miércoles, febrero 18, 2026
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La política apesta ergo las policías apestan

Por David Azañón (Subinspector 87713)

Con carácter previo debo señalar que esto no es un ataque a los policías honrados, profesionales, avezados y audaces de toda España sino todo lo contrario, es la defensa de todos los que presentan las características que acabo de señalar.  

Lamentablemente éstos se encuentran en un porcentaje que no alcanza el 20%. El resto, un 80%, se limita en su mayoría a cumplir órdenes, independientemente de la legalidad de las mismas, véase el estado inconstitucional de alarma, “caballero, caballero la mascarilla” y una parte de este 80%, un 10 – 15% aproximadamente, son delincuentes con pistola que ostentan, para más inri, el carácter de agente de la autoridad.  

Esta proporción, que la calcule en base a estimaciones propias, está avalada por D. Vilfredo Pareto, economista, sociólogo y filósofo italiano.

Al igual que España apesta, las policías de España apestan. 

Lo del DAO viene siendo un escándalo desde el día en el que se declaró un estado inconstitucional de alarma al establecer medidas que únicamente se podrían dar en un estado de excepción. El DAO debería haberse ido a su casa llegada la edad de jubilación como establece la Ley.

Lo he manifestado públicamente en numerosas ocasiones pero si alguien quiere conocer lo que es la Policía Nacional y el resto de policías de España, no tiene más que leer mi libro. No escribí ese libro con ánimo comercial sino para que TODOS LOS ESPAÑOLES, de toda ideología u otra condición, que lo desearan tuvieran a su disposición hechos, verdades sin paños calientes. 

Esto que puede parecer presuntuoso por mi parte dista de la cruda realidad. Huelga añadir quién es D. César Vidal, escritor de reconocido prestigio con más de un centenar de libros en su haber pero sí citaré sus palabras sobre mi libro: libro extraordinario, valiente, denodado en la defensa de lo que debería ser la policía, es un libro con un enorme coraje, conocimiento de lo que habla, un libro verdaderamente extraordinario cuyo título es una verdadera declaración de intenciones Policía Nacional 87.713. Efectivamente ese es mi número de carné profesional, no me escondo, jamás lo he hecho.

Llevo mucho tiempo, como muchos otros, afirmando que la corrupción es sideral.  

He visto comisarios ebrios en su puesto de trabajo, he visto a extranjeras exuberantes subir, con tacones y minifalda, a despachos de comisarios a deshoras, he visto a un inspector jefe follarse a una tipa en un vehículo oficial a la vista de todos sus subordinados. Una comisaria principal vio a una subordinada inspectriz jefe follar con otro subinspector, ambos casados con sus respectivas parejas, en dependencias policiales de Pío XII y ni siquiera interrumpirles, ni proceder a iniciar un procedimiento disciplinario.

He podido comprobar cómo se usaban vehículos policiales para fines particulares centenares de veces.  

He podido comprobar como dos arpías policiales presionaban a un policía nacional gitano hasta que éste se quitó la vida. He visto como estas arpías acosaban laboralmente a muchos otros subordinados. 

He visto a médicos de la policía cometer numerosas irregularidades y comportarse como auténticos acosadores sexuales. Conste que soy un hombre, tengo niveles de testosterona más que aceptables, pero mi polla la dejaba fuera del trabajo y quede dicho que alguna que ha mostrado sus oscuras y lujuriosas intenciones la he cortado el rollo de raíz. Muchas mujeres policía no son así.

He visto como una inspectriz jefe enviaba a un conductor policía a que llevara a sus amigas a hacer la compra. 

He visto comisarios principales gastar dinero de fondos reservados para sus cenas y copas. Incluso me han pedido tickets para justificar gastos. 

He visto a un comisario negarse a tener un vehículo oficial que no fuera un BMW, el mismo que siendo inspector jefe se fue a Disneyland Paris en vehículo oficial con su familia. Actualmente es comisario principal. 

He visto a un inspector hacer más de cien kilómetros diarios en moto oficial a costa del contribuyente sin justificación alguna.  

He denunciado filtración de información de una asesora del Director General de la Policía y he sido perseguido por una de las familias mafiosas de la policía. No se equivoquen, existen tantas familias mafiosas como partidos políticos pero lo peor es que los comisarios ora son de uno ora son de los otros. Éstos son mis principios pero si no le gustan tengo otros, que diría Groucho Marx.

He visto toda la inteligencia en materia de extranjería y no hacerse nada para impedir la invasión de nuestras fronteras. He comprobado cómo la hermana de un ex ministro contrataba a una inmigrante ilegal para limpiar su casa, cómo lo tapaba un comisario y anotar no proponer la expulsión.

He visto cómo se falseaban, toleraban y fomentaban las estadísticas policiales.

He visto a comisarios lujuriosos cerrarse en su despacho con policías calientapollas y recibir prebendas en contraprestación por quién sabe qué… 

He denunciado la posible vulneración de credenciales de acceso a cuentas de correo electrónico oficiales de todos los partidos políticos, fiscalía, policías, guardias civiles, etc. y no he recibido ni una llamada.

He visto a un ex comisario general de información ordenar que le faciliten crecenciales de acceso a aplicaciones policiales a su hija que era estudiante de periodismo.

He denunciado irregularidades y me han abierto numerosos procedimientos disciplinarios pero jamás me sancionaron, ni siquiera me apercibieron. 

He sufrido sabotajes en mi moto por personas desconocidas y descarto a delincuente no policial alguno.

He sido perseguido y retirado del servicio activo, tras haber aprobado, por concurso oposición, las pruebas para ascender a inspector de policía, y no lo digo yo sino que me lo dijeron mandos honrados de la Policía Nacional. «Estás en la lista negra No quieren que asciendas más pues serás más peligroso«.

Y muchas más cosas que no puedo relatar por este medio.

Como muchos otros españoles, conozco a muchos policías, a muchos delincuentes y a muchos que no son ni lo uno ni lo otros, sólo son compatriotas trabajadores y honrados. Cuento con amigos en todas las escalas y categorías de la Policía Nacional, incluso comisarios, pero he de decir que salvo a un pequeño porcentaje de éstos, pondría antes en manos de delincuentes que conozco la protección y custodia de mis bienes o seres queridos que en la mano de la mayoría de comisarios. Creo que más claro no puedo ser. 

No me quiero extender pero, insisto, en mi libro de 616 páginas explico una serie de cuestiones que no he visto, leído o escuchado con anterioridad, más que nada porque son mis vivencias. Veo cada día como Policiís Nacionales de enorme valía, de toda escala o categoría, expresan su hastío ante la situación actual.

https://www.amazon.com/Policía-Nacional-87-713-Spanish-González/dp/B0C9S8B2X9

Estoy hasta los cojones de tanto corrupto, de tanto traidor y, por qué no decirlo, de tanto falsario traidor hijo de la gran puta. No quiero que mi país, llamado España, se hunda más aún en la miseria. Me da asco Sánchez, Feijoo, Abascal, Díaz y el resto de políticos.

Disculpen mi ordinariez en el día de hoy pero cuando se habla con la verdad, desde el corazón regado por sangre caliente, no sé hablar de otra manera.

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