En un reciente vídeo publicado en el canal de YouTube carwow.es, se analizan las últimas novedades sobre la obligatoriedad de la baliza luminosa V16 en España. Esta medida, que entró en vigor el 1 de enero de 2026, ha generado mucha polémica desde su anuncio, y el vídeo destaca cómo las autoridades parecen estar reculando en su aplicación estricta. El contenido se basa en declaraciones del Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y en comunicaciones directas de agentes de tráfico, revelando inconsistencias, confusiones y críticas al sistema.
El vídeo comienza citando al Ministro del Interior, quien en una rueda de prensa reciente asegura que, aunque la baliza V16 es obligatoria desde el 1 de enero de 2026, las fuerzas de seguridad como la Guardia Civil y otras policías de tráfico adoptarán una postura flexible. En lugar de sancionar de inmediato, priorizarán informar a los conductores durante un «periodo razonable de tiempo». Grande-Marlaska enfatiza que el objetivo no es recaudatorio, sino «salvar vidas», aludiendo a la supuesta mayor seguridad que ofrece la baliza frente a los triángulos tradicionales, algo que no se cree ni él.
Sin embargo, el presentador critica esta decisión como un «reculado» que no se reconoce abiertamente. El plazo de este periodo informativo no se especifica, lo que genera más incertidumbre. Además, se señala que el propio Ministerio del Interior está incumpliendo su normativa al no aplicar multas de inmediato, lo que se describe como «rocambolesco». La Asociación Unificada de la Guardia Civil, a través de su portavoz Diego Madrazo, indica que no han recibido instrucciones formales para no multar, dejando a los agentes en una posición complicada: elegir entre ignorar la norma o sancionar a conductores confundidos.
El vídeo insta a los espectadores a reportar cualquier multa recibida por no llevar la V16, prometiendo analizarlas y potencialmente impugnarlas legalmente. El presentador argumenta que hay bases sólidas para «tumbar» la medida judicialmente, especialmente ahora con estos anuncios contradictorios.
Uno de los puntos más destacados del vídeo es la lectura de un correo electrónico recibido por parte de un Guardia Civil de tráfico con 27 años de experiencia, al que el presentador apoda «Anastasio» para preservar su anonimato. Este agente, que afirma seguir el canal y haber consultado con compañeros, ofrece una perspectiva interna que desmonta gran parte del miedo generado alrededor de la baliza.
Según el email, no existe una infracción codificada en el baremo de seguridad vial por no llevar la V16 a bordo. El agente compara esto con los triángulos y chalecos reflectantes: nunca se ha multado por no transportarlos, ya que las inspecciones rutinarias no incluyen verificar estos elementos. «Nunca se ha parado un vehículo para pedirle los triángulos ni el chaleco», escribe, y añade que no cree que se cree una sanción específica para la baliza.
La única posible multa relacionada, explica, sería por no señalizar adecuadamente un vehículo inmovilizado (artículo 130 del Reglamento General de Circulación, de 2003 y revisado en 2021).
Sin embargo, si el conductor usa triángulos en lugar de la baliza, es improbable que se sancione: «Si esto ocurre y el conductor coloca el triángulo o varios triángulos, a ver quién es el iluminado que te va a denunciar por no haber señalizado adecuadamente». El agente afirma que él y sus compañeros no están dispuestos a multar en tales casos.
Además, «Anastasio» revela que no comprará la baliza personalmente y recomienda a familiares y amigos que no lo hagan, atribuyendo las compras masivas al «miedo inoculado» por la campaña informativa. Critica la utilidad de la baliza en vehículos grandes como camiones o autobuses, prediciendo posibles accidentes por choques contra vehículos inmovilizados sin una preseñalización adecuada. Concluye reforzando la idea de que la medida es ineficaz.
Esta comunicación se presenta como evidencia de un «grandísimo malentendido»: la posesión de la baliza no es sancionable per se, solo su uso inadecuado en emergencias. El vídeo enlaza esto con declaraciones previas de otro agente entrevistado, «Toribio», destacando cómo la Guardia Civil a menudo es la última en enterarse de cambios normativos.
El análisis del vídeo va más allá de las multas, cuestionando la baliza en sí. Se desmienten afirmaciones del Ministro, como que elimina la necesidad de bajar del vehículo: el reglamento obliga a los ocupantes a abandonar el coche si es seguro, independientemente de la baliza. También se critica la visibilidad «a 1 km de distancia», argumentando que es teórica y falla en condiciones reales como curvas, niebla, lluvia o tráfico denso.
Otro foco es la conectividad: la baliza envía señales a un servidor de la DGT para alertas virtuales en navegadores y paneles, pero esto solo alcanza a una minoría de vehículos conectados. Peor aún, la información es pública, lo que ha permitido a un desarrollador crear un mapa web de balizas activas, exponiendo riesgos como robos o intervenciones de «grúas piratas». Se menciona un caso específico con balizas de la marca Gela que no se conectan correctamente debido a problemas con servidores intermediarios como Vodafone.
El presentador califica la medida como un «bebé que nace muerto», un fracaso conceptual que confunde señalización (baliza sobre el vehículo) con preseñalización (triángulos a distancia). Critica que España sea pionera en esto, sugiriendo que otros países observan para evitar el error, y contrasta con Reino Unido y Luxemburgo, donde los triángulos se prohibieron solo en autopistas, no en todas las vías.
El vídeo concluye que la baliza V16 es un despropósito impulsado por intereses económicos, no por seguridad vial. Se anticipa más contenido sobre los «inventores» de la baliza y supuestas irregularidades en la administración. El presentador urge a no comprar la baliza y a reportar multas para impugnarlas, posiblemente hasta instancias europeas.

