Un hilo en X publicado por Jesús Osorio ha generado interés al promocionar la «siesta con café» como una estrategia para mejorar la productividad y la concentración. Según el autor, esta práctica consiste en tomar una taza de café y luego dormir una siesta de 20 a 25 minutos, una combinación que, según él, «reconfigura tu cerebro para eliminar la niebla mental, la dopamina y la concentración». Pero, ¿qué dice exactamente el hilo y cómo se sustenta su validez?
El hilo comienza con una afirmación que asegura que las siestas con café son «el mejor truco de productividad del mundo». Osorio define esta práctica como tomar una taza de café y luego echarse una siesta de 20 a 25 minutos, una combinación que maximiza los beneficios tanto de la cafeína como del descanso. Según el post, las investigaciones demuestran que esta técnica es más efectiva que consumir café o dormir una siesta por separado, especialmente en contextos como el trabajo nocturno o la conducción.
Las siestas con café son el mejor truco de productividad del mundo.
Reconfiguran tu cerebro para eliminar la niebla mental, la dopamina y la concentración.
Son literalmente una puerta al estado de fluidez.
Aquí te explicamos qué son, por qué funcionan y cómo hacer una: 🧵 pic.twitter.com/sVMUVrYKia
— Jesús Osorio (@jesus_osorior) July 29, 2025
El hilo explica el mecanismo biológico detrás de la siesta con café. Durante el día, la adenosina, una sustancia que causa fatiga, se acumula en el cerebro. El sueño elimina esta adenosina, mientras que la cafeína actúa como un antagonista de los receptores de adenosina, bloqueando su efecto y retrasando la sensación de cansancio. Al despertar de la siesta, la cafeína ya ha comenzado a actuar, lo que resulta en un estado de mayor alerta y concentración. Osorio cita estudios que respaldan esta afirmación, como uno de la Universidad de Loughborough, que mostró que los conductores que tomaron café y durmieron una siesta breve cometieron menos errores que aquellos que solo consumieron café o solo durmieron.
El post ofrece una serie de recomendaciones para optimizar la siesta con café:
- Tomar café solo, sin aditivos que puedan interferir con su absorción.
- Programar la alarma a 20 minutos para evitar entrar en etapas de sueño profundo que puedan causar somnolencia al despertar.
- Realizar la siesta entre 7 y 9 horas después de despertarse, lo que coincide con el momento en que la cafeína alcanza su pico de efectividad.
- Incluso si no se logra dormir, simplemente cerrar los ojos y descansar puede ser beneficioso.
Osorio destaca que la siesta con café no solo mejora la alerta y la concentración, sino que también puede inducir un «estado de fluidez», un término que describe un estado mental óptimo para la productividad. Además, el post menciona que esta práctica puede ser particularmente útil para personas que no suelen dormir la siesta, ya que incluso un breve descanso con los ojos cerrados puede tener efectos positivos.
El hilo de Jesús Osorio no solo resume de manera accesible un concepto científico respaldado por investigaciones, sino que también ofrece consejos prácticos para maximizar sus beneficios. La siesta con café puede ser una herramienta valiosa para mejorar la productividad y la alerta, especialmente en contextos de fatiga o trabajo nocturno. Sin embargo, su eficacia depende de factores individuales, como la sensibilidad a la cafeína y la capacidad de dormir brevemente. Con el enfoque adecuado, esta práctica puede ser genuinamente beneficiosa, siempre que se respeten los límites de tiempo y se tenga en cuenta la respuesta personal a la cafeína. Como con cualquier estrategia de bienestar, lo importante es experimentar y ajustar según las necesidades individuales.