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¿Es España racista?

El día 27 de junio de 2023, estaba prevista la declaración de Vinicius, jugador del Real Madrid, en los juzgados de Instrucción nº 10 de Valencia. Vinicius había solicitado el aplazamiento de la declaración, por encontrarse fuera de España de vacaciones. Esta declaración ante el juzgado se iba a celebrar por videoconferencia, desde la sede judicial de Madrid.

Ambas solicitudes fueron concedidas por el juzgado (declarar por video y aplazar la comparecencia) y Vinicius declarará cuando vuelva de vacaciones y en la fecha que determine en juzgado.

Varios medios de comunicación deportiva y diversos personajillos de diverso pelaje, han criticado al jugador, al Real Madrid y al juzgado, por permitir que siguiera de vacaciones, aun teniendo una citación judicial, en este caso, como denunciante.

Causa pena pensar, que la noticia sea que Vinicius no va a declarar al juzgado por estar de vacaciones, cuando el verdadero fondo del asunto, es que Vinicius va a declarar a un juzgado, porque un conjunto de animales le ha insultado en un campo de futbol, por el hecho de ser negro y del Real Madrid. Yo pienso, como madridista, que se le insulta más por ser del Madrid que por ser negro, ya que si fuera de otro equipo, la prensa deportiva, que es filobarcelonista, nunca hubiera hecho del bueno de Vinicius, un blanco fácil para sus “insultadores”. También afirmo, como madridista, que si el club desde el primer día que comenzaron los insultos a este deportista, hubiera tomado una postura inequívoca, saliendo del campo en cada trifulca y suspendiendo los encuentros marchándose todo el equipo a los vestuarios, otro gallo hubiera cantado. Pero tenemos lo que merecemos, y sobre todo teniendo a un Butragueño como director de Relaciones Institucionales, llamado en el Bernabeu por los aficionados y socios “el jopelines”, que no sólo no defiende como debería hacerlo a Vinicius, sino que debería de dejar su cargo, de modo inmediato para bien de la Institución.

Pero no perdamos el hilo del artículo, que iba dirigido a criticar muy activamente a todos aquellos descendientes del desorejado Jenkins, de las logias francesas y holandesas, enemigas de España y propagadoras de la Leyenda Negra, que algún descerebrado español hace suya, diciendo que España y los españoles somos racistas.

Podríamos extender este pequeño trabajo, hasta la exasperación del lector, con las Leyes de Indias, para demostrar que España no es ni ha sido nunca racista, cuestión muy distinta de nuestra enemiga Inglaterra y sus otras naciones clonadas. Pero nos vamos a centrar en los negros y en cómo esta raza amó y ama a España. De cómo defendió el imperio y a la Corona Hispana de sus enemigos británicos, hasta la última gota de su sangre, con una excepcional lealtad, en pro de su libertad y de la Verdadera Fe.

Para ello, entre otros negros notables en la historia de España como Juan Garrido, Beatriz Palacios, Juan Latino, San Martín de Porres, Sor Teresa Juliana de Santo Domingo o Juan Cortes, entre otros muchos, vamos a escoger a mi favorito, el liberto Francisco Menéndez, capitán del Ejército Español,  nacido más o  menos en el año 1700 en territorio de la actual Gambia y muerto en Florida en 1770. Si en España hubiera lo que hay que tener, la vida de este personaje hubiera sido llevada al cine, ya que su biografía, es digna de un Oscar.

Para poder conocer a este héroe, hemos de comenzar por saber que La Florida era el único refugio que tenían los esclavos negros huidos de las colonias británicas de Norteamérica. Este territorio español, fue el primero, de lo que ahora es Estados Unidos, donde los negros eran libres, sin segregación de ningún tipo, y los únicos condicionantes que tenían que aceptar para permanecer en nuestro territorio, eran abrazar la Fe Católica y defender a la Corona. No hace falta decir, que estos esclavos que se convertían en libertos con sólo pisar suelo español, buscando una vida mejor, encontraban trabajo, construían sus hogares y se integraban en la sociedad española que les acogía con los brazos abiertos.

Nuestro querido negro mandinga, era un guerrero de su tribu, que fue capturado por los esclavistas ingleses en las costas de Gambia,  para engrosar los campos de trabajo agrícola en los territorios británicos, esos que luego se llamaron Estados Unidos, concretamente enviado a Carolina. Logró escapar y fue ayudado por los indios yamassee, con los que convivió varios años. Al llegar el año 1724, cruzó la frontera de La Florida, trasladándose a la ciudad de San Agustín. Allí, fue traicionado junto a otros refugiados negros, por un indio yamasee llamado “Perro Loco”, que les vendió por licor y maíz. Nuestro mandinga fue comprado por el contador real Don Francisco Menéndez Márquez, del que tomó su apellido.

Liberado inmediatamente, fue nombrado en 1726, jefe de la milicia de negros libres, unidades militares que había en algunos territorios del Impero Español, para su defensa.

