Por Alfonso de la Vega
Tras la espectacular demostración de las fuerzas armadas imperiales, que recordaba el ataque de helicópteros sobre la aldea vietnamita con música de la cabalgata de las valquirias de Wagner en Apocalipsis now, había indudable expectación por lo que pudiera decir el emperador acerca de tan prodigiosa gesta. Nos debía una explicación y como en Bienvenido Míster Marshall nos la iba dar. Si su discurso es reflejo fiel de su nivel intelectual y claridad de ideas estamos “aviaos”, más parecía el de un Pepe Isbert o inspirado Cantinflas, aunque como buen imprudente bocazas nos dejó muy claro lo que de verdad le importa tanto a él como al imperio:
“La premeditación no inventó los dioses ni tampoco la democracia pero sí el empeño de hablar en su nombre. Interpretar es acomodar el hecho a la doctrina. La premeditación usa cuatro diccionarios. El primero para hablar con la divinidad. Es un diccionario falso. El segundo para hablar con el pueblo, diccionario falso. El tercero para hablar con la historia, también es falso como los otros. El cuarto diccionario de la premeditación es para hablar consigo misma. Es un diccionario cerrado. Es costumbre esperar un quinto diccionario verdadero y abierto pero nunca vendrá mientras dure nuestra feliz gobernación.”
En efecto, pese a los consejos de los mandarines a Trump se le escapó el verdadero motivo de la acción, el botín del petróleo venezolano. Un poco más al Norte de donde se han desarrollado los acontecimientos, en la península del Yucatán, llaman “pichilingüis” a los piratas que asolaban sus costas dedicados al secuestro y el pillaje. El nombre viene de una corrupción fonética del “speaking english”. Se sospecha entre inversores que lo del petróleo también pudiera estar relacionado con unas denuncias efectuadas estos años contra CITGO, propiedad de PDVSA, como garantía del pago de la deuda. El proceso parece que estaba controlado hasta ahora por JP Morgan, adversaria de Trump, quien preferiría a otra empresa más amiga, Amber Energy. De modo que se redistribuirían activos ya bajo poder americano a otros más fervorosos trumpianos. Sin olvidar el control de los dineros.
“Quien se encumbra me conoce. La premeditación construye la verdad gubernamental o conveniencia de cada momento mediante la conjunción de nimias e inadvertidas falsedades. Así dice el Mandarín mañoso: descompuse nuestra verdad en sus elementos y la vi formada por infinitas mentiras. El Estado también es irremediable: sabed convertirlo en cosa vuestra. Marginado de la actualidad, el rebelde representa lo irreal. La gobernación crea el suceso y lo ofrece a la aquiescencia del pueblo. Esto se denomina Historia política.
Se llama corrupción al proceso que transforma lo modélico en terreno. El embozo de la corrupción se llama retórica. La corrupción es irremediable. La corrupción doma. Rehusad el extremismo de los puros y aplaudid la moderación de los corruptos. La gobernación es corrupción. Se gobierna porque una casta improvisa y mantiene la decisión. La gobernación no puede perdurar sin intereses. Confesarlo sería reconocer el dominio de los bandidos. De ahí la necesidad de las teorías políticas. La corrupción desdobla, multiplica, genera secuaces y mana entusiastas, rellenando con el bodrio el hueco de las palabras. Quienes acusan al mando de corrupción arguyen contra su definición, pues el mando se practica corrompiendo ideas y hombres. La corrupción agrupa, el corruptor puede imperar indefinidamente sobre el rebaño corrompido. El necio murmura: esto se halla corrupto, pronto caerá. El sabio le replica: esto va corrompiéndose durará milenios. Aprended a corromper y poseeréis los reinos. Cuando se restablece la corrupción se restaura el orden divino permanente. La corrupción es monopolio de mandarines y de sus lacayos, los enmucetados, los filósofos alabanciosos, los becarios, los alcaldes, los legos y los negociosos, símbolo de la trasgresión, la prevaricación y la avaricia. La más alta corrupción consiste en pudrir el entendimiento. La memez aislada y abandonada, no genera sino sandeces, pero enmucetada y condecorada produce colaboracionistas. La descarada corrupción se llama Feliz Gobernación. He dicho”.
