En un fascinante video publicado en YouTube el geólogo y geofísico Stefan Burns explora los misterios ocultos en las profundidades oceánicas de la Tierra. En su análisis, Burns combina datos científicos, observaciones en Google Earth y especulaciones intrigantes sobre estructuras submarinas que desafían las explicaciones convencionales. Con un enfoque interdisciplinario que abarca geología, geofísica y fenómenos cósmicos, Burns invita a los espectadores a cuestionar lo que sabemos sobre nuestro planeta, cubierto en un 70% por océanos mayormente inexplorados.
Burns comienza destacando eventos geológicos recientes, como el gran terremoto frente a la costa de Kamchatka, Rusia, en el océano profundo. Argumenta que, gracias al adelgazamiento del hielo marino en el Ártico y al avance en la batimetría global (aunque de baja resolución en muchas áreas), hemos descubierto anomalías inesperadas. Estas incluyen posibles supervolcanes y estructuras inexplicables que podrían reescribir nuestra comprensión de la geología submarina.
Uno de los puntos más controvertidos es una estructura frente a la costa de Malibú, California. Burns muestra imágenes antiguas de Google Earth donde se ve una formación con pilares y una cima plana, que algunos especulan podría ser una base submarina o incluso un sitio alienígena. Sin embargo, en la versión actual de Google Earth, este área aparece borrosa intencionalmente, lo que genera sospechas de ocultamiento. Burns, con experiencia en la industria sísmica marina, nota que la zona está bien mapeada debido a investigaciones de instituciones como el Scripps Institute of Oceanography, pero cse pregunta por qué se ha censurado específicamente esta formación.
Otro hallazgo destacado son los «discos» en el fondo marino. Burns describe una estructura discoidal de aproximadamente 4 kilómetros de diámetro cerca de la costa de Norteamérica, que parece dejar un rastro en el sedimento, sugiriendo movimiento. Aunque compara esto con las «piedras movedizas» del Valle de la Muerte (donde el hielo y el viento las desplazan lentamente), enfatiza que la escala es inmensa y no encaja en procesos geológicos conocidos. Rastros similares se observan en áreas cercanas, visibles solo en datos de alta resolución, lo que plantea preguntas sobre si hay más de estos objetos ocultos en zonas de baja cobertura batimétrica.
Más al sur, frente a la costa de Hispanoamérica, Burns muestra otro disco aún mayor, de unos 7 kilómetros de diámetro, perfectamente simétrico y sin rastro de movimiento. Ubicado en una zona geológicamente «tranquila», lejos de dorsales mediooceánicas o zonas de subducción, desafía las teorías estándar de formación geológica. Burns especula que podría ser un artefacto natural inusual o algo más, pero deja claro que no respalda teorías conspirativas sin evidencia.
El video también aborda el volcanismo oculto en los océanos, que representa el 70% de la actividad volcánica global pero permanece mayormente invisible. Burns menciona montes submarinos como Axial Seamount, un volcán escudo activo con terremotos frecuentes, y compara estructuras circulares en el fondo marino con calderas de supervolcanes como la de Gal en Islandia. Por ejemplo, identifica formaciones de 60-80 kms. de diámetro que podrían ser remanentes de erupciones masivas, sugiriendo que hay más supervolcanes submarinos de los que se cree.
Una conexión intrigante es entre la Fosa de las Marianas, el punto más profundo de la Tierra, y la Anomalía del Atlántico Sur, donde el campo magnético terrestre se debilita rápidamente. Burns señala que estas dos características extremas son antipodales (exactamente opuestas en el globo), lo que podría indicar influencias geológicas profundas en el campo magnético, posiblemente relacionadas con la subducción de placas tectónicas.
Burns enfatiza que solo el 5% de los océanos ha sido explorado en detalle, y propone que una inversión masiva en expediciones oceánicas revolucionaría nuestra comprensión geológica.
El video de Stefan Burns no pretende resolver estos misterios, sino destacar lo desconocido en nuestro propio planeta. Desde estructuras borrosas que alimentan teorías de conspiración hasta discos movedizos y calderas gigantes, el contenido subraya la necesidad de más investigación. Burns, con su fondo en geofísica y monitoreo de fenómenos planetarios, posiciona estos descubrimientos en un contexto más amplio, incluyendo resonancias planetarias y fuerzas cósmicas.

