Dentro de la vasta liberación de documentos relacionados con Jeffrey Epstein por el Departamento de Justicia de EE.UU., ha surgido un correo electrónico que plantea preguntas profundas sobre la intersección entre la física teórica, la biología evolutiva y las ambiciones científicas de figuras controvertidas. Este email, fechado el 20 de junio de 2011, involucra al profesor de matemáticas y biología de Harvard, Martin Nowak, y fue copiado a Epstein. Dirigido a un destinatario censurado —que los analistas creen que podría ser el físico cuántico Seth Lloyd del MIT—, el mensaje propone explorar las «consecuencias biológicas de los viajes en el tiempo» y calcular la «tasa de evolución de una población (o un mutante) que pueda viajar en el tiempo». Lo notable es que este intercambio no parece una mera especulación ociosa; dado el contexto de las asociaciones científicas de Epstein y los avances en física cuántica, se presenta como una idea que estos individuos consideraban factible de estudio serio, potencialmente con implicaciones reales en la evolución humana y la manipulación genética.
El 30 de enero de 2026, el Departamento de Justicia de EE.UU. divulgó más de tres millones de páginas de documentos, miles de videos y fotografías como parte de la investigación sobre Jeffrey Epstein, cumpliendo con una ley federal aprobada por el Congreso. Esta liberación masiva, la más grande hasta la fecha, incluye correos electrónicos, mensajes de texto y registros que revelan las redes de Epstein con figuras poderosas en política, tecnología y academia. Entre ellos, destaca este email de Nowak, que forma parte de un patrón de discusiones científicas financiadas por Epstein, quien donó millones a proyectos de investigación en Harvard y otras instituciones. Epstein, un financiero convicto por delitos sexuales que se suicidó en 2019, mantuvo lazos estrechos con académicos incluso después de su condena en 2008, incluyendo a Nowak, a quien financió con 6,5 millones de dólares para establecer el Programa de Dinámicas Evolutivas en Harvard.
Nowak, un experto en biología matemática, fue sancionado por Harvard en 2021 por sus vínculos con Epstein, incluyendo otorgarle acceso ilimitado a instalaciones universitarias. El destinatario probable, Seth Lloyd, es un pionero en computación cuántica y ha explorado conceptos de viajes en el tiempo a través de curvas cerradas tipo tiempo en la mecánica cuántica. Lloyd también tuvo asociaciones con Epstein, asistiendo a eventos y discusiones científicas financiadas por él. Este email no es aislado; en 2017, Nowak envió otro mensaje a Epstein simplemente titulado «time travel» con un adjunto, sugiriendo una continuación de estas ideas.
El mensaje de Nowak es conciso pero provocador: «Deberíamos explorar las consecuencias biológicas de los viajes en el tiempo. Sería divertido calcular la tasa de evolución de una población (o un mutante) que pueda viajar en el tiempo». Firmado con una «m», el email se enmarca en un tema que combina física teórica con biología evolutiva. No se trata de ciencia ficción; en el contexto de los avances científicos de la época, y considerando las áreas de expertise de los involucrados, esta propuesta se alinea con exploraciones factibles sobre cómo el viaje temporal podría alterar la dinámica evolutiva.
En un correo electrónico con copia a Epstein, Martin Nowak, profesor de matemáticas y biología en la Universidad de Harvard, le dijo a un individuo censurado:
“Deberíamos explorar las consecuencias biológicas de los viajes en el tiempo. Sería divertido calcular la tasa de… pic.twitter.com/eCqToFC3Ol
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) February 1, 2026
En física, los viajes en el tiempo no son meras fantasías. El viaje hacia el futuro es posible bajo la relatividad especial de Einstein, donde velocidades cercanas a la luz o campos gravitacionales intensos dilatan el tiempo. Para el pasado, conceptos como los agujeros de gusano o las CTC —estudiadas por Lloyd— sugieren vías hipotéticas, aunque plagadas de paradojas como la del abuelo (donde un viajero altera su propio origen). Lloyd ha argumentado que la mecánica cuántica podría resolver estas paradojas mediante superposiciones o multiversos, haciendo el viaje temporal «factible» en modelos teóricos.
Epstein, fascinado por el transhumanismo y la mejora genética, financiaba investigaciones en evolución y longevidad. Para Nowak, experto en modelos matemáticos de evolución (como la teoría de juegos en poblaciones), integrar el viaje temporal implica calcular cómo una población que accede a diferentes épocas podría evolucionar más rápido. Imagina una especie que viaja al futuro para adquirir conocimientos genéticos avanzados y los aplica en el pasado, acelerando mutaciones beneficiosas. O un «mutante» —quizás una referencia a individuos genéticamente modificados— que usa el tiempo para evadir presiones selectivas, alterando la tasa evolutiva estándar.
Esta no es conjetura vaga; los documentos muestran que Epstein y Nowak mantenían conversaciones sobre «espías» y «tortura» en contextos posiblemente metafóricos, pero el tema del tiempo reaparece, sugiriendo un interés sostenido.
Epstein invertía en ciencia de vanguardia, incluyendo computación cuántica (área de Lloyd) y biología sintética. En 2011, avances en CRISPR y simulaciones cuánticas hacían plausible modelar escenarios temporales. Nowak, con fondos de Epstein, dirigía un programa que usaba matemáticas para predecir evolución; agregar variables temporales era una extensión lógica. Lloyd, en libros como Programming the Universe, explora cómo la información cuántica podría habilitar bucles temporales. Juntos, veían esto no como hipótesis remota, sino como un cálculo viable que podría informar sobre manipulación genética o incluso inmortalidad —temas centrales en el círculo de Epstein.
Epstein usaba su riqueza para influir en investigaciones que rozaban lo ético, como la eugenesia. Harvard sancionó a Nowak por estos lazos, pero los documentos revelan cuán profundas eran estas discusiones. Si el viaje temporal se volviera factible —quizás vía avances en IA cuántica—, las consecuencias biológicas podrían redefinir la humanidad: poblaciones «evolucionadas» artificialmente, desigualdades genéticas exacerbadas. Aunque hoy es teórico, el tono del email sugiere que para estos individuos, era un horizonte alcanzable.

