La juez que investiga la tragedia de El Bocal (Santander), en la que fallecieron seis jóvenes al derrumbarse una pasarela de madera, ha convocado a todas las partes el próximo 24 de abril para una nueva sesión de declaraciones. Se trata de un paso importante en la instrucción de un caso que ha conmocionado a Cantabria y a toda España.
Como recordarán, la tragedia tuvo lugar el pasado 3 de marzo por la tarde. Un grupo de siete jóvenes (entre 19 y 22 años), estudiantes del instituto La Granja de Heras, estaba dando un paseo por la senda costera de Santander tras celebrar una fiesta en su centro educativo. Cuando cruzaban una de las pasarelas de madera en la playa de El Bocal, el suelo cedió de repente y cayeron al mar desde varios metros de altura.
Como consecuencia, seis de ellos fallecieron y una séptima joven resultó gravemente herida. Los jóvenes eran de distintas procedencias: Cantabria, Vizcaya, Almería y Guadalajara. El suceso ocurrió en una zona muy frecuentada de la costa cántabra, en una pasarela que formaba parte de un proyecto de sendero litoral iniciado hace años pero que nunca se terminó de manera definitiva.
Desde el principio de la investigación, la juez ha puesto el foco en el mantenimiento de la estructura. En un auto anterior, la magistrada señaló que la Demarcación de Costas (dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico) es “la única responsable de garantizar la adecuada conservación y mantenimiento” de la pasarela, ya que se trata de una actuación no finalizada dentro del dominio público marítimo-terrestre.
De hecho, la instructora ya dirigió acción penal contra dos funcionarios de Costas (el jefe de servicio de proyectos y obras y el director de obras del proyecto) y declaró a la Demarcación posible responsable civil. Las inspecciones posteriores revelaron que los soportes y tornillos de la pasarela estaban completamente oxidados y en mal estado, lo que explicaría el colapso repentino.
En la sesión del próximo 24 de abril, la magistrada tomará declaración a 13 testigos entre las 9:30 y las 13:00 horas. Entre ellos se encuentran:
- Superiores jerárquicos y compañeros de la agente de la Policía Local de Santander y de la gestora del 112 que están investigadas.
- La jefa de obra y los operarios que realizaron un arreglo en la pasarela en 2024.
- El ingeniero industrial que firmó el proyecto de construcción de las pasarelas en 2014.
- Dos ciudadanos que solían frecuentar la zona y que podrán describir cómo estaba la estructura antes del accidente (localizados por la Policía Judicial).
Además, la magistrada ha pedido al Ayuntamiento de Santander que aclare si ha abierto expediente sancionador contra la agente de Policía Local investigada, y a Costas que detalle los cargos y cualificación profesional de los dos funcionarios investigados desde 2012 hasta ahora.
Un caso que sigue avanzando: Esta nueva ronda de declaraciones busca aclarar responsabilidades técnicas, de mantenimiento y de posibles negligencias en la vigilancia y conservación de la pasarela. La investigación continúa abierta y ya se han personado en la causa varias familias de las víctimas y el propio Ayuntamiento de Santander.
La tragedia de El Bocal ha puesto de manifiesto los riesgos de infraestructuras costeras antiguas o mal mantenidas, y ha generado un gran debate sobre la seguridad en las sendas litorales. Las familias de las víctimas y la sociedad cántabra esperan que la Justicia determine con claridad qué fallos permitieron que una pasarela en mal estado siguiera abierta al público.
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