miércoles, mayo 22, 2024
InicioOpiniónUn pequeño animal

Un pequeño animal

Por Ana Tidae

Voy a describir a grandes rasgos una radiografía del PSOE presente, en el contexto actual, desde mi humilde perspectiva personal. Es un partido parapolítico que a duras penas y de formas muy sospechosas, escándalos demostrados de compra de votos incluidos, intervención de la empresa de la tecnología de recuento, colocación de amigos en instituciones implicadas en el proceso electoral, como Correos o las embajadas, etc, logra las cifras justitas  para “gobernar”. Dada su ausencia total de ética y sentido de estado, dichas cifras se completan mediante la alianza con los partidos declaradamente destructores de la nación, con los que por otro lado está jugando y manteniendo entretenidos hasta 2030. 

La abstención es de aproximadamente el 30% del electorado. Una cifra muy importante de adultos españoles o nacionalizados que se desentiende o repudia el sistema de partidos y el régimen vigente, y cuyos pensamientos y sentimientos son más o menos una incógnita.

La prensa al servicio del régimen es hemorrágica, con exigencias constantes de más dinero y con presupuestos obscenos para la TVE y sus supuestos periodistas “estrella” del horario marujil.  Los juntaletras y tertulianos que machacan las consignas del partido a una envejecida y aletargada audiencia a cambio de pingües ingresos están a años luz de los periodistas clásicos de prestigio. Todas tienen aspecto de pasar muchas más horas en tratamientos estéticos y de peluquería que con un libro en la mano. Algunas, como es impresión extendida entre la “ciudadanía”, aparentan pasar más tiempo aún en la tasca que en la peluquería. Otras son con toda evidencia agentes al servicio de Sao Paulo, como pudimos ver hace poco con la intervención de una activista disfrazada de tertuliana.

Gran parte de los integrantes del partido parapolítico, especialmente su presidente, ya no pueden andar tranquilos por las calles, en el sentido de que “la ciudadanía” les da sus muestras de amor y gratitud allá donde van. Hasta el punto de que su presidente ha tenido que verse entrando en el Congreso por la puerta de atrás, algo sin precedentes en “democracia”. En las discotecas y fiestas populares se corean cánticos de burla, con claro timbre de juventud en las voces.

El colchón de la “cultura” que bajo pedido y como de costumbre sale en tromba a interpretar su soporífero papel vitalicio de propagandistas de la supuesta “ideología”, sigue siendo en general el mismo que hace treinta y cuarenta años. Ver a Marisa Paredes declamar los mismos tostones de toda la vida, con sus aires de Barbara Stanwyck de Saldos Arias sonando como si tuviera problemas para sujetar la dentadura, o a Miguel Ríos o al llorón Almodóvar, hace bostezar a cualquiera. Y llorar de verdad, pensando en la pasta que nos succionan. A día de hoy sólo los abducidos mermados pueden creer que haya algo de genuino en esa casta servil impostora que ha convertido la cultura (real) en un erial manirroto y cutre que ni pasará a la historia.

El partido estaba acostumbrado a ser respetado. Pero no con el respeto que se tiene a la gente decente o a las personas en general, sino con el “respeto” que se tiene al matón de instituto. Por ello siempre lucían una sonrisilla triunfal y plácida. En los últimos tiempos ese “respeto” se ha acabado, coincidiendo con la voladura del bloqueo mental de la dictadura de lo políticamente correcto, sucio truco de psicología de masas, y con la evidencia ya insoportable de los innumerables daños graves perpetrados por sus acciones y sus patentes actos de corrupción insaciable. La pérdida de respeto ha provocado un cambio radical de su actitud, la sonrisilla ha sido sustituida por morros torcidos, agresividad,  autobombo constante y por victimismo sobreactuado. Típicamente colocan a un personaje encargado de ejercer de verdulera encanada o macarra ofendidísimo para impostar una hiperventilada simulación de ser atacados de forma “intolerable”. La hemeroteca y el diario de sesiones abundan en muestras de sus ‘performances’. Se nota mucho de qué escuela proceden.

