Por Isidro García Getino
Las mafias que anunció Marlasca, como invasoras de Ceuta, estaban refugiadas y escondidas en La Mareta. Allí se dedicaban a la diversión, la juerga y la burla; lo hacían descaradamente tanto de los ceutíes como de todos los españoles preocupados por la situación; o sea, todos menos los sanchistas fanáticos; pero ¿sabes?, es que son muchos, son varios millones esos en cuyo “coco” (que no cerebro) sólo cabe sanchismo progresero.
¿Sabemos en qué consiste? Por supuesto ellos no lo saben porque no pueden, por incapacidad mental para ver y entender otra cosa, sea la que sea, a todas las llaman con motes, que es su vocabulario más extenso, aprendido en el sanchismo.
La realidad anti-España es la política del actual gobierno; mejor dicho, de Sánchez, pero también inoculada a todos sus seguidores. Citemos algunos puntos básicos de esa política:
- Marruecos es de fiar porque tiene a Sánchez atado por dicha sea la parte; y, por tanto, Perico hará y bendecirá cuanto su jefe mande o haga, por ejemplo, invadir esa parte importante de España. Por cierto, ¿cuándo Vd. Sr. Sánchez nos va a aclarar, de una p. vez, lo que le debe Vd. a su amo para que le importe mucho más que España y todos los españoles, y también los europeos?
- Es imperativo sanchista mentir a los españoles en todo y para todo, dado que sólo así sabe funcionar y sabe politizar.
- Política sanchista es negar la realidad llamando democracia a su caudillismo imperante y absolutista.
- Es su política invadir toda institución pública y muchas privadas para lucir su nepotismo, para beneficiarse de todo y para tener un mando más personalista.
- Un rasgo destacado de lo que hablamos, es el anti-bien-común. De ese modo se producen más pobres, más españoles vulnerables, más dinero a su disposición caprichosa con el que compra voluntades por el mundo adelante.
- Tiene la maldad suficiente para no imitar a ningún político en la historia, ya que trata de superar en todo a los más nefastos célebres; desde Nerón, pasando por Napoleón, Lenin, Hitler o Maquiavelo, también a Maduro. Franco a su lado era un populista del bien común.
- Tema importante en su política es disfrutar, a costa de los españoles, de la Mareta mientras en España pase lo que pase. Es un tiempo anual intocable, sirve de descanso con mucho ejercicio para compensar el aburrimiento del día a día todo el año. Su realidad no es la realidad real, es la suya. Y este año recordemos, la mala gente que tiene a su alrededor, que no le han dejado irse a otras vacaciones, ¡con lo cansado que vino de la Mareta!
- En síntesis, la política de Sánchez es eso, culpa, insolencia, provocación; infamia, ruindad; ostentación, lucimiento; opacidad, disimulo, engaño, artificio y tergiversación. Un estrambote.
¿Quién da más? Sí, porque hay mucho más, todo de la misma calaña; de esa que participa su camarilla; más bien es una horda fanática; engañados, chupones, ilusos y otras hierbas. ¿Qué les pasa, no ven, no oyen, no observan, no diferencian, no entienden; o es que sólo les interesa chupar?
Ahí estamos, el lugar donde prosperan sujetos que hacen de Puente a todo, y con aspiraciones a más. ¿Hasta cuándo tendremos la desgracia de ser depredados e insultados por este gobierno?
Ahora le ha tocado a Ceuta; antes fue toda España en la pandemia, luego La Palma con su volcán, después las zonas afectadas por la dana, más tarde Adamuz, desde hace años los ferrocarriles y las carreteras de toda España. Bueno, será mejor no hablar de lo «eficacísimo» que es este gobierno con la sanidad, la educación, los emprendedores, la vivienda, la electricidad, el narcotráfico, la inmigración, los cuerpos de seguridad, … ¿Hay algún sector, algún colectivo, algún ámbito nacional que se libre de estar «encantado» con el sanchismo? Todos proclaman/mos: ¡Sánchez a los altares! (de la justicia).

