Sombras chinescas

Por Alfonso de la Vega

Estamos acostumbrados a contemplar las sombras chinescas de la representación política, pero más rara vez intentamos comprender que hay detrás de esas sombras. En la hoy menos alegre y confiada Europa están surgiendo importantes revueltas incluso disturbios de gran violencia que se sospechan que paradójicamente estén promovidos por las propias autoridades supuestamente garantes del orden social. A lo largo de la historia las revueltas violentas suelen ser debidas a hambrunas causadas por sequías, epizootias, es decir a causas naturales. O al auge de vicios o graves errores político sociales. O a instigaciones de falsa bandera de poderes interesados, prestos a obtener algún beneficio de ellas.

Creo que para completar el panorama y mejor entender lo que está ocurriendo resulta interesante recoger opiniones de analistas y expertos financieros. Generalmente ajenos a todo principio moral o de corrección política nacional los analistas financieros suelen basar sus informes más en simples datos que en las causas últimas de los procesos. Muchas veces y sobre todo en épocas de gran incertidumbre como ahora es el caso se trata de un intento de mantener a la ciudad alegre y confiada en coyunturas caracterizadas por la ausencia tanto de lo uno como de lo otro.

Procesos en los que a veces suceden cosas que no dejan de resultar sorprendentes, en especial para los estudiosos de las relaciones entre sociedad y naturaleza, como pueda ser que en plena crisis mundial de energía, cuando no solo sus precios suben sino que incluso el propio suministro se encuentra en entredicho también suban las bolsas y no solo con un gobierno cómplice o mercenario del gran capital monopolista como es el socialista español. Una subida compatible hasta ahora con la de bonos, también empresariales en demanda de financiación puesto que la IA se está convirtiendo en una especie de cementerio de capitales. Y de sumidero de recursos hídricos para la refrigeración de su centros de datos, incluso mayor que con la energía atómica.

En la nación con más disturbios la rentabilidad de los bonos franceses a 10 años ronda el 5,5%, su nivel más alto en 24 años. Este aumento se ha producido rápidamente. Francia está endeudándose a un tipo de interés cercano al 4,8%, mientras que su economía crecería a un ritmo de aproximadamente el 2,5%. La situación actual es insostenible pero va en aumento. Francia, al igual que muchas naciones occidentales quebrando el tradicional sacrosanto miedo liberal al déficit se volvió adicta al endeudamiento. En un mundo donde se amortiza muy poca deuda, se agrava el problema. A medida que vencen los bonos soberanos, las naciones se ven obligadas a refinanciar a los tipos de interés actuales, que son más elevados. El aumento del coste del servicio de la deuda reduce aún más el presupuesto disponible para otras partidas, como los servicios sociales, la “Defensa” y las generosas paguitas para mantener el creciente corralito de invasores y votantes. Casi todos los gobiernos se enfrentan a la misma trampa que Francia: promesas hechas, dinero que pidió prestado para cumplirlas y una deuda que no deja de crecer. Pero ¿Quién es el beneficiario financiero de tal deuda? También compatible con la de los tipos de interés en un intento de paliar la inflación. Una inflación que ahora no se debería al alza de la remuneración del trabajo, que va por debajo de la de los precios debido en parte a que una fracción de la oferta de empleo está en descenso por su sustitución por IA.  Un fenómeno especialmente visible hoy en EEUU.

De manera que la persistente bonanza bursátil que bate récords históricos de cotizaciones pese a la paradójica creciente debilidad del consumo se debería a los beneficios empresariales y a la acción de la IA como luego veremos. En Occidente se van diferenciando dos economías, la especulativa monopolista de los cada vez más ricos y poderosos y la general que satisface las necesidades básicas aunque un proceso de empobrecimiento y proletarización crecientes. Así, la economía estadounidense sigue creciendo, el mercado de valores ha generado una enorme riqueza, pero muchos estadounidenses se están quedando fuera. La gente está al servicio de la economía de unos pocos en vez de estar la economía al servicio de la gente. y el futuro que se vislumbra augura que este proceso se vaya agravando. Una reciente foto de Trump rodeado de los más poderosos plutócratas americanos muestra la obscenidad del actual poder y la degradación de las instituciones republicanas que han dejado de servir al pueblo si es que alguna vez lo hicieron. Toda una demostración del poder omnímodo de la oligarquía que ahora desarrolla la IA. La tecnología al servicio de los intereses del gran capital monopolístico, no del bienestar de la humanidad.

