seguridad de todo el mundo, entonces estamos apañados.

Para mí, el momento cumbre llegó cuando el señor concejal me preguntó que si yo no estaba de acuerdo en que el Estado tenía que acompañar a la víctima y yo le contesté que lo que tenía que hacer el Estado era proteger a la víctima para que no hubiera víctima y no incentivar chiringuitos que viven de estas desgracias y a costa de nuestros impuestos. Creo que con eso resumo un poco una conversación en la cual la víctima realmente contaba poco, entre chiste y balón fuera, para este representante municipal que se autolimitaba todo el tiempo y que ni siquiera podía hacer constar de ninguna manera que ESTE VIOLADOR PSICÓPATA NO TENDRÍA QUE ESTAR EN LAREDO PARA NADA Y QUE NO VA A PAGARLE NADA A ESA VÍCTIMA. Una demostración más de que si nos conformamos con el buenismo y la autolimitación de unas instituciones que no valen para nada más que para sacarnos los cuartos pues creo que nunca vamos a salir de un problema que va a más y que se llama tercermundización de Europa.
Y también quiero hacer un llamamiento a los inmigrantes que viven entre nosotros y que son personas de bien, para que se pronuncien con toda libertad y honestidad contra este sistema inhumano e hipócrita, que ya lo hacen por cierto y a menudo más que los de aquí, que son unos cobardes. Que se pronuncien ellos también sobre esta necesidad de tener unas benditas fronteras bien protegidas que nos garanticen un mínimo de seguridad y libertad en nuestro propio territorio nacional, ya que de lo contrario acabaremos como nuestros hermanos de muchos de estos países de origen: Colombia, Brasil, Méjico, Ecuador, etc. La voz de estos inmigrantes puede ser hasta más importante en este sentido que la de los autóctonos, que lleva siendo ignorada desde hace demasiado tiempo a base de tabúes e insultos y amenazas y hasta supuestos delitos de odio por parte de estas autoridades, que no son capaces de garantizar nuestra seguridad de ninguna manera, pero que sí son capaces de hacer la vida imposible a todo aquel que se pueda sublevar contra esta realidad inadmisible. Esta chica pudo ser de cualquier nacionalidad y estamos todos en peligro mientras los feministas de pacotilla sigan dirigiendo la política nacional hacia este desastre en el que nos situamos.

Os resumo algunas perlas que soltó el concejal de Igualdad de Laredo en esta entrevista
Es imposible escribir aquí todas las frases épicas de este señor, entre balones fuera y chascarrillos e ironías, pero vamos a intentar reseñar sus mejores momentos.
Las mujeres no violan tanto. Los que violan son los hombres (gracias, de verdad, pues no nos habíamos enterado). A esto le contesté que, sobre todo, violan hombres de unas determinadas características y perfil criminal, pero él me insistía en que el tema fronterizo era una aportación mía (por supuesto). Eso sí que le importaba por encima de todo.
No voy a llamar al Delegado del Gobierno para quejarme de nada porque no es mi competencia. Impresionante proactividad de un verdadero defensor de la mujer.
¿Cantabria tiene fronteras? Esto dicho con torpe ironía, porque insisto en que el tema debe de tener gracia por algún lado. Pero yo solamente le insistía en la posibilidad de que EL AYUNTAMIENTO DE LAREDO PUDIERA QUEJARSE PÚBLICAMENTE DE QUE ESTE VIOLADOR ENTRÓ POR UNA FRONTERA NACIONAL Y COMUNITARIA MUY MAL PROTEGIDA. Algo que ya no hace falta demostrar, como antes. Ése es el tema.
Yo creo que eres ideal para presentarte por algún partido político, me decía, como si yo pudiera en algún momento pertenecer a su endogámico sistema de cortijos, jetas, corruptos y amorales. Pero gracias a Dios, por supuesto, creo que estoy fuera de esos circuitos lamentables, cuando además ya se ve que funcionan como una especie de secta en la que tienes que seguir los dictados de los que mandan sin rechistar.
No digas tía: es una mujer (IMPORTANTE TEMA). Cuando no sabes qué decir, tienes que recurrir a las paridas y a hacerte el sueco, pero sin dejar de repetir que sí que le importa la víctima.
No todo se arregla con dinero, me dijo, toda vez que le razonaba que las necesidades de la víctima y su reparación pasan necesariamente por una indemnización que debería pagar este presunto asqueroso. Gracias por tu buenismo, de verdad. A esto le contesté que todo se arregla con unas benditas fronteras, pero insisto en que ese tema era algo así como incómodo para el pobre concejal.
Lo que ha pasado no cae dentro de mi prado (no es mi asunto, quería decir, porque debe ser que las violaciones no se producen contra mujeres).
El Estado y el ayuntamiento acompañarán a la víctima (os traduzco: una vez que no han hecho nada para evitar esta burrada, como es su costumbre de tirar con pólvora del rey, pagarán con dinero público de nuestros impuestos sus propias incompetencias). Lo de nunca.
Tú no sabes cómo funciona el sistema. Pero ya le dije que sí lo sabía, claro, que muy mal. Y no soy el único que lo sé. Pero creo que tenemos que ser más los que mostremos los dientes en vez de estarle dando abracitos a la presidenta de la taifa y a la hija del prófugo arábigo en Novales. A esa gente no les importamos nada y a los hechos me remito. No podemos ser putas y, además, poner la cama, que la dignidad debería ser lo último que se pierde.


