El primer día de Madrid Fusión 2026 ha vuelto a confirmar por qué este congreso es uno de los grandes termómetros de la gastronomía mundial. Desde primera hora se respiraba ese ambiente tan característico de este tipo de ferias: pabellones llenos, cocinas en directo sin descanso, profesionales de todos los rincones intercambiando ideas y una sensación clara de que la gastronomía española sigue en plena efervescencia creativa. Más allá de las grandes figuras mediáticas, el foco ha estado muy puesto en el producto, el territorio y la identidad, algo que este año se ha notado especialmente en la presencia de las comunidades con un discurso más sólido y reconocible. También comentaremos el caso de una empresa familiar de probióticos naturales en Valencia.
Una tienda de alimentos naturales para la microbiota en Valencia
En este periódico siempre estamos apostando por cualquier terapia o alimentación o forma de vida que sea natural y ecológica y sobre todo sana para nuestro cuerpo y nuestra mente. Todo lo que se pueda alejar del modo de vida industrializado y no tan sano. Hoy hablamos con Marian, experta y gerente de este negocio familiar.
En Hope Nature elaboramos nuestro vinagre de kombucha de manera artesanal, respetando un proceso de fermentación natural que cuidamos desde hace más de quince años. Utilizamos té verde y té negro de alta calidad, y dejamos que el tiempo haga su trabajo, porque creemos firmemente que los mejores resultados nacen de la paciencia y del respeto por la naturaleza.
Kombucha natural como uno de los grandes aporte de probióticos
La kombucha es un alimento vivo, y uno de sus mayores valores es su aporte de probióticos. Estas bacterias beneficiosas ayudan a mantener el equilibrio de la flora intestinal, favorecen una digestión saludable y contribuyen al buen funcionamiento del sistema inmunológico. Para mí, cuidar el intestino es una parte esencial del bienestar general.
Otro de los grandes beneficios de nuestro vinagre de kombucha es su riqueza en antioxidantes, procedentes tanto del té negro como del té verde. Estos compuestos ayudan a proteger nuestras células frente al daño oxidativo, apoyando la prevención del envejecimiento prematuro y de distintas enfermedades crónicas.
Durante la fermentación también se generan pequeñas cantidades de vitaminas del grupo B, vitamina C y minerales como el potasio, que participan en múltiples funciones del organismo. Además, se forman ácidos orgánicos naturales, como el ácido acético, conocido por sus propiedades antibacterianas y antifúngicas, y el ácido glucurónico, que colabora en los procesos naturales de desintoxicación del cuerpo.
El té negro aporta energía de forma suave y natural gracias a su contenido en teína, ayudando a mejorar la concentración y el estado de alerta. También es una fuente importante de polifenoles, antioxidantes que contribuyen al cuidado del sistema cardiovascular. Por su parte, el té verde destaca por su alto contenido en catequinas, compuestos que se asocian con la protección del corazón, el control del peso y la prevención de determinadas enfermedades.
El vinagre de kombucha elaborado con té negro y verde es un producto vivo, equilibrado y lleno de matices. Es refrescante, saludable y refleja nuestra filosofía en Hope Nature: trabajar con ingredientes naturales, procesos honestos y el compromiso de ofrecer un alimento que cuide de las personas igual que cuidamos nosotros cada detalle de su elaboración.

Favorecer la microbiota con productos naturales de la huerta valenciana
Con el paso de los años he podido comprobar cómo la microbiota se ha convertido en una pieza clave para entender nuestra salud. Hoy sabemos que no actúa únicamente a nivel intestinal, sino que forma parte de un ecosistema complejo que influye en todo el organismo. Su equilibrio está directamente relacionado con sistemas tan importantes como el cardiovascular, el inmunológico o incluso el neurológico, y su papel en la medicina actual es ya incuestionable.
Por eso considero fundamental apostar por probióticos auténticos, naturales y de calidad. El ritmo de vida que llevamos hace que nuestro cuerpo necesite un apoyo real, no soluciones artificiales. En Hope Nature elaboramos vinagres fermentados de forma artesanal, sin filtrar y con su madre viva, respetando los procesos naturales y sin utilizar vino ni inoculaciones externas. De este modo conseguimos productos verdaderamente probióticos, libres de sulfitos y pensados para cuidar la salud digestiva y ayudar a reducir la inflamación.
Nuestro trabajo se basa en el respeto absoluto por la materia prima y por la tierra. Apostamos por una agricultura responsable y sostenible, libre de químicos, porque creemos que solo así se pueden ofrecer alimentos honestos y de alta calidad. Todos nuestros productos se elaboran en España, siguiendo una filosofía de proximidad, KM0 y cuidado constante en cada etapa de la producción.
Para mí, cuidar la salud empieza por lo que elegimos cada día. Nuestros vinagres fermentados artesanales, sin filtrar y con madre, son una forma sencilla y natural de apoyar una digestión equilibrada y un organismo menos inflamado. Además de sus beneficios, aportan sabor, personalidad y vida a cualquier plato.
En Hope Nature trabajamos con la convicción de que el bienestar se construye desde dentro. Nuestros vinagres probióticos son el resultado de ese compromiso con la calidad, la sostenibilidad y la salud. Te invito a probarlos y a sentir por ti mismo la diferencia que marca un producto vivo, elaborado con tiempo, conocimiento y respeto por la naturaleza.

