viernes, abril 12, 2024
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La Agenda 2030 de hoy es una continuación del nazismo

La Iglesia permanece muda ante la injusta y antinatural Agenda 2030. No solo calla, sino que manifiesta estar de acuerdo con los actuales genocidios legales que se están perpetrando, de los que nadie parece ser responsable. Todo apunta a que las profecías sobre el solio de Pedro se están cumpliendo y que asistimos a los momentos finales de nuestra Iglesia milenaria. ¿Quién es realmente el papa Francisco y qué papel juega en esta ecuación diabólica? Según sus propias palabras, inocularse las sustancias nocivas que prescriben las autoridades sanitarias –mejor decir políticas— es un acto de amor. ¡Qué frase tan cursi y trágica a la vez! ¿A quién sirve el papa? Es muy significativa su complicidad con las élites globalistas: esas cuya intención es diezmar la población y transhumanizar a los supervivientes. Los católicos podemos decir alto y claro que la Iglesia no está a la altura de las circunstancias. El que fuera nuncio de Su Santidad en Estados Unidos y arzobispo, Carlo María Viganò, es de los pocos que, aparte de haber pedido la renuncia del papa Francisco y su “equipo” por encubrir los abusos sexuales en la Iglesia –en concreto, referente al caso del cardenal estadounidense Theodore McCarrick—, alzan su voz contra el Mal, defendiendo la verdad y la justicia, en estos tiempos de mentira institucional y corrupción al por mayor en las altas esferas del Poder. Con el fin de que las víctimas sacrificadas en nombre de la covid y las del genocidio de la vacunación no queden en el olvido, sus palabras a propósito de la Primera Jornada Médica de Conmemoración del Holocausto son más que oportunas:

“La presión para la aprobación del Tratado de Pandemias de la OMS y para el pasaporte sanitario –acompañado de la activación de la billetera digital— demuestra que los autores de este golpe no van a renunciar a sus intenciones criminales. […] Lo que hoy aparece con toda su evidencia des el plan subversivo de un golpe de Estado global, cuyo objetivo es diezmar la población mundial y esclavizar a los supervivientes. La presión por la la aprobación del Tratado contra la Pandemia de la OMS y para el pasaporte sanitario –acompañado de la activación de la billetera digital—demuestra que los autores de este golpe no tienen intención de renunciar a sus intenciones criminales, a menos que se enfrenten a una persona firme y decidida, una oposición por parte de la población y de sus pocos representan no vendidos al Foro Económico Mundial, que valientemente non incumplen su deber. […]

Hemos visto a médicos y paramédicos matar a personas frágiles y ancianas en cuidados intensivos mediante el uso de anestésicos. Hemos visto a gobernantes, magistrados y fuerzas policiales desatar una criminalización sin precedentes de quienes no se dejaron “marcar”. Sabemos quién está de detrás de estas personas, quién les paga, quién las chantajea: sus nombres son bien conocidos. Estos asesinos pronto se encontrarán respondiendo de sus crímenes, si no ante el tribunal del mundo, sí, ciertamente ante Dios, a quien odian y a quien querrían remplazar, en un loco delirio de omnipotencia que es un preludio inexorable de la derrota eterna. […] Miren su trabajo: solo mentiras, engaños, horror, pecado, vicio, violencia, monstruosidad. Y siempre por un precio, porque todo lo que hacen es objeto de intercambio de comercio: pagan por tener hijos, pagan por matarlos, pagan por vender sus órganos, pagan por abusar de ellos, pagan por imponer terapias letales, pagan por vivir y morir, pagan por las mentiras de los médicos y las obscenidades de internet, pagan por el simulacro de amor y amistad. […] Se denuncia con razón el holocausto sanitario: con este término pone de relieve, por un lado la magnitud del crimen cometido por los servidores de la OMD y por otro el deseo de sacrificar millones de víctimas al Moloch globalista.

No perdamos de vista este elemento fundamental: el exterminio –en formas no muy diferentes a las que provocaron los regímenes totalitarios del siglo pasado nos muestra el aspecto ritual de el gran reinicio y revela la cultura de la muerte de quienes lo promueven. Muerte de bebés en el útero de la madre, muerte de enfermos y ancianos en hospitales, muerte de jóvenes arrancados de la vida por las drogas, muerte de la familia en nombre de perversiones y traiciones” [1].

