miércoles, abril 24, 2024
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Una historia de la censura

En la Unión Soviética de 1927 el Partido Comunista tenía un férreo control de todo lo que se publicaba con dos agencias censoras: una era el Goskomizdat, encargada de controlar la prensa y el Glavlit, que evitaba la filtración de datos a otros países. Sólo existían dos periódicos: Pravda e Izvestia, ambos dirigidos por sujetos del mismo partido y fieles a los principios de lo que llamaban dicha revolución.

Sigamos haciendo historia, porque luego haremos las comparaciones (que en este caso no son odiosas). Durante la época de Hitler, en 1933 había libertad de expresión, hasta que en 1934 se volvió ilegal criticar al gobierno de Adolf Hitler y su régimen, de modo que cerraban y controlaban todos los medios y las noticias. Entre los medios autorizados figuran Der Angriff, Berliner Illusitriste Zeitung, Das shwartze Korp, Der Stümer, Der Umbruch, Ilustrieter Beobachter, Der Panzenbär y Völkisher Beobachter, entre ellos. Todos estos principios fueron introducidos en los libros de texto, se difundieron insultos e ideas peyorativas de los judíos, así como se crearon grupos para expandir las ideas del nazismo. El responsable de esta área gubernamental era Joseph Goebbels, ministro de propaganda desde 1933. ¿Tienen estas historias alguna relación con la actualidad, en tiempos donde presumimos de vivir en países libres y democráticos?

Úrsula Von der Meyer, presidente de la Comisión Europa, en el reciente encuentro del Foro de Davos, declaró que la mayor amenaza ya no era el cambio climático, sino la desinformación por parte de quienes no se declaran de acuerdo ni la con la agenda 2030 ni las opiniones de los gobiernos. Parece que hay una guerra que es informativa, en la que hay un enfrentamiento entre los medios comprados por las grandes multinacionales y controlados por los gobiernos para que los mensajes de la filosofía wok y el progresismo fascista se impongan y aquellos otros que se oponen frontalmente y echan abajo todos sus absurdos argumentos. Ya lo vivimos en el año 2020 cuando se dedicaron a censurar todos los contenidos que iban en contra la de farsemia covidiana en Facebook, twitter, youtube y otras plataformas, así como agencias como Newtral, dedicadas a investigar a todos los traidores del pensamiento único. Basta con echar un vistazo a sus estúpidos informes para ver como ya nos tenían vigilados desde el principio: claro que esta censura ya estaba planificada y toda la maniobra estaba pensada, en base a experiencias del pasado (modelos de viejas dictaduras como las anteriores, aunque hay otras muchas que no podemos describir porque nos faltaría espacio). Ha pasado mucho tiempo y la desinformación ha regresado; diría que la censura no ha funcionado y que no han logrado convencer a la población de sus mentiras, razón por la que ven peligrar los planes de su amada agenda 2030, llena de diabólicas intenciones, desatándose una batalla dura y apasionante entre estos dos frentes: nosotros y ellos.

Analicemos dos países. En España el control informativo es claro desde el 2020, con ocasión de la farsemia covidiana y el ocultamiento de la verdad de una pandemia que es un genocidio para disminuir la población de humanos. Esta estrategia de censura se expandió a otros aspectos como el LGTBIQ+, el cambio climático, la crisis agrícola y ganadera, la crisis económica y cuantos aspectos de dicha agenda se iban implementando, siguiendo los pasos de la ventana de Overton, incluyendo lo último: la pedofilia. Desde el RD de urgencia de aquel año, el gobierno no ha parado de financiar a todos los medios para que difundan las versiones oficiales y, para que no se note la censura, lo han hecho a más de uno: lo país, el mundo, ABC, público, la vanguardia, la razón y otros que se nos escapan, así como Newtral, encargada de decirnos qué es verdad y qué no. La financiación de chiringuitos varios y entidades afines a la agenda 2030, muchas de ellas anteriores al 2020, es un recurso similar al empleado por los anteriores ejemplos, poniendo en sus direcciones a sujetos fieles a estos partidos globalistas. El lanzamiento de mensajes insultantes hacia los críticos de la dictadura 2030 son muchos: fascistas, de extrema derecha, fachas, insolidarios…(les falta terroristas), en la misma línea de la Alemania nazi, con la salvedad de que los enemigos somos los que no pensamos ni pensaremos como ellos ni muertos, es decir, el resto de la humanidad, salvo ellos. La UE, obsesionada con este tema, ha aprobado una serie de directivas que obligan a los países miembros a silenciar y quitar del medio de los periódicos y redes sociales donde se transmitan estas ideas tan peligrosas para ellos porque despiertan las consciencias, justo de lo que carecen (para venderse a un plan tan siniestro como el que propone la OMS, la ONU, la UE o el Foro de Klaus Schwab no sólo hay que dejar los remordimientos en el congelador de casa, sino tirarlo y vivir con el cerebro vacío, no se sabe si teledirigido por los seres más malvados del planeta). Tanto Pedro Sánchez como otros protagonistas como Feijóo parecen acoplarse al plan ordenado y no se salen ni un ápice. La diferencia con el régimen nazi estriba en que en España es necesario incluir un recurso más: el entretenimiento del pueblo del tipo “pan y circo” en forma de escándalos políticos como el de la amnistía, las peleas entre partidos, la nochevieja en la calle Ferraz y otras chorradas para seguir hilando fino por detrás las más aviesas y crueles intenciones de sus demonios.

