El US Open 2025 se ha visto envuelto en una polémica situación cuando Piotr Szczerek, un multimillonario CEO polaco, arrebataba una gorra firmada por el tenista Kamil Majchrzak a un niño llamado Brock durante un partido, desatando una oleada de indignación en las redes sociales.
El 29 de agosto, tras una victoria de Majchrzak sobre el noveno en el ranking de la ATP Karen Khachanov, el tenista polaco intentó regalar su gorra autografiada a Brock, un niño que esperaba ansiosamente cerca de la cancha. Sin embargo, Szczerek, que estaba junto al niño, interceptó rápidamente la gorra y la guardó en el bolso de su esposa, ignorando las protestas del menor. Este momento, capturado por las cámaras y rápidamente viralizado, generó una reacción masiva de desaprobación en línea.
BREAKING – The Polish millionaire CEO who snatched a hat from a child on live TV at the US Open has admitted to doing it, is defending his actions as “first come, first served,” and is now threatening lawsuits against critics. pic.twitter.com/0U3xkOJtOi
— Right Angle News Network (@Rightanglenews) August 31, 2025
Pero en lugar de retractarse, Szczerek ha justificado su comportamiento con la frase «el primero en llegar, el primero en ser virse» («first come, first served»), argumentando que no había hecho nada malo. Además, ha amenazado con acciones legales contra quienes lo criticaran, afirmando que «todos los comentarios ofensivos, calumnias e insinuaciones serán analizados para la posibilidad de llevar el asunto a los tribunales.» Esta respuesta solo intensificó el enfado, con muchos usuarios de redes sociales calificándolo de «patético» y «débil» por su actitud.
Por su lado, Kamil Majchrzak, inicialmente ajeno al incidente debido a la emoción post-partido, utilizó el poder de internet para localizar a Brock. El 30 de agosto, se reunió con el niño y su familia, regalándole una nueva gorra autografiada junto con otros souvenirs. Este gesto no solo redimió la situación, sino que también resaltó los valores de deportivos y compasión, contrastando totalmente con las acciones de Szczerek.
La polémica ha tenido un impacto significativo en la reputación de Szczerek y su compañía, Drogbruk, una empresa polaca de pavimentación y paisajismo que cofundó en 1999. Las críticas en línea y las llamadas para boicotear su negocio reflejan un creciente descontento con figuras públicas que priorizan intereses personales sobre la decencia ética, especialmente cuando involucran a niños.