Los escritos del arzobispo Viganò son comparables, de alguna manera, a las arengas del obispo de Münster, Clemens August von Galen, durante el exterminio nazi.                              

Lo que ocurría en Alemania no era secreto. Era la implementación de una Agenda gestada Más allá de las bufonadas y psicosis de Hitler y demás ideólogos racistas, era la implementación de una Agenda gestada por los antecesores de la cacareada y colorista 2030. Y, aunque las universidades, los medios de comunicación y los intelectuales guardaban absoluto silencio, las homilías del entonces obispo de Münster, Clemens August von Galen tenían difusión mundial y en ellas denunciaba el genocidio que se estaba perpetrando.

El 3 de agosto de 1941 se dirigió al mundo con estas palabras:

“Desde hace algunos meses vemos que, por disposición de Berlín, las personas enfermas y los aquejados de trastornos mentales están siendo sacadas a la fuerza de los sanatorios y manicomios. Al poco tiempo, los familiares son informados de que los restos mortales han sido incinerados y que se les enviarán las cenizas. Se tiene la sospecha, casi la certeza, de que estos numerosos casos de inesperados fallecimientos no se producen espontáneamente, sino que son causados intencionalmente; que se sigue en estos casos la doctrina que afirma que se pueden destruir las llamadas ‘vidas inútiles’, es decir, matar seres inocentes, si se juzga que su vida no posee valor alguno para el pueblo ni para el Estado. Doctrina horrible que quiere justificar el asesinato de inocentes y permite, por principio, la muerte violenta de inválidos para el trabajo, de mutilados, de enfermos incurables, de personas decrépitas.

Sabemos, de fuentes fiables, que en los centros de salud de la provincia de Westfalia están redactando listas de esos enfermos; que los llamados ‘compatriotas improductivos’ en breve plazo deben ser recogidos y eliminados. Esta semana se realizó el primer transporte desde la residencia de Marienthal cerca de Münster.

¡Hombres y mujeres alemanes! Hasta este momento sigue en vigor el artículo 211 del Código Penal del Reich, que reza: ‘Quien mata premeditadamente a una persona, será por ese asesinato castigado con la muerte’. Ciertamente, para evitar el justo castigo a quienes matan premeditadamente a estos pobres seres, miembros de nuestras familias, estos enfermos elegidos para la muerte, son conducidos fuera de su tierra a un instituto lejano. Después, como causa de su muerte se indica cualquier enfermedad. Debido a que los restos mortales son incinerados enseguida, ni los familiares ni la policía criminal están en condiciones de verificar si ha sido una enfermedad la verdadera causa de la muerte. Pero se me ha asegurado desde el Ministerio de Asuntos Internos del Reich, en concreto, de la oficina del jefe de los médicos del Reich, doctor Conti, que esto no es ningún misterio; que, en realidad, se ha matado ya premeditadamente un gran número de enfermos en Alemania y que lo mismo sucederá en el futuro. […]

Así, debemos tener en cuenta el hecho de que los pobres e indefensos enfermos antes o después serán asesinados. ¿Por qué? No porque sean culpables de un crimen que merezca la muerte, no porque quizá han agredido a su enfermera o guardián, de modo que este, para salvar la propia vida, no haya tenido más elección que afrontar por la fuerza, por legítima defensa, al agresor. […] No, no es por estos motivos que estos infelices enfermos deben morir, sino porque, según el juicio de un órgano administrativo, según el parecer de una comisión cualquiera, se han hecho ‘indignos de vivir’, por el hecho de que, de acuerdo con ese diagnóstico, son parte de los ‘connacionales improductivos’. Se juzga que ya no pueden producir, que   son como una máquina vieja que ya no funciona, como un viejo caballo que se ha quedado cojo sin curación posible, como una vaca que ya no da leche. […] ¡Si se admite el principio, ahora aplicado, de que se puede matar al hombre ‘improductivo’, entonces la desgracia caerá sobre todos nosotros cuando seamos viejos y decrépitos! […]

Según esto es suficiente que cualquier decreto secreto ordene que se aplique también a los tísicos incurables, los decrépitos, los inválidos de trabajo, los soldados gravemente mutilados. Entonces ya nadie está seguro de la propia vida. Una comisión cualquiera le puede incluir en una lista de ‘improductivos’ que, de acuerdo con su parecer, se han convertido en ‘vidas inútiles’. Ninguna policía les protegerá, ningún tribunal castigará su asesinato y castigará al asesino a la pena que se merece. ¿Quién podrá tener confianza en el propio médico? Puede darse que declare al enfermo como ‘improductivo’ y se le ordene matarlo. Resulta inimaginable la barbarie de costumbres y la desconfianza general que se introducirá dentro de las familias si esta doctrina es tolerada, aceptada y seguida. ¡Qué desgracia para los hombres”! 
[2].