En el caso de Alemania, aquejada de un fuerte problema de inmigración, ya el 21% de la población vota al partido AfD, según dicen, de fuertes connotaciones de extrema derecha y en contra de la política del gobierno germánico en no pocos aspectos. Este país está fuertemente afectado por el problema de la inmigración, así como otras naciones como Dinamarca, Suecia o Noruega, donde el mismo estado tiene verdaderos problemas en hacer cumplir sus normas por haber permitido una distribución poblacional que altera el sentido de la conciencia nacional. Ante la falta de partidos que se opongan a la agenda 2030, oh sorpresa, surge la AfD con todas sus connotaciones no positivas. O eso, o simplemente el pueblo alemán opta por dar una patada al parlamento de Berlín, a sus ministros y a todo el sistema de elección llamada democrática y opta por uno nuevo, en el que no haya corrupción, pero la falta de conciencia, el sentido de comodidad y confianza en las reglas democráticas en Europa lo impiden: el ciudadano del viejo continente está condenado a sufrir la caída de su régimen y levantarse, si es que queda vivo después. Como es de imaginar, la desinformación forma parte del gran problema que tiene Alemania en la actualidad; es por ello que la ministra del interior, Nancy Faeser ha propuesto una serie de medidas para hacer frente al lógico fenómeno sociológico del AfD mediante 13 medidas que se implementarán en los próximo meses: la vigilancia financiera de estos grupos, que son llamados de extrema derecha, como lo hace Pedro Sánchez y los partidos de extrema izquierda en España, el desmantelamiento  de los grupos que expanden estas peligrosísimas ideas en redes sociales, no sólo en Alemania, sino en otros países y un sistema de detección temprana para evitar su crecimiento. Una vez descubiertos, pueden cerrar sus cuentas y recursos económicos, así como impedir la entrada o salida de Alemania ante el peligro que representan. Se conoce que el gobierno germánico, del SPD (partido socialdemócrata, afín a Sánchez) ha entrado en un auténtico estado de pánico. 

