domingo, marzo 15, 2026
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La caverna electrónica

Por Alfonso de la Vega

Una de las características de la sociedad occidental actual incluida desgraciadamente la española es el grado de embrutecimiento o estupidización de buena parte de sus miembros, miembras y miembres carentes no ya de todo sentido moral, del honor o dignidad sino incluso de elemental instinto de supervivencia o de comprensión de la realidad.

Constituyen los nuevos esclavos del mito platónico de la caverna que toman por reales las sombras electrónicas que les arrojan los media como las nutritivas inmundicias de los porqueros a la pocilga. Se comprende la falaz propaganda de guerra entre los contendientes pero la opinión pública europea si fuese independiente no tendría porqué asumirla como propia. Sin embargo, ahora también con la novedad de ciertos programas de falsa disidencia para mejor confundir a los que empiezan a sospechar de la gigantesca terrorífica mohatra que padecemos. No nos engañemos más, lo estamos volviendo a comprobar. Para el poder dominante tras la tramoya en escena nosotros somos los goyin, los cerdos a explotar hasta hacer matanza llegado el san Martín de turno. La ausencia de respuesta de la sociedad occidental a los cobardes crímenes odiosos que la coalición Epstein está perpetrando en Irán, con el brutal ataque ”preventivo” a un colegio de niñas, muestra a las claras el grado de degeneración en el que chapoteamos a la espera del degüello definitivo. 

Con tal paisanaje es normal que aquí un dictador enriquecido nos lleve y nos traiga a su gusto y conveniencia con la complicidad habitual de la oposición y demás instituciones borbónicas de falsa bandera. Porque es evidencia de razón que en el degradado reino filipino apenas se salva ya ni la constitución ni nadie. Y como en una conjura de los necios nadie defiende los legítimos intereses del pueblo español o de lo que va quedando de él. Para colmo, se declara una cosa y se hace o deja hacer la contraria. La lamentable falsa oposición a la espera de otras instrucciones imperiales se opone a la oposición que se opone a la oposición de lo opuesto. 

En este desorden de cosas cabe dedicar un comentario a la voladura de la Sanidad pública perpetrada por el gobierno de Su Majestad con la insólita complicidad del tatuado zurderío lumpen poliamoroso, no binario, feminista, resiliente, renovable, sostenible y con perspectiva de género. 

Llama la atención que un gobierno pretendidamente defensor de los parias de la tierra y la famélica legión pueda perpetrar tales medidas que a quienes más perjudican son a los que dice querer proteger. Bien es verdad que los quiere tanto que los está aumentando en cantidad y calidad con sus políticas promotoras de la ignorancia, del hambre y de la miseria. Pero aun es más sorprendente que por mucha propaganda que se consuma hasta total indigestión sus principales víctimas no reaccionen y que encima aplaudan mientras los llevan al sacrificio.

Para el Capital las medidas de su gobierno “socialista” son beneficiosas en la medida que fomentan la lógica desbandada hacia el lucrativo negocio de los seguros de sanidad privados y más en general contribuyen a destruir los mecanismos de protección institucional a mayor granjería del capitalismo sin reglas. Pero, cabe pensar que ya sin ningún tipo de obstáculos el falsario jefe del gobierno de Su Majestad ha inventado una especie de «movimiento continuo» en Política cuya imposibilidad estudiábamos en Física. Un descubrimiento que empalidece los de Newton, Curie, Einstein o Planck.

El cuadro cavernario se completa con la llamada Huella del Odio y la Polarización (HODIO) que «es una herramienta desarrollada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones a través de OBERAXE. Analiza la presencia de discurso de odio y polarización en las principales redes sociales utilizadas en España (Instagram, TikTok, X, YouTube y Facebook) y genera un ranking público y transparente que compara el nivel de exposición al odio entre plataformas.» De modo que con HODIO para evitar las legítimas protestas de los descubridores del engaño se obligará a tomar las sombras por realidades bajo la pena del odioso delito de veracidad. 

Aunque sólo fuese por la cuenta particular que le tiene tampoco se entiende la inoperancia o incluso complicidad en el sabotaje del coronado imbele presunto garante de la constitución que firma lo que le echen, sin tener en cuenta esos lamentables preceptos constitucionales del «artículo 20: 

  1. Se reconocen y protegen los derechos: a) A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción. b) A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. c) A la libertad de cátedra. d) A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
  2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.»

Cuantas más fechorías perpetra, más se consolida como autócrata sin trabas en este falaz régimen borbónico situado en lo más lóbrego y oscuro de la caverna platónica descrita en el libro VII de La República. 

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