En la primera jornada del juicio que se celebra este 7 de abril de 2026 en el Tribunal Supremo contra el exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama por presunta corrupción en la adjudicación de contratos de mascarillas durante la pandemia, el hermano de Koldo, Joseba García, ha realizado una admisión clave sobre los pagos irregulares vinculados al PSOE.
Según ha relatado el propio Joseba García en su declaración como testigo, admitió haber recogido dinero en efectivo en dos ocasiones en la sede nacional del PSOE, situada en la calle Ferraz de Madrid. En ambas visitas, según su testimonio, le pidieron el DNI, cruzó el arco de seguridad y subió a recoger los sobres de manos de una empleada de la Secretaría de Organización del partido (identificada en la cobertura como Celia). En una de esas ocasiones, entregó posteriormente uno de los sobres a la mujer de su hermano, Patricia Úriz.
Esta declaración coincide con mensajes de WhatsApp intervenidos previamente por la Guardia Civil en la investigación del caso Koldo, en los que se hacía referencia a que Joseba iba a Ferraz a recoger “la primera parte de Ferraz” o dinero preparado para Koldo y Ábalos. Hasta ahora, esos indicios se basaban en comunicaciones internas; hoy, por primera vez, Joseba García los ha confirmado ante el tribunal.
Contexto del juicio y la declaración
El juicio oral, que se prolongará hasta el 30 de abril en 13 sesiones, es el primero de alto nivel político contra figuras cercanas al Gobierno de Pedro Sánchez. La Fiscalía acusa a Ábalos y Koldo de haber participado en una trama de comisiones ilegales por valor de varios millones de euros derivadas de contratos de material sanitario adjudicados a empresas vinculadas a Víctor de Aldama durante la emergencia de la Covid-19. La Fiscalía solicita 24 años de prisión para Ábalos y 19,5 para Koldo.
Joseba García, que también está investigado en la pieza principal de la causa que se sigue en la Audiencia Nacional, compareció como testigo. Siguiendo el consejo de su abogada (la misma que defiende a su hermano Koldo), se negó a responder a la mayoría de las preguntas del fiscal y de las acusaciones para evitar perjudicar su defensa en el otro procedimiento. Sin embargo, sí contestó a algunas cuestiones y realizó las admisiones mencionadas sobre Ferraz.
Entre otras declaraciones de hoy:
- Reconoció haber recogido un sobre en Punta Cana a petición de Aldama, pero aseguró que no miró su contenido (“Si alguien me da un sobre, no soy chismoso, no miro qué hay dentro”).
- Admitió ocho reuniones con Aldama relacionadas con la compra y posterior reclamación de un vehículo de segunda mano.
- Confirmó haber abonado dos mensualidades del alquiler del piso donde vivía la expareja de Ábalos, Jéssica Rodríguez, a petición de su hermano.
- Negó haber viajado a República Dominicana para mover dinero en negro o actuar como “custodio” de comisiones.
Implicaciones políticas y judiciales
La admisión de Joseba García refuerza las sospechas de la existencia de una posible caja B o mecanismo de pagos en efectivo no declarados en la sede del PSOE en Ferraz, ya que ni Koldo ni su hermano ocupaban cargos orgánicos en el partido que justificaran esas entregas. Investigaciones previas de la UCO ya habían situado Ferraz como epicentro de la distribución de “sobres” a Ábalos y Koldo.
Este juicio marca un hito: es la primera vez que un exministro y secretario de Organización del PSOE se sienta en el banquillo por corrupción junto a su principal asesor. Las declaraciones de hoy, incluida la de Joseba García, aportan nuevos elementos directos sobre el presunto sistema de pagos irregulares.