En todo ello existe una contradicción que pasa factura a las mal llamadas democracias de la UE: por un lado, desean instaurar un régimen democrático, en el que se respetan los derechos de los ciudadanos y, es más, aquéllos que son respetados han de ser impuestos por ley, sobre todo si son de grupos minoritarios o socialmente vulnerables (mujeres, gays, lesbianas, trans, queers y otros género que se inventen, así como inmigrantes, incluyendo los ilegales, todos muy indefensos), para así expandir el exitoso modelo europeo, el cual se está desmoronando como hicieron hace 90 años; por otro, la agenda 2030, de obligado cumplimiento desde que en el año 2015 196 países firmaron su aplicación y que impone un estado dictatorial donde los derechos individuales se someten al bien general, inventado en base a ideologías que se sacan de sectas tan distorsionadas como fanáticas, en un régimen político que sigue las máximas de la inteligencia artificial, donde los seres humanos no tienen cabida y han de convertirse en transhumanos. ¿Cómo hacer creer al ciudadano medio que, por un lado, se trata de convencer que la democracia europea es el mejor sistema posible y, al mismo tiempo, hacer que éste sea compatible con un sistema de corte más fascistas que el nazi o el de Stalin? Para ello hay que eliminar todo lo que no obedezca a ese pensamiento único, hay que erradicar a los disidentes o a los viejos románticos que creen en la vieja libertad y no quieren la nueva normalidad, han de convencernos de que el modelo de convivencia que nos proponen es mejor que el que hemos conocido. Sin embargo, como eso no es posible porque somos millones de personas los que nos hemos dado cuenta de sus oscuras intenciones y todo lo que nos cuenten no son más que cantos de sirenas, optan por lo que deciden los más burros dictadores, como antaño: el miedo, la censura, la prohibición y la imposición, igual que hizo Hitler en 1934 o tuvo que hacer Stalin para que triunfara un régimen tan genocida como el comunismo (porque Stalin fue más criminal que Hitler y también merecía un juicio de Nüremberg, como los artífices de los regímenes del PcCh, de Venezuela o de Corea del Norte).

Observamos, lamentablemente, demasiadas semejanzas entre las dictaduras antiguas y las democracias fascistas de Europa, cuyas pretensiones no pueden desarrollar tan a la ligera, debiendo acudir a técnicas de manipulación de masas y de control de medios de comunicación.

La censura es el común denominador, los recursos son los mismos, el miedo es el mismo, igual de inútil, absurdo e infantil, tanto como la falta de inteligencia en los líderes que se esfuerzan por imponernos sus ideas sin base lógica.

Está claro que no nos vamos a rendir y que vamos a seguir hasta el final. Mejor morir con las botas puestas que como cobardes y esclavos de la estupidez humana.

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4 COMENTARIOS

  1. A mi ya me pueden censurar que de hecho ya lo hacen, pero no me voy a callar, para mi la vida se acabó en el año 2020 con el cuento chino de ese virus asesino tan letal que solo ataca a los que han sido engañados y se han pinchado, yo no tengo miedo a la muerte, cuando tenga que llegar que llegue, mientras tanto voy a luchar por los derechos, la verdad y la libertad. No se cual va a ser mi destino pero prefiero morir de pie que vivir de rodillas, no quiero vivir en ese mundo que nos tienen preparado, un mundo en el que prevalece la cultura de la muerte y donde sobran los ancianos y todos los que cobramos alguna pensión del estado, yo no me voy a rendir.

    • Ese es el espiritu pero no estas solo y lo pagaran de una manera u otra eso que no te quepa la menor duda.
      Ese mundo no va a llegar pero si va a llegar el día que todos respondan por lo que hicieron van a respetar al Pueblo y a los seres humanos de una vez por todas. el Futuro es nuestro no de ellos.

  2. Úrsula Bonpas,tiene razón y por eso aquí estamos nosotros para ser portadores de la verdadera información,sin censuras.

    Aparte de que los juicios de Núremberg fueron otro timo,perpetrado por los mismos nazis…sino como se explica lo de Paperclip?.

    La Ministra de la logia de Miami,Margarita Robles ha pasado de traficar con heroína de Afganistán,al negocio de las armas,al tráfico de armas,quizás junto a la Gómez.

    La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha participado hoy por videoconferencia en un nuevo encuentro de los ministros que conforman el Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania, durante el cual ha anunciado un nuevo envío de material militar y de otro tipo a Kyiv, entre ellos más blindados de transporte oruga (TOA), vehículos, embarcaciones y armamento diverso para defensa antiaérea y operaciones aire-aire y navales.

    Ucrania como centro del mercado negro mundial de armas.
    Solo el 30% de las armas entregadas a Ucrania llegan al frente.
    Las armas llegan al puerto de Odessa y son distribuidas por buques de bandera de conveniencia.
    Otros buques salen de Odessa y parten para Turquía, declarando cereales u otra mercadería, pero llevando armas en las bodegas.

    Las armas son vendidas en un mercado mundial de guerrillas y diferentes milicias. Parte de estas armas las hemos detectado en América de Sur y Oriente Medio, pero tengo que recordar que hace unos años, la policía de Grecia encontró contenedores llenos de escopetas, fusiles y munición que iban al centro de Europa.

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