En medio de tantas noticias sobre corrupción y con mucha gente de vacaciones, ha pasado casi desapercibida una información importante que afecta a uno de los organismos de dinero público dedicados a la «igualdad». Se trata de la imputación de Isabel García, quien fue directora del Instituto de las Mujeres entre diciembre de 2023 y julio de 2024. Junto a ella, también está imputada su pareja, Elisabeth García.
Una juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Mislata (Valencia) las ha citado como investigadas por presuntos delitos de: prevaricación administrativa, tráfico de influencias y falsedad en contratos relacionados con la gestión de los famosos «puntos violeta».
La investigación se centra en al menos 64 contratos públicos adjudicados, presuntamente “a dedo” (sin concurso abierto), a dos empresas vinculadas a ellas: Elig Consultoría de Igualdad y Diversidad e Imber Consultoría de Igualdad. Estos contratos se dieron principalmente en ayuntamientos de la Comunidad Valenciana gobernados por el PSOE y Compromís, entre 2022 y 2024. La facturación superaría los 250.000 euros de dinero público.
La historia de Isabel García y su salida del cargo
Isabel García tiene un largo recorrido en política, sobre todo en temas de igualdad, donde encontró la gallina de los huevos de oro: Fue concejal de Igualdad en Xirivella (Valencia), fue diputada provincial, fue número seis en las listas del PSOE de José Luis Ábalos para las elecciones generales del 2019 (aunque fue apartada por otra investigación anterior). Trabajó como asesora en el Ministerio de Transportes cuando Ábalos era ministro. Y en diciembre de 2023 fue nombrada directora del Instituto de las Mujeres.
Su cese se produjo en julio de 2024, precisamente después de que saliera a la luz que las empresas vinculadas a ella y a su pareja habían facturado cientos de miles de euros por la gestión de estos puntos violeta en ayuntamientos.
La investigación judicial empezó en septiembre de 2024 tras una denuncia del sindicato Manos Limpias y a día de hoy sigue su curso. La defensa de Isabel García pide el archivo del caso y sostiene que no hay pruebas de irregularidades y que las adjudicaciones se hicieron de forma legal.
El Instituto de las Mujeres, los puntos violenta y el debate sobre el gasto público
Este caso pone el foco en cómo se gestionan los fondos de dinero público en ciertos organismos como el que nos ocupa. El Instituto de las Mujeres recibe importantes presupuestos cada año para campañas, estudios, foros, premios, publicidad en medios, eventos y programas. Los puntos violeta son solo una parte, pero se han convertido en un ejemplo claro de cómo una clara intención puede acabar generando serias dudas sobre su opacidad y si el dinero se gasta de la forma más eficiente posible.
Muchos todavía se preguntan: ¿realmente sirven para algo los puestos morados? y otros muchos nos preguntamos ¿se han convertido en una forma fácil de repartir contratos a empresas afines y colocar a las amigotas? Sea como sea, lo que corresponde ahora es que la justicia actúe de forma contundente.
Mientras disfrutamos del verano, vale la pena recordar que los fondos públicos son de todos y que casos como este, aunque pasen desapercibidos entre tanta información, merecen atención.
(Por Lourdes Martino)