Sí, ¡qué desgracia para los hombres! ¡Qué desgracia para la sociedad!

Finalizada la Segunda Guerra Mundial, el escándalo nazi se desbordó. Tras celebrarse los juicios de Nuremberg, en la sociedad se extendió la idea de que los responsables de tan atroces crímenes habían sido condenados. Sin embargo, no fue así. Gran parte de los médicos y científicos que habían trabajado voluntariamente para el Reich en los programas de exterminio, así como los ideólogos que los habían inspirado, ni siquiera fueron imputados.

Durante un par de décadas nadie se atrevió a hablar de eugenesia y eutanasia. No era ni política ni socialmente correcto porque se corría el riesgo de sacar del archivo el asunto nazi. Pero se seguía trabajando en la Cultura de la Muerte de manera velada, sin publicidad. Y a finales de los años sesenta, una nueva dinámica de cambio se extendió por el mundo. Las élites sacaron a la luz sus objetivos, y los grupos mal llamados progresistas pusieron en marcha el agitprop para reivindicar la eugenesia, el aborto y la eutanasia, todo lo que “supuestamente” había sido condenado en Núremberg. Era el renacer del nazismo –que nunca se había erradicado ideológicamente—y que empezaba a pisar fuerte, en esta ocasión con el apoyo de los Estados, bajo denominaciones políticamente correctas como planificación familiar, control de la población, control de la natalidad, biología social o genética terapéutica.

Aunque es cierto que fueron un simple lavado de cara, de celebrarse hoy los juicios de Nuremberg, los médicos asesinos y amorales condenados, seguro que saldrían absueltos, en virtud de la pérdida de sacralidad de la vida humana y la ambigüedad de nuestros códigos de justicia proclives a servir a la Cultura de la Muerte.

NOTAS:

1 Discurso completo: https://ejercitoremanente.com/2024/03/12/holocausto-sanitario-el-golpe-mundial-continua-mons-vigano/
2 Citado en Stefania Falasca, Un obispo contra Hitler, Ed. Palabra, Madrid, 2008.

Magdalena del Amo
Periodista, psicóloga, escritora y editora, especialista en el Nuevo Orden Mundial y en la “Ideología de género”. En la actualidad es directora de La Regla de Oro Ediciones.
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12 COMENTARIOS

  1. Sabemos que nos están engañando sobre las vacunas, sobre las «estelas de condensación», sobre la limpieza del proceso electoral, sobre la guerra de Ucrania y Palestina, sobre las torres gemelas, prácticamente sobre todo, incluso hay algunos que afirman que nos están engañando sobre la forma de la tierra.
    Ahora, eso si, si esos mismos medios que nos están engañando en todo, nos dicen que los nazis eran malos malísimos, los creemos a pies juntillas.
    El «nazismo» como usted lo llama, con todos sus defectos, fue el único movimiento que realmente se enfrentó con resolución al globalismo…

    • El nazismo como todos los ismos siemore ha sido de ellos y Hitler otro peon más de ellos.
      Tiene razon Mgadalena al llamar nazismo a lo que vivimos.
      Tanto Hitler como Stalin eran socialistas, el engaño mundial es que hay buenos y malos cuando lo que son es malos y peores. Todos estos fascistas (socialistas) de mierda que es lo que son, lo pagarán muy caro.
      Todo dentro del Estado y controlado por el Estado (Fascismo).
      El Terror que tienen es que la masa deje de obedecerles y se enfrente a ellos pero en su cobardiá infinita no son capaces de declarar una guerra abierta y actuan por la espalda porque saben que en una guerra abierta estan literalmente muertos por eso nos odian y nos quieren diezmar porque no nos sometemos ni lo haremos nunca pero tarde o temprano vendrá la batalla final. nuestro ejercito aumenta y el suyo disminuye. En el momento que un solo pais se libere el resto caera y no lo van a poder evitar por eso tienen prisa estos criminales porque saben que van a tener que dar cuenta de todos sus actos. El engaño ya no cuela y la gente ya les cuestiona, no les obedece pero claro mientras algunos obedezcan todos pueden ser nuestros enemigos como en Matrix porque muchos moririan por este sistema.

