miércoles, mayo 22, 2024
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No a la psicología de la muerte

En psicólogos por la verdad, desde que iniciamos nuestra travesía, nos percatamos de que todo lo referido a la plandemia estaba completamente infundado y que su propósito era infundirnos miedo, empleando estrategias propias del conductismo y de la corriente cognitiva, así como la ventada de Overton. Todas estas técnicas, encaminadas a la inestabilidad emocional del sujeto, a su dependencia al Estado, siguiendo el modelo de la coacción oficialista, se fundamentan en otra psicología, que no es la que se aplica a los consultorios, sino en los centros de poder, en los que se enseña en el arte de la manipulación de masas y la inducción de mensajes e ideologías, en este caso asociados a la agenda 2030. Mucho más oscura que la psicología del consumidor, basada en el engaño del inconsciente, podría llamarse psicología oscura y con justo derecho.

En este sentido, el fin del ministerio de sanidad no es la defensa del ciudadano y de su bienestar, así como asistencia en el ejercicio de sus derechos más básicos, sino eliminar todas las estrategias que pudiesen dar una sensación de tranquilidad, de paz, de armonía y de solución equilibrada a los problemas que se plantean, siguiendo la corriente de la pseudociencia, potenciada desde que, gracias a la plandemia, de que sólo los imperativos de la OMS, que somete a los gobiernos a los mismos niveles que otras élites hacen en otros aspectos, son de obligado cumplimiento. No importa si sus resultados están sustentados científicamente o no, da igual si existe investigaciones que los desmienten. La lista de fallecidos por osar hablar claro, incluyendo a premios novel de medicina, es larga y está silenciada por los medios oficiales.

En cuanto a nuestra rama, la psicología, llevamos años sufriendo las consecuencias de esta suerte de nueva inquisición que se inició con la imposición de la psiquiatría, la cual se fundamenta en ciertos tratamientos que todos conocemos, que en muchos casos no curan y que han acabado sometiendo nuestra ciencia a sus exigencias. Desde que se aprobó la ley sanitaria en 2003, se endureció el requisito para los psicólogos sanitarios, los cuales se vieron reducidos a hacer un master, por cierto muy costoso, para asegurarse que siguiéramos la línea oficial y así tenernos alineados, con ocasión de plandemia se dio el paso definitivo: someter a nuestros colegios profesionales a una dura censura, propia de las dictaduras, convencernos de que teníamos que vacunarnos (envenenarnos, mejor dicho, con el riesgo de fallecer sin que nadie se hiciese responsable) y que la ética del psicólogo era la de la OMS. Ya, con estos antecedentes, la situación se volvió insufrible para los profesionales que se percataron de que la situación no tenía sencillamente sentido lógico alguno.

En el año 2018 el ministro Illa ya hablaba sobre la conveniencia de declarar cuáles eran las terapias anticientíficas, las cuales tenían que ser prohibidas en los centros de salud, siguiendo las recomendaciones de la psicología de las élites: someter a la población a las empresas farmacéuticas y la atención médica, cada vez más deficiente, de modo que se haga cada vez más dependiente a la sanidad oficial, pública o privada. Mónica García, en la misma línea que su predecesor, ha incluido técnicas como el pilates, el yoga, la terapia floral y la reflexología como técnicas, pseudo prohibidas, así como la meditación y la inducción de sensaciones corporales. De este modo, los psicólogos contamos cada vez con menos formas para sanar a los pacientes y nuestro cometido se reduce a leves técnicas de relajación, escucharlos a diario y recetarles pastillas, si es que no los derivamos a los psiquiatras cuando vemos que no mejora, lo cual no es extraño si tenemos en cuenta que ninguna de estas formas de terapia autorizadas permiten profundizar en las causas de problemas emocionales y psicológicos, ni tampoco resolverlas (algo que podría estar prohibido). Llegados a los psiquiatras, los diagnósticos, basados en el DSM V, mezclan la depresión con la psicosis y la esquizofrenia en aberraciones profesionales que parecen salidas de la edad media.

Si bien estas técnicas no tienen una eficacia directa, como tomarse un neuroléptico, el cual provoca efectos secundarios y cuadros de abstinencia, ayudan a la larga a combatir males emocionales y físicos. El reiki permite nivelar la energía del cuerpo (somos energía, algo que la medicina considera una teoría aberrante, como cuando en pleno siglo XVII se decía que la tierra era el centro del universo), la terapia floral emplea plantas como la valeriana, las cuales tienen un efecto relajante en el organismo y en la mente, sin contar con otras muchas (muchas plantas son empleadas para sanar a las personas), la meditación, el yoga y el mindfulness ayudan a combatir no sólo el estrés o la depresión, sino a equilibrarnos en nuestros sanos objetivos en la vida, haciendo que nuestras emociones no nos asalten como ladrones de caminos tupidamente frondosos, la reflexología se basa en la conexión de los órganos con los pies, de modo que es posible influir sobre cualquiera de ellos con sólo hacer un masaje, la técnica de pilates consisten en una gimnasia leve que activa el cuerpo, la músicoterapia cura al enfermo a través de las ondas delta y zeta, regulando la actividad sináptica del hipotálamo, donde se aloja nuestro inconsciente, generando emociones positivas, el taichí es una técnica china practicada por cientos de millones de personas en oriente que ayuda a la relajación, la concentración, la meditación y el equilibrio interno,  etc…

