martes, julio 23, 2024
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La arenga de Alfonso VIII en Las Navas de Tolosa

Se ha ponderado mucho la victoria cristiana en Las Navas de Tolosa, pero olvidando demasiado a menudo que antes de dicha victoria hubo una masacre tremenda de cristianos en la derrota de Alarcos, cuya fosa común se descubrió hace poco con cantidad de restos de guerreros y caballos entremezclados. Y el mismo rey Alfonso VIII que resultó humillado en dicha ocasión, más de quince años antes, enfrente del Ejército cristiano reunido los arengó de la siguiente manera:

¡Castellanos, aragoneses et navarros! ¡Catad quales fuestes sienpre, que hoy es vuestro dia!

¿A qué se estaba refiriendo con esta expresión? No sólo a lo que había pasado en la Reconquista en tiempos recientes, sino ante todo por lo que significaba la derrota de Alarcos en la que él mismo fue humillado y toda esa larga tradición de victorias y derrotas entremezcladas. Un pasado de sudor y lágrimas y sangre en una guerra en la que los cristianos se habían llevado la peor parte, hasta ese momento, pero siendo ellos mismos habían sabido volver las tornas y ahora pasaban a la ofensiva masiva para acabar con Al Ándalus de una vez. Es por ello que la arenga del rey castellano evoca ese pasado en común de todos estos guerreros fronterizos cuyos padres y abuelos y tatarabuelos habían sangrado, por demasiadas generaciones, en demasiados campos de batalla por toda España.

¡Que hoy es vuestro día!

Ése era el día en que tenía que terminarse la pesadilla de tantas generaciones de cristianos que fueron perseguidos hasta las montañas más bravías y apartadas de su propio país. Que habían sido unos auténticos parias y hasta reducidos a la esclavitud en su propio país. Que no habían podido ejercer libremente el culto cristiano de sus antepasados en su propio país. Que no habían podido continuar con las instituciones romanas y godas, sus costumbres más ancestrales, en su propio país. Y todo ello en un clima de desunión total y de guerra étnica constante que se libraba fundamentalmente entre españoles, a menudo sirviendo intereses extranjeros, sin dejarles ser ellos mismos como españoles en su propio país.

Como decían las crónicas de la época:

El rey don Alfonso quebró su coraçon et lorando por los oios dixo:

«Castellanos, hoy es vuestro día; ¡catad la de Alarcos!».

Pues dixo:

«Aragoneses et navarros: ¡catad quales fuestes sienpre, que hoy es vuestro dia!

Por supuesto, como todo el mundo sabe, la Reconquista todavía tenía por delante casi trescientos años más de guerra constante contra las repetidas invasiones norteafricanas. Y aún quedaban muchas grandes batallas como la de El Salado, el sitio de Algeciras o la toma de Granada, sin olvidarnos de los anteriores y audaces asaltos contra Córdoba y Sevilla que tuvieron lugar en época de Fernando III el Santo. Pero la batalla de las Navas de Tolosa marcó la consolidación definitiva de la destrucción de los endebles reinos de taifas que ya no se recuperarían nunca más de este golpe tan fuerte.

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1 COMENTARIO

  1. Fijate,y ahora tras tantos años…los castellanos somos foraneos en Valencia.

    Hace tiempo desde el régimen del 78,que eliminaron la historia de España,en los centro de enseñanza.

    Siempre nos quedará,sentirnos al menos españoles,como lo fueron en su día también todos los latinoamericanos.

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