Unas declaraciones en redes sociales de un profesor de la Universidad de Valladolid (UVA), justificando el asesinato del joven Sergio Delgado por su origen vallisoletano, han generado indignación generalizada en España. Esto ha culminado en el despido del docente por parte de la institución académica dos años después.
Héctor Felipe Mateo Romero, el profesor implicado, escribió en su perfil de X (anteriormente Twitter) que, si el motivo del crimen fue el origen de la víctima, se trataba de «un asesinato muy merecido». El mensaje, publicado un día después del suceso en febrero de 2024, ha resurgido durante el juicio que está teniendo lugar por el asesinato del joven, provocando críticas masivas y la respuesta de la UVA.
Sergio Delgado, un diseñador gráfico de 32 años originario de Valladolid, falleció tras recibir un puñetazo mortal durante una discusión en un bar de Burgos el 24 de febrero de 2024. Según la investigación, el asesinato se originó cuando Delgado mencionó su procedencia vallisoletana, lo que desencadenó la agresión por parte del acusado, José Luis Novoa Ibáñez, de 23 años en ese momento.
Durante el juicio, que se celebra en la Audiencia Provincial de Burgos, el acusado admitió los hechos pero negó que el origen de la víctima fuera el detonante, alegando no recordarlo con precisión. La Fiscalía solicita 14 años de prisión por homicidio, mientras que la familia pide 20 años por asesinato.
El caso ha avivado antiguas rivalidades entre Valladolid y Burgos, aunque las autoridades enfatizan que no representa un conflicto generalizado.
Las polémicas declaraciones del profesor
Héctor Felipe Mateo Romero, profesor ayudante en el Departamento de Ingeniería Informática de la UVA y natural de Soria, publicó el mensaje ofensivo el 25 de febrero de 2024 y, ante la avalancha de comentarios y las críticas recibidas, eliminó su cuenta de X:

El tuit fue rescatado y se viralizó nuevamente coincidiendo con el juicio, y fue calificado por la familia de Delgado como una «falta de humanidad» que intensifica aún más su dolor. El profesor se disculpó públicamente, reconociendo que sus palabras reflejan «una falta de humanidad que me avergüenza». Pero la familia rechazó estas disculpas, argumentando que solo se produjeron tras la presión social y mediática, sin reparar el daño causado. Anunciaron que estudiarán acciones legales contra él y exigieron su expulsión de la universidad.
Ante la presión social en general y del alumnado en particular, la Universidad de Valladolid, que no hizo nada en su momento, ha condenado las declaraciones, afirmando que no representan sus valores y que promueve la convivencia. El rector de la Universidad, Antonio Largo Cabrerizo, ha anunciado el despido de Mateo Romero este viernes durante una sesión del Consejo de Gobierno, concluyendo que no reúne la idoneidad profesional para la docencia. ¿Un poco tarde, no?. Además, la UVA ha remitido el caso a la Fiscalía para investigar posibles delitos de odio. El rector ha enfatizado: «Hay motivos suficientes para considerar que no concurre la idoneidad exigible para el desempeño de las funciones docentes».
Este caso ha impulsado un debate sobre los límites de la libertad de expresión en redes sociales, especialmente para profesionales en educación, y el rechazo al discurso de odio. La familia de Sergio Delgado, en una nota difundida, ha destacado el «sufrimiento insoportable» añadido por estas declaraciones y ha pedido respeto a la memoria de la víctima.

