El gobierno israelí bajo el liderazgo de Benjamin Netanyahu ocultó datos sobre daños cardíacos masivos en la población, especialmente en adolescentes, tras la administración de las va.-cunas de ARNm contra el COV1D-19, según revela un nuevo estudio basado en documentos obtenidos por la Ley de Libertad de Información (FOIA).
El nuevo estudio revelador
El estudio clave se titula «Cardiovascular safety signals in Israeli adolescents following COVID-19 Vaccination: Evidence from an unprocessed FOIA dataset» (Señales de seguridad cardiovascular en adolescentes israelíes tras la vacunación contra la COVID-19: Evidencia de un conjunto de datos FOIA no procesado). Sus autores son Yaakov Ophir, Yaffa Shir-Raz, David Shuldman, Nicolas Hulscher y Peter A. McCullough. Fue publicado en forma revisada por pares y se basa en un conjunto de datos crudos obtenidos vía FOIA de los servicios de salud Clalit (que cubre al 51,6% de la población israelí).
Principales hallazgos:
- Se identificaron 277 casos únicos de lesiones cardiovasculares en menores de 18 años durante 2021.
- El 98% de estos casos ocurrió en adolescentes de 12 a 16 años.
- Hubo un aumento concentrado y masivo de eventos cardíacos inmediatamente después de la autorización de la vacuna para este grupo etario (expansión el 21 de junio de 2021).
- Los eventos se agruparon en una espacio de apenas seis semanas (del 28 de junio al 8 de agosto de 2021).
- Los tipos de eventos incluyeron infarto agudo de miocardio , miocarditis, pericarditis, accidentes cerebrovasculares y eventos tromboembólicos.
- A diferencia de la narrativa oficial que enfatizaba miocarditis «rara» principalmente en varones jóvenes tras la segunda dosis, los casos se distribuyeron de manera casi equitativa: 145 en niñas y 132 en niños.
- Los eventos ocurrieron después de la primera dosis, dentro de los 21 días posteriores a la segunda dosis y también más allá de ese período.
- Estimación mínima de riesgo: aproximadamente 1 evento cardiovascular por cada 939 adolescentes vacunados (basado en ~254.347 adolescentes vacunados en el conjunto de datos, asumiendo una tasa de vacunación del 63,5% en el grupo de 12-15 años).
Los autores destacan que estos informes de eventos adversos fueron enviados por clínicos al sistema nacional, pero nunca fueron procesados ni comunicados públicamente por el Ministerio de Salud israelí durante el período crítico de la campaña de vacunación. Cuando se contactó a Clalit Health Services sobre las entradas de «infarto agudo de miocardio» en adolescentes, respondieron que «los datos no existen».
Una cita clave de los autores del estudio resume la gravedad:
“Durante años, se le dijo al público que la lesión cardíaca inducida por la inyección de ARNm contra el COVID-19 en niños era rara. Esa tranquilidad formó la columna vertebral de las campañas de vacunación adolescente en todo el mundo. Pero, ¿y si los datos de seguridad subyacentes nunca se procesaron ni divulgaron por completo?”
Agregan:
“El momento es crítico. El 21 de junio de 2021, el Ministerio de Salud de Israel amplió la elegibilidad de la vacuna de ARNm a adolescentes menores de 16 años. En cuestión de días, los informes de lesiones cardiovasculares comenzaron a acumularse. La agrupación es inconfundible.”
Además, el informe del Contralor del Estado de Israel indicó que aproximadamente 279.300 informes de eventos adversos nunca fueron procesados por el Ministerio de Salud. El conjunto de datos FOIA contenía 294.877 informes de eventos adversos en bruto.
Acusaciones de ocultamiento y complicidad
En un artículo publicado por la web Gospa News e acusa directamente al gobierno de Netanyahu de imponer de manera dictatorial las vacunas experimentales de ARNm a pesar de estudios científicos previos sobre su peligrosidad y casos clínicos tempranos de reacciones adversas. Se alega una alianza criminal entre Netanyahu y el entonces presidente estadounidense Joseph Biden, donde se intercambiaban armas estadounidenses por la promoción de las vacunas de ARNm (incluyendo un acuerdo de bombas por 735 millones de dólares a cambio de vacunas Pfizer por 2.100 millones de dólares).
Se afirma que Pfizer sabía muy pronto que su vacuna causaba daños cardíacos en niños, pero los usó como «conejillos de indias». El texto critica que la narrativa pública minimizara los riesgos presentándolos como «raros» y limitados a varones jóvenes tras la segunda dosis, lo cual contradice los datos FOIA que muestran eventos en ambos sexos y en diferentes momentos post-vacunación.
El artículo también vincula estos hechos a influencias más amplias, como el lobby sionista en la industria farmacéutica y de armas, y menciona el rol de Donald Trump en promover Operation Warp Speed y las vacunas de Moderna (desarrolladas con DARPA y patentadas antes de la pandemia).
Conclusión del artículo original
Los datos FOIA, ahora publicados en forma revisada por pares, documentan un aumento importante de lesiones cardiovasculares en adolescentes que no fue procesado ni comunicado en tiempo real. Esto impidió evaluaciones reales de riesgo-beneficio y decisiones informadas de los padres. El texto concluye que el encubrimiento por parte del régimen de Netanyahu representa una complicidad grave con Pfizer y un abuso de confianza hacia la población israelí, especialmente los más jóvenes.
Enlace para acceder al informe completo: RESEAPRO JOURNALS