Podríamos seguir y seguir enumerando estrategias psicológicas. Lo que llama mucho la atención es la gran ignorancia de Mónica García, una persona que carece de conocimientos adecuados y que no tiene la capacidad para ser titular de dicha cartera y que, más bien, parece cumplir órdenes de arriba. Imaginamos que habrá sometido la voluntad de su ministerio a la de la OMS, cuyo director no es ni tan siquiera médico y ha sido acusado de terrorista en Etiopia, su país de origen (imaginar qué concepto tendrá de la psicología y su aplicación da auténtico pánico). Por el contrario, muy en la línea dictatorial de quienes desean imponer las reglas de la agenda 2030 en todas las áreas, incluyendo a la salud mental, la cual no es ni tenida en cuenta, ni se ve como problema, ni tan siquiera por los impactos personales de su querida pandemia, todo apunta a que el fin es el contrario: deteriorar nuestra salud psicológica hasta límites patológicos, sospecho que siguiendo un plan MK Ultra o de destrucción social, en el marco de la ideología del Instituto Tavistock, el alma máter de la psicología para y hacia la muerte del individuo y de su modelo social.

Es por ello que en este manifiesto concluimos que:

Primero que no vamos a obedecer las reglas de la OMS.

Segundo que consideramos que la nueva inquisición sanitaria de la agenda 2030 supone un delito de tortura o de lesa humanidad, programado y puesto ya en práctica por los gobiernos, los cuales sólo saben cumplir ciertas órdenes.

Tercero, que consideramos la demonización de ciertas estrategias de sanación como una forma de demonizar la psicología en sí como ciencia peligrosa para sus objetivos.

Cuarto, que comunicaremos nuestra postura de manera firme en todas las redes y medios a nuestro alcance.

Y, quinto, que haremos saber a la población al peligro que se enfrenta con estos gestores de la salud pública, que más eso parecen gestores que alimentan la industria financiera de la muerte (las mal llamadas vacunas son el mejor ejemplo, con su grafeno y otros compuestos). Del mismo modo, animamos a la desobediencia por parte de nuestros colegas, sumándose a nosotros.

Psicólogos por la verdad, una vez más, se pronuncia de manera oficial ante este atropello completamente inquisitorial y que parece sacado de la peor de las dictaduras. No sólo no renunciamos a nuestro derecho de libertad de expresión o de opinión, sino que ejerceremos el de información para que la población se proteja de manera adecuada. La cumbre de la OMS para el próximo día 24 de mayo, donde se estudia el cambio del término pandemia a situación pandémica supone instaurar un régimen que nos recuerda a otros que  tuvimos hace 90 años, algo que no vamos a aceptar y que denunciaremos con todas nuestras fuerzas.

Psicólogos por la verdad.

psicologosxlaverdad@gmail.com

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4 COMENTARIOS

  1. Reducción de la población: de ahí la cultura de la muerte no solo nos quieren exterminar con la vacunación que quieren poner obligatoria, para eso quieren meternos la moneda e identificación digital para que no nos podamos escapar ya que si no obedeces a la dictadura comunista y tienes el crédito social te lo van a cortar y no te vas a poder alimentar, son muy cabrones esos maricones y nos quieren agarrar por los cojones, en vez de promover la cultura de la vida promueven la de la muerte, quieren eliminar a todos los jubilados, enfermos crónicos, a quienes tienen el síndrome de down y a los mendigos a todos esos que llaman los más vulnerables unos para dejar de pagar la pensión y a los otros para no darles ayudas, España se ha convertido en una cloaca llena de mierda de políticos que se dedican a robar y a arruinar a los españoles, el mundo está jodido pero en este país tenemos a los peores bandidos.

  2. Por algo ponen a los más analfabetos al frente de la sanidad porque estamos en la cultura de la muerte y de la enfermedad, primero nos pusieron a un asqueroso que dice ser filosofo, luego a una chalada que disque es letrada y ahora nos pusieron a una desgraciada para acabar de rematarla, la Organización Mafiosa de Sicarios (OMS), recibe ordenes de un psicópata eugenista y genocida que pretende acabar con muchas vidas porque ese desgraciado dice que somos demasiados, les sobramos todos menos los suyos.

    • Lo más gracioso es como estos sinverguenzas aún siguen legislando cuando la Ley si su Ley no permite que los delincuentes legislen ni que sean presidentes esa es la Justicia de mierda que tenemos que es incapaz de frenar a un genocida o a varios y encima los muy desgraciados dicen que solo aplican la ley. La Ley que les interesa obviando las demás y saltandose todos los Derechos inalienables, así se las gastan estos desgraciados y tenga vd cuidado que como hable de más me esta calumniando, atentando a mi honor, amenazandome y le secuestro y le impongo un robo solidario. Se puede ser más canalla?. Eso si vd debe dejarse que le ataque, le robe y le haga lo que me de la gana y vd callado y sin defenderse no sea que la Injusticia actue contra vd obviando que ya no hay Justicia y que son todos una panda de criminales unos por acción y otros por omisión. Cuando uno colabora con la mafia pertenece a la mafia luego puede hacer tratos y salirse de ella pero responsable es por trabajar para ellos. Menudo trabajo nos va a tocar hacer como jueces y fiscales de toda esta purria.

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