Entre las principales actividades de la primera están las tecnológicas con la IA. EUU pretende invertir 6,7 billones de dólares en centros de datos para 2030, de los cuales 5,2 billones se destinarán a capacidad específica para IA. Se estima que las cuatro principales empresas de IA (Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta) supongan la mitad. Y todo ello cuando hay una avidez por encontrar financiación como ya hemos visto sucintamente. De modo que ¿Quién tendrá acceso a este dinero y cuáles serán los beneficios y para quién? Se repetiría el error empresarial estratégico de la externalización industrial y económica hacia China como ahora sucede a nivel interno con la de la IA. También nos recuerda el proceso abusivo de externalización de costes mediante subcontratas o temporeros vivido anteriormente que permitía un cierto chantaje sobre el personal propio, limitando sus expectativas y posibilidades de negociación.  Sin embargo, en el caso de lA  pudiera darse que fuera víctima de su propio éxito, En efecto, llevando el análisis al límite del absurdo si se consiguiese eliminar el factor trabajo de los costes empresariales quizás se redujesen los costes de los productos pero no habría demanda efectiva cuando la gente ya no tuviere ingresos por trabajar, y terminaría siendo imposible la paz social. Algunos expertos advierten de sus posibles consecuencias a medio y largo plazo es que si no hay industria no hay gente que trabaje y tenga ingresos y la demanda efectiva se resiente.  Ahora bien, se puede producir otra peligrosa externalización: la de la toma de decisiones por la máquina en lugar de por el hombre. Con un componente moral agravante como corolario. La sustitución del deber ser, es decir, de la consciencia del Bien y del Mal y de la realización espiritual, por el utilitarismo, de un eudemonismo como base de la moral social. 

Con este panorama económico financiero se dibuja un futuro desolador desde el punto de vista del bienestar y paz social ¡qué lejos quedan los planteamientos genuinamente liberales  de nuestra Escuela de Salamanca según los cuales la economía era una parte de la Moral y no estaba divorciada de la Ética!

Incluso cuestiones sociales claves como la de la vivienda presentan una forma dual según la demografía. Para el propietario de una vivienda y cuenta con una cartera de inversiones considerable, los últimos años le han sido muy favorables. Si, por el contrario, está intentando comprar su primera vivienda, formar una familia y ahorrar, su experiencia podría ser mucho peor. Un problema especialmente importante en España donde el sector inmobiliario es el tradicional refugio preferido del ahorro. Pero también en EEUU  donde existe el mismo problema de la asequibilidad de la vivienda. Las ventas de viviendas existentes rondan los 4 millones al año, aproximadamente la misma cifra que a mediados de la década de 1990, cuando el país tenía más de 70 millones de habitantes menos. Mientras tanto, los precios de las viviendas han subido aproximadamente un 50% en los últimos seis años. A esto habría que añadir los tipos de interés hipotecarios actuales. Se estima que hace un par de generaciones, el precio de una vivienda típica era aproximadamente 3,5 veces el ingreso familiar. Hoy en día, es cerca de 5 veces. Los tipos hipotecarios bajos permitieron a los compradores cubrir esa diferencia. Ahora que los tipos han subido  algo tiene que bajar, y lo más directo es la bajada de precios que beneficiaría a los compradores más jóvenes, pero reduciría el patrimonio de quienes ya poseen una vivienda. Si se depende de ese patrimonio para financiar la jubilación, no interesa que el valor del inmueble disminuya. El patrimonio de una generación puede ser obstaculizar el de otra. La Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios de EEUU informó que la edad media de todos los compradores de vivienda alcanzó los 59 años en su encuesta de 2025. Los compradores primerizos tenían una edad media de 40 años y representaron apenas el 21% de las transacciones. No dispongo de los datos españoles pero el fenómeno será parecido.

Avala también esta dualidad económica que uno de los sectores con mayor «atractivo» además de la IA sea la llamada “Defensa”, en realidad la industria de armamento con su corolario de crear conflictos y guerras para colocar sus productos. Como decía lord Keynes “si quieres vender algo primero tendrás que crear tu propia demanda”, en este caso a costa del sacrificio de poblaciones enteras en un holocausto provocado de sufrimiento, sangre y devastación que muestra la obscenidad del actual poder: los empresarios que suministran la tecnología de defensa “asesoran” al gobierno acerca de la tecnología que va a necesitar. Cabe insistir: la tecnología y el crecimiento económico al servicio de la dominación oligárquica y de los intereses del gran capital monopolístico, no del bienestar de la humanidad.

Mientras estos monstruos crezcan sin control ¿Qué pude hacer la sociedad para defenderse? ¿La “democracia” sirve para enmendarlo? Y esto ocurre cuando hay que financiar billones de dólares de deuda soberana, no solo en Estados Unidos sino en todo el mundo. A lo que habría que sumar otras inversiones empresariales «normales» que ascenderán a cifras millones escalofriantes ¿Quién tendrá acceso a tanto dinero y cuáles serán los beneficios y para quiénes?

Además de su peligrosa burbuja financiera que recuerda casos anteriores, otro factor de riesgo y servidumbre en la IA es la cuestión logística, su necesidad de electricidad abundante y con suministro estable, no apto con renovables, además de necesitar enormes disponibilidades de agua para la refrigeración de los centros de datos, incluso mayor que con la energía atómica.

Tal como la está hoy la geoestrategia mundial el negocio depende de someter a los adversarios de EEUU. Rusia, China, Irán, corea del Norte y Venezuela. Venezuela ya ha caído. Sin embargo para mayor despiste del poco respetado público los media mercenarios señalan a «Putin» como el malo sospechoso habitual. Una forma estupefaciente de interesada ensoñación para eludir buscar las causas de lo que ocurre e intentar corregir lo que se pueda antes de que sea demasiado tarde.        

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