Su técnica ganadera del pastor y el lobo lleva cuarenta años limitada al bucle “ultraderecha, fascistas, extrema derecha”. No he visto innovar nada en todo este tiempo. El ocurrente intento de actualización del mismo coco, “fachosfera”, estaba desgastado y convertido en mofa desde el mismo día que lo soltaron.

En las redes tienen que habilitar, pagando, personajes ficticios tipo Mr. Handsome, así como contratar granjas de trolls y bots que el ojo entrenado detecta con facilidad. A veces ni siquiera hace falta entrenamiento, dado lo chusco de la compra. Recordando:

También pagan a los figurantes de los mítines, los que aparecen con cara de tedio detrás del púlpito levantándose a aplaudir cuando les indican, en su obsesión por poner rostros jóvenes a hacer bulto. 

Monitorean de continuo los medios y las redes para ver qué se dice de ellos, con nuestro dinero. 

La maniobra premeditada de Sánchez de enardecer a su “base social” y sondear el estado de “las calles” se ha materializado en un hilarante desfile de un reducido grupo formado básicamente por charos de pocas luces, paguiteros y gente mayor anacrónica, con autobuses, letreritos y chapitas preparados claramente con antelación, y no de forma ultraexprés coincidiendo con el fingido arrebato del “profundamente enamorado” (el enamoramiento propiamente dicho dura dos años máximo, miente hasta en eso). El enamorado, por cierto, que acusa de lawfare a todo buscador de justicia por el procedimiento democrático,  y ha tardado dos horas en ametrallar con querellas a la gente que informa de sus abusos y destapa sus mentiras, obviamente todo maquinado y planificado en el tiempo. Del mismo modo que intentaron ‘empurar’ al tipo de la piñata en Ferraz la misma semana que decían que amnistiaban a los delincuentes catalanistas “para no dar trabajo innecesario a los jueces”, o algo así. El doblepiensa de 1984, cada día, con esta gente.

Hay animales pequeños y débiles cuya estrategia de defensa consiste en desplegar un pelaje o plumaje de mayor tamaño, con ojos fieros estampados, para parecer un animal mucho más grande y feroz de lo que es. La realidad del psoe es la que he descrito. Mucho ruido, mucho grito, mucho humo, mucha propaganda, mucho márketing, mucho actor, mucho relleno, mucho bot, un gasto estratosférico en imagen y luz de gas, pero un fondo real raquítico, marujo, senil, y 100% dependiente del dinero. El psoe lo sabe. Sánchez lo sabe. Cuando hoy ha salido en su numerito que es la vergüenza mundial a anunciar su “punto y aparte”, sabe que detrás sólo tiene a los funcionarios corruptos, a la prensa servil, y a su exigua masa charificada y polivacunada. Va de farol. Mi sensible oído ha percibido miedo y dificultad para aparentar aplomo en su tono de voz, recordándome el temblor de los folios en la mano de Pedro Castillo durante su golpe. No significa que no vaya a perpetrar mil tropelías e ir a saco, de hecho no ha dejado de hacerlo desde la moción de censura al pasmarote aquel, pero ni de lejos va a tener fácil chulear y doblegar a todo un país de gente libre, y mucho menos a los jóvenes que ven al psoe como la mafia decadente, viejuna, charil, zafia, tóxica, aborregante y destructora que he descrito –omitiendo muchas cosas por ahorrar extensión- en estas líneas.

EsDiestrohttp://199.192.25.97/~eldiestro
Es Diestro. Opinión en Libertad
Artículo relacionados

3 COMENTARIOS

  1. Ojala que la masa charil desaparezca cuanto antes y podamos empezar a quitarnos a toda esta basura de encima para poder tener un pais medianamente bien.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Entradas recientes

Comments