Un mes después de la tragedia ferroviaria más grave en España en más de una década —el choque del 18 de enero de 2026 entre un tren Iryo y un Alvia de Renfe en Adamuz (Córdoba), que se cobró 46 vidas y dejó más de cien heridos—, los supervivientes no solo cargan con las secuelas físicas y psicológicas del siniestro. Ahora, el Gobierno y la empresa pública Renfe los someten a una segunda tortura: una burocracia kafkiana, humillante e insostenible que los obliga a endeudarse para pagar sus tratamientos mientras una aseguradora vinculada al Estado les da largas eternas.
Así lo denuncia con crudeza Sara M², superviviente del vagón 3 del tren Alvia, en un mensaje directo al ministro de Transportes, Óscar Puente:
“Hola @oscar_puente_ Somos supervivientes del vagón 3 del tren Alvia en Adamuz. A día de hoy, hemos pagado más de 1200 euros en gastos médicos. Cada semana, va sumando 320 euros más. La aseguradora de Renfe, Everest-HNA, dice que no sabe cuándo nos lo reembolsarán.”
Hola @oscar_puente_
Somos supervivientes del vagón 3 del tren Alvia en Adamuz.
A día de hoy, hemos pagado más de 1200 euros en gastos médicos. Cada semana, va sumando 320 euros más.
La aseguradora de Renfe, Everest-HNA dice que no sabe cuándo nos lo reembolsarán pic.twitter.com/h1TzXf13cR— Sara M² (@setmm22) February 20, 2026
Es insostenible, revictimizante e indignante. Y no exagera. Los correos electrónicos que adjunta son la prueba irrefutable de la indolencia institucional:
- Una aseguradora que responde: “No hay plazo para la gestión del reembolso”, pero exige una y otra vez copia del DNI por ambas caras, certificado bancario y todas las facturas de gasolina, psicología, fisioterapia, farmacia y taxis.
- Llamadas diarias que no resuelven nada.
- Departamentos sin coordinación.
- Documentos ya enviados que vuelven a pedirse como si los afectados fueran sospechosos en lugar de víctimas.
Mientras tanto, estos ciudadanos —que ya perdieron enseres personales, salud y, en muchos casos, la estabilidad económica— siguen desembolsando cientos de euros cada semana de su bolsillo. ¿Dónde está la supuesta “red de protección social” del Gobierno progresista? ¿Dónde queda la responsabilidad patrimonial del Estado cuando Renfe es pública y Adif (responsable de la infraestructura) depende directamente del Ministerio de Óscar Puente?
Este no es un “retraso administrativo”. Es negligencia deliberada. Es el Estado mirando hacia otro lado mientras los supervivientes se hunden en deudas y desesperación. Un mes después de la mayor catástrofe ferroviaria del siglo XXI en nuestro país, el Gobierno no ha sido capaz ni de garantizar un reembolso ágil y digno a quienes sobrevivieron al infierno.
Óscar Puente, interpelado directamente, guarda silencio. Su ministerio, que tan rápido sale a dar ruedas de prensa cuando hay que vender “modernización” o “transición ecológica”, brilla por su ausencia ante el dolor real de la gente. La aseguradora Everest-HNA actúa como una empresa privada sin alma, pero detrás está Renfe, y detrás de Renfe, el Gobierno de Pedro Sánchez.
Esto no es gestión. Es abandono. Es tratar a las víctimas como molestos expedientes en lugar de personas destrozadas que exigen lo que es suyo por derecho: atención inmediata, reembolsos sin humillaciones y reparación integral.
Los supervivientes del vagón 3 del Alvia ya han sufrido bastante. Han pagado con su salud, con sus ahorros y ahora con su dignidad. El Gobierno tiene la obligación moral y legal de acabar con esta vergüenza ya. Porque si no es capaz ni de reembolsar 1.200 euros a quienes casi mueren en un tren público, ¿qué credibilidad le queda para gestionar nada?
Basta de excusas. Basta de “no hay plazo”. Basta de revictimizar a quienes ya lo perdieron todo en Adamuz.
Exigimos al ministro Óscar Puente que actúe hoy mismo. Que obligue a su aseguradora a pagar. Que ponga cara y nombre a esta vergüenza. Porque las víctimas de Adamuz no son números: son personas a las que el Estado debe protección, no más sufrimiento.
El silencio del Gobierno es ensordecedor. Y cada día que pasa sin solución es una bofetada más a quienes sobrevivieron a la tragedia.

