martes, marzo 5, 2024
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De la locura a la muerte

Vivimos en la gran mentira sobre la libertad y los derechos humanos. Se ha deformado tanto la realidad que se ha convertido en una suerte de fantasía entre película de terror y de cuentos para retrasados mentales, de seres que son incapaces de pensar por sí mismos, de analizar los hechos de manera lógica e inteligente y de dar solución a los verdaderos problemas, los cuales ni se ven ni interesan. Hemos llegado a un punto en el que la estulticia se ha convertido en credo y religión, imponiendo sus máximas, sus oraciones, sus ruegos y su liturgia, llena de elementos propios de la religión más oscura imaginable.

Y eso se nota en las noticias, en la información que reciben los ciudadanos de a pie, que merecen una sociedad honesta y sincera, y que sólo escuchan discursos falsos, chismes, crispación y encontronazos de unos cuantos sabiondos que creen conocer todo y no tienen ni (…) idea de lo que hablan. Es el mundo en el que mandan los más incultos, los más tontos, los más superficiales, los más estúpidos, los menos inteligentes y los que más persiguen a los listos porque les hacen sombra, lo cual desprecia sus inflados egos.

La técnica para creerse ese cuento es muy simple: hacernos caer en el deseo hasta que no lo podamos soportar; esta horda de periodistas mafiosos, vendidos a criminales, a psicópatas, a genocidas burros y sin sentimientos, conocen bien nuestra necesidad de placer porque es lo que les han explicado antes de ocupar sus poltronas y privilegios. Saben que, ante el mundo infernal que crean con su estupidez supina, el interminable suceso de noticias que nos alertan del fin de la sociedad en la que hemos vivido y creído que la felicidad era posible, lo mejor es drogarnos a través de varios modos: primero el sexo, esa necesidad insoportablemente agradable, como una droga que siempre sabe a poco y nos induce a buscarla bajo un síndrome de abstinencia que nos conduce a encontrarla para huir la de la realidad que nunca hemos construido por comodones (el LGTBIQ+ se aplicaría a la infancia); segundo, la ira, esa sensación que nos hace fuertes y nos hace creer que es posible conseguir aquello que nunca hemos tenido por la fuerza y por la venganza, de ser necesaria, sobre todo en un momento donde la frustración no tiene cabida como término aceptable; tercero, ese “te quiero” completamente falso porque haces lo que te piden que hagas y te dejan tranquilo, sin problemas, y, a cambio de tu obediencia, un poderoso te da su protección para que nadie vuelva a sacarte de tu falsa zona de confort;  y, cuarto, la felicidad, esa felicidad de haber devorado al mundo y tenerlo bajo tus pies, controlarlo todo y lograr lo que desees con sólo un chasquido (adiós al esfuerzo y a los incómodos errores), que es el caramelo que dan a psicópatas como el Caudillo Sánchez y sus sicarios.

Al resto de los españoles se les crea el caldo de cultivo perfecto para que entiendan que lo mejor es acceder a esos placeres que nos quieren dar y que tanto sacrificio nos desean evitar. La tecnología ha de lograr que la política, superando sus dimensiones tradicionales, se convierta en un arte para lograr la paz entre los seres humanos, a cambio de que éstos erradiquen de ellos todo su mal, por inservible y carente de sentido. Es la nueva era de transhumanismo. De hecho, la máxima es que los hombres hemos fallado en la labor de la búsqueda de armonía y no es Dios quién tiene la solución (si no ya la habría propuesto); son ellos, los otros los que tienen la clave. Por ello nos enseñan el caos, un caos interesado, un desorden en el que todo se cae a pedazos, en el que los viejos paradigmas ya no sirven, en el que la felicidad no es imposible, como nos han hecho creer, donde ya están trabajando, desde hace muchos años, para conseguir un mundo sostenible, aunque tengamos que ser un poco más pobres, como nos recomendó la reina consorte en una conferencia.

El mundo de la información ha devenido un infierno de rumores, de noticias falsas cuyas fuentes no se investigan, donde hoy es la denuncia a Abascal, ayer fue la infidelidad de Letizia y mañana será otra cosa la que nos cuenten como la gran novedad para hacernos creer que lo que conocíamos se acaba, sobre todo para los que se resisten a aceptar el cambio de la agenda 2030. Los benefactores están ahí, vigilantes a nuestras reacciones, viendo en qué momento vamos a rendirnos y vamos a caer en el placer eterno del infierno de los Protocolos de Basilea, llenos de fantasías. Pero, como mi muy querido lector se puede imaginar, no nos cuentan la verdad porque ésta es su secreto y el arma más perfecta. Las redes globalistas, internacionales y sionistas tienen sus delatores e infiltrados en las instituciones de la Corporación España s.a., desde la corona, pasando por el gobierno, por los medios de incomunicación, los partidos políticos y en la sociedad, entre quienes se conforman con explicaciones baldías e infantiles que sólo se creen personas de cinco años (aquí da igual la edad que tengan realmente). 