  2. Más que del Nazismo diría que son los protocolos de los sabios de Sión e Iron Mountain.
    Porque el nazismo y el comunismo (socialismo) se basan en ellos.

  3. Claro, como era de ellos, dejaron Alemania como un solar. Mientras, los soviéticos lanzaban miles de tanques sobre «sus hermanos» socialistas, para celebrar el cumpleaños de Hitler en Berlín…

    • Como era de ellos huyo a Argentina y Rusia tambien quedo como un solar porque muchas republicas socialistas se enfrrentaron tambien a ambos socialistas y nazis. Por eso estos criminales no quieren que se investigue porque todo saldría a la luz pero vamos que los dos bandos controlados como siempre, como pasa ahora aunque ahora ya no se sabe ni cuantos bandos hay. Por eso no nos libramos de ellos porque como buenos fabianos estan en todos los lados.

      • Republicas que no eran socialistas en un principio y sufrieron a ambos.
        El nazismo y socialismo destruyo Europa con ayuda de sus aliados Churchill y el resto porque lo que se pretendía es crear el Estado de Israel y hacer sacrificios satanicos por eso el Sr Goebbles viajaba a Israel de continuo y amigo de Ben Gurion lider sionista israeli tenían hasta una moneda con la esvastica nazi en un lado y la estrella de David en otro. El simbolo de skull&bones lo llevaban los oficiales nazis en sus uniformes y la sociedad teosofica de Thule a la que pertenecia Hitler era similar a que seguia el satanista Aleister Crowley y podemos hablar del Gru de los sovieticos que era ya satanismo puro. Todo fue un gran sacrificio a Satanas.

  4. En Esparta, o en Roma, ya se practicaba la selección artificial y la eugenesia.
    En la Gran Bretaña de finales del XIX y principios del XX ebullían las teorías eugenistas especialmente en círculos socialistas (Marie Stopes, Bertrand Russell, Bernard Shaw).
    Mientras Mengele y otros hacían sus experimentos en Alemania, otros doctores Frankenstein hacían lo propio de forma oculta en Canadá, EEUU, URSS, Japón, China, y seguramente en cualquier país del mundo con la tecnología adecuada a los tiempos, pero ninguno de nosotros sabría decir algún nombre.
    En las divinas y civilizadísimas naciones escandinavas estuvieron esterilizando forzadamente «defectuosos» hasta hace cuatro días (y dudo que hayan dejado de hacerlo). Al igual que Israel con las etíopes autopercibidas judías.

    Mi opinión es que todas las desgracias actuales de nuestra civilización y las grandes amenazas que nos asedian hasta el punto de que podemos desaparecer literalmente se deben a haber mordido el anzuelo propagandista de identificar el mal absoluto con el nazismo, como paradigma en exclusividad de la antihumanidad. Haciendo la vista gorda con cualquier otro tipo de totalitarismo, expansionismo y supremacismo, hasta el punto de que brutales supremacistas colonialistas antihumanos, eso sí, con gafitas y corbata y no con uniforme, están a punto de exterminarnos o esclavizarnos lobotomizados, vejados y con fecha de caducidad.

    • El nazismo es parte de ese mal pero aqui nadie es inocente y como les salio bien la jugada pretenden repetirla pero será por encima nuestra. Se les acaba el cuento y se cumplira lo que dicen sus protocolos que nadie les va a dar refugio y no van a tener lugar donde esconderse mientras tanto que sigan con su falsa legitimidad que nada es eterno. A mi no me dan miedo estos payasos me dan pena y asco.

  5. Agenda del nazismo o agenda del sionismo,con la finalidad de implantar el NOM,cada vez más cerca…si no frenamos las guerras civiles entre judíos,que solo pretenden arrastrar al resto del mundo hacia una tercera guerra mundial,ya,que lo de las vacunas no les ha salido del todo bien,a ver qué hacen el dia 8,será el día del holocausto definitivo?.

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