En los tiempos en los que Juan Carlos I era rey de España, y no el «rey emérito», como se le denomina ahora, todo eran alabanzas en esa prensa cortesana que tanto daño ha hecho a España. Pero después llegó su caída, llegó el famoso «me he equivocado, no volverá a ocurrir». Más tarde, su abdicación y a partir de ese momento sus andanzas como rey, con una prensa que decía haber sabido de ellas sin denunciarlas en ningún momento mientras reinaba.
Ahora, con los «Letizios» está ocurriendo prácticamente lo mismo llegando incluso a unos extremos obscenos atendiendo a una descarada campaña publicitaria organizada, probablemente, desde la propia Zarzuela.
Y es que no es ni medio normal que acudiendo más de 15 días tarde a las zonas afectadas por los incendios se nos presente su llegada con vítores, aplausos y el indescriptible «viva el rey», que muchos estamos empezando a detestar.
Porque, ¿cómo es posible que con una visita como esta, en la que se acude a zonas arrasadas por una tragedia difícil de asumir nos encontremos con titulares como «El éxito del viaje de los Reyes a la España calcinada acentúa el aislamiento de Sánchez? O peor aún, con titulares como este: «Los significativos pendientes que lució la Reina Letizia en la visita a los lugares incendiados».
¿Qué se entiende por «éxito» en una visita como esta? ¿Que la organización haya colocado a la borregada al frente y a los críticos a kilómetros de distancia? ¿Nos quieren hacer creer que habiendo pasado por una situación tan traumática, como la que ha provocado estos incendios, la gente esta ahora realmente con ganas de hacerse «selfies» con los reyes, o de vitorearles? Y todavía peor, ¿qué narices nos puede importar los pendientes que haya elegido Letizia para la ocasión?
Desconocemos si este tipo de titulares conseguirán el objetivo deseado por los ideólogos entre los lectores de los mismos, pero nos da la sensación que la falta de respeto hacia las víctimas de esos ideólogos, y de los jefes a los que pretenden blanquear, está llegando a extremos ya absolutamente inadmisibles.
Y después, rizando el rizo, las palabras de Felipe VI diciendo que buscan una cercanía del estado con las víctimas. ¿Cercanía de los verdugos con los ejecutados?
¡Por favor!