Y, a propósito…¿Por qué tanto silencio en España sobre la reina Letizia? ¿Será porque es el peón elegido por los globalistas para destruir la monarquía o adaptarla al régimen político que nos propone la agenda 2030, un régimen oculto de dictadura, miedo y esclavitud a la inteligencia artificial que les hará la vida a los poderosos de lo más cómodo y a los demás les regalará una experiencia infernal desde que abres hasta que cierres los ojos cada noche porque ya no soportas más tanta inmundicia y repugnancia? ¿Será porque se ponen en peligro los planes de la agendita criminal que tanto parece defender nuestra majestad? Nada es casualidad, tampoco que ahora nos salgan con la ley de amnistía para tener crispado a todo el país, mientras por la puerta de atrás nos cuelan  el tratado pandémico de la Organización Mafiosa de los Sicarios, la nueva ley de Inteligencia Artificial recién aprobada por el parlamento europeo (el cual no tiene capacidad ni autonomía porque depende del Consejo y de la Comisión Europea en todas las leyes que aprueba, las cuales ya han recibido el visto bueno antes, es decir, nada de democracia y toda una dictadura o nazismo, y cuyo fin es vigilarnos, eso sí respetando los derechos de los psicópatas), la crisis económica y alimenticia que van aprobando conforme eliminan la agricultura, todas las normas inconstitucionales que el gobierno del Caudillo se sacó de la manga en la legislatura anterior y que utilizarán para imponer la nueva república bananera 2030 y lo que se les ocurra…

 Está claro que, siguiendo a mi amiga Cristina Martín Jiménez, y estando muy de acuerdo con ella, existe una mano negra que mece la cuna de España con nanas envenenadas de odio y resentimiento, con un bello ángel que nos cuenta cuentos para que tengamos pesadillas horribles, con tal de caer en sus manos llenas de garras.

Esto se torna peligroso: hemos pasado de la ignorancia a la estupidez, de la estupidez a la incredulidad, de la incredulidad al estado zombi, y del estado zombi al asombro de las luces de bohemia, en los albores de la cuarta y demoniaca cuarta revolución industrial, donde sobraremos casi todos. Mientras tanto, el periodismo es ya un arma que utiliza los más viles recursos de la psicología para matar a nuestra mente y nuestra capacidad de ver la verdad, tal cual es, aquélla que tenemos que crear para tener ese mundo en el que seremos felices con justicia y que nunca nos ha inspirado.

¿O es que aún no escuchamos las brasas del infierno? Tal vez los demonios no se han quitado sus bellísimas máscaras… ¿O ya lo han hecho y estamos tan ciegos y borrachos que no las vemos?

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4 COMENTARIOS

  1. Certero trabajo el de Ángel Núñez. Nosotros solo somos las traicionadas y bobas ranas a las que hierven lentamente mientras nos engañan y distraen con esta satánica tragedia política, ranas que están a punto de traspasar el umbral de no retorno a la libertad y a la vida

  2. La mentira se ha instalado en nuestras vidas pero la mayoría o no se entera o no quiere saber nada porque la verdad es muy cruel, estoy de acuerdo con usted, la OMS es una organización criminal al servicio del nuevo orden mundial y del eugenista y genocida William Gates III más conocido como Bill Gates al que algunos tienen como filántropo y adivino y que para mi no es más que un asesino. Yo a esa organización de la enfermedad y la muerte también le llamo la Organización Mafiosa de Sicarios porque es una organización criminal al servicio de las fuerzas del mal, pocos podemos hacer si la gente no es capaz de comprender que nos llevan a un precipicio y el rebaño va directo al matadero y nos quiere llevar con ellos.

  3. La humanidad, al menos la ubicada en lo que se llama occidente, nunca ha estado más cerca del desastre absoluto, la muerte más masiva, la asolación de cielo, tierra y agua y la esclavitud más despiadada que bajo el sufragio universal y el trampantojo parlamentario «electo».
    Es el sistema «político» que más ha beneficiado con diferencia y allanado el camino a los seres demoníacos y psicopáticos.

  4. Angel tiene toda la razón. Lamentablemente veo que el rebaño está a buen recaudo, ayer pude comprobarlo en una reunión de excompañeros de trabajo.
    Sólo nos queda nuestra inteligencia y nuestra resistencia ante lo que se nos viene encima, de ellas dependerá nuestra supervivencia y la de nuestros seres queridos.

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