Atentos a este interesantísimo hilo publicado por el tuitero ‘Quasi-ModoⒶ’ que nos cuenta, de una manera pormenorizada, todo lo relativo a la destrucción del medioambiente y el entorno rural en España bajo la excusa del cambio climático y cómo los intereses especulativos en torno a las renovables que involucran a Fondos y Corporaciones le han declarado la guerra al campo:
«Bajo la premisa de la Emergencia Climática, empresas e instituciones de todo el mundo que tradicionalmente demostraron un desprecio total por la ecología se han convertido de repente en talibanes contra el cambio climático. Una de esas grandes apuestas son las ENERGÍAS RENOVABLES. El sector de las renovables en España es un mercado que se ha convertido en una auténtica mina de oro en el que hay sitio para todo tipo de gigantes: desde petroleras como BP, acereras (Acerol Mittal), fondos anglosajones y árabes, bancos, eléctricas…y recibe dinero público.
Este mercado se centra en la producción de energía a partir de grandes instalaciones fotovoltaicas y parques eólicos, y requiere, para su rentabilidad, de sol, viento y bastas extensiones de tierra. Tradicionalmente ha encontrado dos problemas: AGRICULTORES y MASA FORESTAL.
España es un país líder en agricultura y ganadería, cuya explotación está en muchos casos ligada a una forma de vida que en entornos rurales comprende una larga tradición cultural. Quién conozca gente de campo sabrá el apego que tienen a la tierra, les vaya peor o mejor.
Esto supone un problema para el sector de las renovables, que COMPITEN POR LA TIERRA con agricultores y ganaderos. Mientras a estos les vaya bien y las tierras sean productivas, el mercado de terrenos disponibles será reducido y más caro.
Y el campo necesita AGUA.
El enemigo es temible: algunos de los FONDOS DE INVERSIÓN que han promediado una mayor rentabilidad tienen su cartera de renovables: BLACKROCK, BNP…con una rentabilidad media en los últimos 3 años en torno al… ¡ 20% ! Eso sin contar las multinacionales con inversión directa.
La viabilidad económica de la actividad agraria depende de que llueva, la de los huertos solares, de que no llueva.
España es un país de sequías cíclicas; la disponibilidad de agua se solucionó con embalses y barreras fluviales; y se aprovechan además para generar electricidad. Sin embargo, hace no mucho la UE aprobó su Estrategia de Biodiversidad 2030, un marco donde se recogen numerosas iniciativas a cumplimentar por los países miembros y dentro de las cuales se encuentra la del derribo de barreras fluviales, que en nuestro caso son esenciales.
Aunque éstas tienen un impacto ambiental para el tránsito de los peces, la mayoría cumplen un propósito fundamental al ayudar a mantener la economía y la vida en la España del interior, lo que redunda positivamente en el entorno rural y favorece que no se abandonen los campos.
En España se llevan derribadas decenas de presas de agua, en un país con problemas endémicos de sequía. Y al mismo tiempo, la Comisión Europea señaló nuestro país como el referente estratégico de Energías renovables para la UE, un negocio donde andan metidos grandes capitales.
Muchos de los derribos comprenden instalaciones hidráulicas obsoletas cuya pérdida sólo afecta a compañías eléctricas, pero de otras salen acequias que riegan los campos cercanos o abastecen a los pueblos. Ejemplos como Valdecaballeros demuestran que estos casos no se valoran.
La UE implementó una agresiva política de cierre de centrales nucleares y se quedó con el culo al aire cuando estalló el conflicto con Ucrania y de repente se vieron sin gas ruso, que era vital dentro de este plan. La apuesta por las renovables ya era clara, pero se aceleró.
Sólo en 2022, se pusieron en servicio 5.900 MW de nueva potencia renovable, de los cuales 4.500 fueron fotovoltaicos y 1.400 eólicos. La solar adelantó a la hidráulica en capacidad de generación durante 2022.
España ya es el 2º de Europa en renovables y crece vertiginosamente.
A medida que el campo se seca y cada vez hay menos agua para regadíos, las tierras se deprecian, los agricultores se arruinan y las venden más y más baratas. Donde antes había naranja, surgen huertos…, pero solares. Interminables extensiones de placas fotovoltaicas.
El impacto de estas instalaciones sobre el suelo ya está estudiado. Elevan la temperatura del subsuelo, eliminan vegetación y sotobosque, destruyen el ecosistema necesario para la fauna y contribuyen a la DESERTIFICACIÓN.
Pronto España será un secarral de páramos inhóspitos. Además provocan perdida de humedad ambiente y reducen la masa verde, 2 elementos claves para que haya condensación y se produzcan lluvias, ROMPIENDO EL CICLO DEL AGUA Es decir, los huertos solares tienen un gran impacto ambiental cuando abarcan grandes extensiones de terreno.
Este negocio es un mercado emergente que atrae a inversores extranjeros; en España está entrando dinero hasta de inversores árabes. Hablamos de muchos millones. Paralelamente, Europa parece haber encontrado la solución al principal problema que acarrea: el suministro agrario.
España es la huerta de Europa y de ella depende gran parte del suministro de frutas y hortalizas de la Unión… Hasta ahora.
Porque la apuesta por convertir a MARRUECOS en la huerta de la UE parece decidida, y al país alauí se le están regalando las SUBVENCIONES, sí, como oyen.
A pesar de no ser un país miembro, Europa regó con 115 millones € la agricultura marroquí para que se desarrolle y fortalezca, y el melón y el tomate del reino alauí ya compiten en los mercados con los españoles. Y las hortalizas ibéricas no pueden pelear en precio.
Marruecos usa productos químicos no autorizados en España, apenas tiene control sanitario y paga una miseria a los jornaleros, por no hablar de estándares y derechos de los trabajores. Además, las explotaciones en Marruecos también pertenecen en parte a grandes inversores. Es decir, España se transforma en productor de energía -cuya producción va a la Red Comunitaria- y la agricultura se traslada a Marruecos.
El negocio lo hacen grandes fondos, Venture Capital, inversores privados, bancos y los listos, que siempre son necesarios sobre el terreno.
El ataque al medioambiente en España es frontal y decidido, con una oleada de INCENDIOS FORESTALES intencionados el pasado verano de 2022 o éste Marzo son precedentes que nuestros políticos achacaron al cambio climático.
¿No les resulta perturbadoramente sospechoso?
No, el cambio climático no tuvo nada que ver conque el monte ardiera en Asturias a una media aproximada de 20 grados de temperatura éste Marzo, pero si es más probable que tuviera que ver con las concesiones en trámite de parques eólicos que peligraban por su impacto ambiental.
Es probable que después que las eléctricas hayan vaciado embalses para producir energía barata y se continúen destruyendo presas, la crisis del agua golpee a los consumidores en sus casas.
Recuérdalo cuando empiecen los cortes, porque te dirán que es culpa del Cambio Climático.»
Aquí se puede ver el hilo de Twitter con las imágenes y recortes de prensa que acompañan cada punto expuesto por el tuitero, quien se define en su cuenta como cronista de esta distopía.