Bacterias y levaduras transforman materias orgánicas, principalmente azúcares, para obtener energía
Para mí, la fermentación es mucho más que una técnica: es un arte ancestral que conecta el alimento con la vida. Se trata de un proceso biológico natural en el que microorganismos como bacterias y levaduras transforman materias orgánicas, principalmente azúcares, para obtener energía. Durante este camino se generan sustancias como ácidos orgánicos, alcoholes y gases, que cambian por completo el alimento original, dándole nuevas propiedades, sabores y matices.
Este proceso ocurre, en la mayoría de los casos, en ausencia de oxígeno. Es entonces cuando los microorganismos activan la fermentación como vía de supervivencia, descomponiendo los azúcares en moléculas más simples. La energía liberada les permite desarrollarse, y al mismo tiempo da lugar a productos vivos, llenos de carácter y riqueza nutricional. En Hope Nature respetamos este equilibrio natural, dejando que el tiempo y la materia prima marquen el ritmo.
Existen distintos tipos de fermentación, y cada uno aporta resultados muy diferentes. La fermentación alcohólica, realizada por levaduras, transforma los azúcares en alcohol y dióxido de carbono, y está presente en la elaboración de bebidas como el vino, la cerveza o la sidra, así como en el pan. La fermentación láctica, llevada a cabo por bacterias lácticas, convierte los azúcares en ácido láctico y es la base de alimentos como el yogur, el queso o el kéfir. Por último, la fermentación acética, que es la que trabajamos en nuestros vinagres, transforma el alcohol en ácido acético gracias a la acción de bacterias acéticas.

La fermentación ha acompañado al ser humano desde tiempos muy antiguos
La fermentación ha acompañado al ser humano desde tiempos muy antiguos, no sólo por su capacidad para crear sabores únicos, sino también por sus beneficios. Actúa como un conservante natural, ya que los ácidos que se generan inhiben el crecimiento de microorganismos perjudiciales. Además, puede mejorar el valor nutricional de los alimentos y favorecer la aparición de compuestos bioactivos que apoyan la digestión y el sistema inmunológico.
A lo largo de la historia, este proceso ha dado lugar a una enorme variedad de alimentos fermentados. Desde vinagres orgánicos elaborados a partir de frutas y verduras, hasta lácteos como yogures y quesos, vegetales como el chucrut o el kimchi, cereales fermentados como el pan o la kombucha, y legumbres transformadas en productos como el miso o el tempeh. Todos ellos comparten un mismo origen: la acción paciente y natural de la fermentación.
La fermentación es una herramienta poderosa que nos permite transformar los alimentos respetando su esencia. En Hope Nature la entendemos como una forma de cuidar la salud, el sabor y la tradición, manteniendo vivo un conocimiento que sigue siendo tan valioso hoy como lo fue en sus orígenes.
Madrid Fusión 2026 y las provincias valencianas
En ese contexto, la Comunidad Valenciana ha tenido un protagonismo muy marcado desde el arranque. No sólo por la cantidad de ponencias y showcookings, sino por la claridad del mensaje: una cocina profundamente ligada al Mediterráneo, al arroz, a la huerta, al mar y al respeto por el productor. Se ha hablado mucho de origen, de sostenibilidad real —no de escaparate— y de cómo tradición e innovación no son polos opuestos, sino partes del mismo camino. La sensación general es que la cocina valenciana vive un momento de madurez, con chefs que ya no necesitan justificar su identidad, sino simplemente mostrarla.

Durante la jornada se ha puesto en valor el arroz más allá del tópico, explorando variedades, técnicas y contextos distintos, demostrando que sigue siendo un eje central pero no un límite creativo. También ha habido un discurso muy interesante alrededor de la despensa vegetal valenciana, de la huerta como fuente de inspiración y de la cocina de temporada entendida no como una moda, sino como una forma natural de cocinar. Todo ello con un lenguaje muy reconocible: directo, honesto y sin artificios innecesarios.
Otro de los puntos fuertes del día ha sido cómo la Comunidad Valenciana ha sabido presentarse como un bloque diverso, pero cohesionado. Desde propuestas más vanguardistas hasta cocinas que miran de frente a la tradición, todas compartían una narrativa común: respeto por el producto, identidad territorial y una clara vocación de futuro. No ha sido tanto una exhibición de técnica como una declaración de intenciones, algo que ha calado muy bien entre el público profesional que llenaba las salas.
El primer día de Madrid Fusión ha arrancado con fuerza y con un mensaje claro: la gastronomía española sigue evolucionando desde sus raíces, y en ese camino la Comunidad Valenciana está jugando un papel protagonista. No desde el ruido, sino desde la solidez de una cocina que sabe quién es, de dónde viene y hacia dónde quiere ir. Un inicio de congreso que deja el listón alto para lo que queda por venir, aunque esperamos que no haya decepciones en ese sentido. Hay demasiada gente buena y productos excelentes esperando aún en la recámara.