El gobernador de La Florida, Manuel de Montiano, en 1738, reunió a más de 100 negros libertos que habían llegado a S. Agustín  huyendo de los ingleses y les envío con la misión de que construyeran un fuerte y una ciudad. Se llamó este nuevo establecimiento colonial  Fuerte Gracia Real de Santa Teresa de Mose. Su misión fue, la de vigilar la frontera con la Georgia británica y dificultar cualquier asalto a la capital de la Florida, San Agustín.

Los negros libertos, ya españoles formaron la milicia de Fuerte Mosé.  Menendez fue nombrado Capitán del Ejército Español y en una misa celebrada en el patio del citado fuerte, juraron ante las autoridades religiosas y militares, ser «los enemigos más crueles de los ingleses» y derramar su «última gota de sangre en defensa de la Gran Corona de España y la Santa Fe». 

La vida transcurrió en el nuevo asentamiento y en el fuerte con tranquilidad, donde las familias de los soldados convivían con ellos transformando el paraje en una ciudad. Pero en el año 1740, los ingleses atacaron la frontera española y se enfrentaron a los soldados de Fuerte Mosé, comandados por el gobernador de Georgia. La guarnición fue ocupada por los ingleses tras un duro combate. Los soldados de Menéndez retrocedieron a San Agustín y una vez reorganizados, emprendieron el contraataque para recuperar el fuerte, con una fuerza compuesta por las milicias de negros libertos, tribus indias aliadas de España y soldados de la guarnición de San Agustín y otros llegados de La Habana.

El Fuerte Mosé se reconquisto a los británicos, que huyeron, dejando material, armamento y una cantidad enorme de muertos y heridos. El fuerte Mosé quedó destruido y los soldados formaron parte de la guarnición de San Agustín en el fuerte de San Marcos.  Pero los españoles no podían dejar así la afrenta causada por los británicos con el ataque a La Florida y el gobernador organizó una expedición contra la colonia británica de Georgía, con 2.000 hombres, entre los que se encontraban nuestros libertos negros de las milicias del fuerte Mosé, al mando de Menendez. La acción de castigo de los españoles consistió en atacar la isla de St. Simons y tomar el fuerte británico que guardaba la isla.

Menéndez, posteriormente se unió a un barco corsario español, para hacer la guerra a los transportes y barcos ingleses que navegaban por el mar Caribe, pero en 1741 fue capturado por el barco inglés Revenge (Venganza). Estuvo a punto de morir castrado por los ingleses, cuando estos descubrieron quién era ese negro corsario. Se vengaron de él con una larga tortura, en venganza por las matanzas de ingleses que había realizado en la toma del fuerte Mosé. Le dieron 200 latigazos y le pusieron sal en las heridas. Francisco Mosé volvió al inicio de su vida, como un dejavú, y de nuevo fue vendido como esclavo en las Bahamas.  

Aunque parezca increíble, nuestro militar y capitán del ejército, volvió a escapar de los ingleses y volvió a Florida

Nuestro héroe consiguió en 1756, permiso del gobernador, para reconstruir el fuerte Mosé, el cual fue poblado de nuevo por familias negras, al mando de Menendez. El Fuerte se reconstruyó con tres muros. Nunca pudo ser tomado por los ingleses, gracias al heroísmo de sus defensores. 

En el censo de los habitantes del fuerte Mosé, realizado en 1759, está registrado el Comandante del Fuerte, Francisco Menéndez, de 45 años, casado con Ana María Escovar, de 39 años. El censo de la guarnición era de 67 personas.  

En 1763, La Florida fue entregada a los británicos tras la derrota española en la guerra de los siete años y los habitantes y la guarnición del fuerte, se negaron a vivir bajo el yugo ingles y se fueron a Cuba a fundar la ciudad de San Agustín de Nueva Florida. Desde allí se trasladaron a La Habana, donde Menéndez formó parte de la guarnición de la ciudad con el grado de comandante.

La mayoría de los soldados de Mosé, volvieron desde Cuba a Florida, a combatir con Bernardo de Gálvez en la reconquista de La Florida a los ingleses, en la guerra de Independencia Norteamericana.

Menéndez, estaba entre ellos y volvió al que sería su hogar, San Agustín en La Florida, donde murió en 1770, como comandante del ejército español.

Para los que insultan a Vinicius  y para los que dicen que los españoles somos racistas con los negros, he de recordar que en La Florida española se celebraban bodas interraciales, 500 años antes de que fuera legal en Estados Unidos, en 1967, por decisión de la Corte Suprema.

 La primera boda católica  documentada en lo que hoy es territorio continental de EE.UU. se celebró en 1565 en San Agustín entre un segoviano, un tal Miguel Rodríguez, y una negra libre procedente de Andalucía, Luisa de Abrego.

¿Y los Black Lives Matter que derriban estatuas de conquistadores, reyes y religiosos españoles en EEUU, que opinan de esto? No opinan nada, son del Milán.

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