(Murmullos y alguna risita histérica disimulada porque se esperaba más prudencia)

En efecto, el emperador va a restaurar el orden divino permanente revelado a un profeta llamado Monroe: “América para los americanos». El que un país sin armamento nuclear disponga de grandes recursos naturales paradójicamente puede convertirse en su ruina al no poder defenderse de la codicia ajena. Venezuela posee las reservas de petróleo probadas más grandes del mundo. También tiene enormes reservas de gas natural y un importante potencial de energía hidroeléctrica. Tanto Rusia como China han invertido considerablemente en el sector energético de Venezuela. Por otra parte Trump ha confesado que el eliminar a Maduro permitiría a EE. UU. monopolizar estos recursos al tiempo que los niega a sus rivales rusos o chinos. También desaparecería la reclamación territorial sobre la Guayana y sus campos petrolíferos que serían captados por EEUU, junto con la protección para Mobil/Chevron. Pero además del petróleo el subsuelo de Venezuela guarda muchos otros valiosos tesoros: Gas natural, carbón, uranio, oro, hierro, níquel, bauxita, tierras raras, coltán…
Con todo hay una amarga reflexión que debieran hacerse los bolivarianos que han cambiado los antiguos prósperos virreinatos de la Hispanidad por las tiranías “latinoamericanas”. Y es el de su lamentable manifiesto mal saber y peor hacer desde que lograron su fementida independencia y batir récord de deuda. Tras el desastre provocado por haberse independizado de España, el querido país caribeño hace unas décadas tuvo la posibilidad de convertirse en una gran potencia con elevado nivel de vida para toda la población, pero la corrupción y egoísmo de sus élites arrumbó la posibilidad de «sembrar petróleo» expresión acuñada en 1936 por Uslar Pietri:: “Cuando dije «sembrar el petróleo», quise expresar rápidamente la necesidad angustiosa de invertir en fomento de nuestra capacidad económica el dinero que el petróleo le producía a esta Venezuela, por tan largo tiempo desvalida”.
Pero desgraciadamente para Venezuela no se llegó a fundamentar el progreso sostenible de la sociedad venezolana para que con sus recursos financiar su desarrollo en todos los ámbitos. No, no fue así, la plutocracia local de unas pocas familias impidió tal prosperidad desnaturalizando la democracia en partitocracia corrupta lo que al cabo terminaría trayendo la dictadura chavista, percibida en sus inicios con alguna esperanza de cambio a mejor. Pero era ¿o sigue siendo? una dictadura que se basaba en la explotación política del hambre, el resentimiento, y la manipulación de las masas, pero que ha sobrevivido en el tiempo gracias a un cierto pacto con esa plutocracia local y con la de las grandes corporaciones beneficiadas de la explotación del petróleo. Asegurado su compartir el negocio para la plutocracia internacional y local por parte de Maduro la víctima sacrificada es la clase media, además de los derechos civiles y las libertades públicas. Por desgracia, lo que al cabo hace legítimo a un sistema político, que es el logro de algo parecido al Bien general de la Patria ni estaba, ni está, ni se le espera, ni con la dictadura chavista ni tampoco con la anterior corrupta partitocracia al servicio de la plutocracia. Y es dudoso que pueda mejorar con una administración al servicio de la potencia extranjera ocupante. Trump parece que no desea testigos que puedan resultar incómodos como Corina Machado y prefiere a… ¿Delcy?
Algún lector argüirá y no sin razón que la situación de la UE o del reino de España no permite dar muchas lecciones. La Providencia divina quiera que, pese a todo, se inicie una etapa menos mala en Venezuela que la que han sufrido con la dictadura bolivariana. Ojalá.

