El cantante Julio Iglesias está evaluando presentar una demanda millonaria contra el medio digital eldiario.es, dirigido por Ignacio Escolar, y la cadena Univision. Esta posible acción legal surge como respuesta a la publicación de acusaciones de agresiones sexuales por parte de dos ex empleadas, que los medios difundieron en enero de 2026. Fuentes cercanas al artista estiman el daño a su reputación en hasta 200 millones de dólares, alegando vulneración al derecho al honor y a la propia imagen.
La polémica ha surgido este mes de enero, cuando eldiario.es y Univision publicaron una investigación conjunta que, supuestamente, duró tres años. En ella, dos mujeres identificadas como Rebeca (empleada doméstica) y Laura (fisioterapeuta) acusaron a Iglesias de agresiones sexuales y trata de seres humanos mientras fueron empleadas en 2021 en las mansiones del cantante en Punta Cana (República Dominicana) y Lyford Cay (Bahamas).
200 Millones de dólares por el daño reputacional.
Como te imaginas a Ignacio Escolar en estos momentos?
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Según los relatos detallados por el diario de Escolar, Rebeca describió que Iglesias la llamaba a su habitación casi todas las noches, donde la sometía a penetraciones digitales sin consentimiento, bofetadas, insultos y humillaciones, a veces en presencia de una encargada que participaba o supervisaba. Rebeca se sintió como un «objeto» o «esclava», y aceptó inicialmente por presión, como en un incidente en la playa. Por su parte, Laura relató tocamientos no consentidos en los pechos y besos forzados en la boca, así como presiones para participar en tríos y preguntas invasivas sobre su vida sexual. Describió el ambiente como una «dictadura», con enojos diarios, insultos como «boluda» y humillaciones públicas, donde Iglesias controlaba incluso el peso, la comida y los movimientos de las empleadas.
El entorno laboral se caracterizaba por aislamiento extremo, jornadas de 10 a 16 horas sin contratos escritos, sueldos bajos (alrededor de 350 euros mensuales), revisiones de móviles, exámenes ginecológicos obligatorios y pruebas de ETS. Iglesias ejercía control mediante amenazas de despido y recordatorios de que trabajar para él era una «oportunidad única». Existía una jerarquía estricta entre «domésticas» y «señoritas» (como Laura), con mayor trato preferencial para las segundas, pero aún así sujetas a acoso. La investigación incluyó entrevistas con 15 ex trabajadores desde los años 90 hasta 2023, y se contrastaron evidencias como fotos, mensajes, visados e informes médicos.
Las mujeres, apoyadas por la organización internacional Women’s Link Worldwide, presentaron una denuncia ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional en España por agresión sexual, trata de seres humanos y delitos contra los trabajadores. Las abogadas de las denunciantes argumentaron que España tiene leyes contra la trata y la violencia de género que podrían aplicarse, a pesar de que los hechos ocurrieron en el extranjero.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional archivó la investigación poco después de su apertura, argumentando falta de competencia territorial, ya que los hechos denunciados habrían ocurrido exclusivamente en el extranjero (República Dominicana y Bahamas). La decisión no entró en el fondo de las acusaciones, pero se basó en los argumentos de la defensa de Iglesias, liderada por el abogado José Antonio Choclán. Antes del archivo, las denunciantes declararon telemáticamente como testigos protegidos.
Fuentes cercanas a Iglesias han expresado que el cantante está «muy tocado anímicamente e indignado» por lo que considera «falsas acusaciones». En un comunicado, negó rotundamente los abusos y calificó las alegaciones de «falsas». Según distintas informaciones, su equipo jurídico está estudiando una demanda contra eldiario.es y Univision por vulnerar su derecho al honor y a la imagen. La defensa argumenta que la difusión de las entrevistas fue manipuladora, ocultando identidades, usando actrices para dramatizar voces y presentando a las denunciantes como víctimas sin contrastar adecuadamente, lo que causó indefensión y daño reputacional.
La estimación del daño varía: fuentes consultadas por Libertad Digital lo tasan en 200 millones de dólares, aunque un bufete lo valora en unos 200.000 euros, afirmando que «ni así se repararía el daño causado». En redes sociales como X, usuarios han mostrado apoyo a Iglesias, compartiendo la noticia y animándolo a proceder con la demanda.
Ignacio Escolar, director de eldiario.es, ha respondido en su boletín semanal «El boletín del director» que la investigación no se centra en Julio Iglesias como figura famosa, sino en el abuso de poder contra mujeres vulnerables, pobres y racializadas. Escolar enfatizó el rigor de la pesquisa, que le habría ocupado tres años, y la conciencia de los riesgos de demandas por parte de Iglesias, dada su influencia histórica. Mencionó una anécdota de 2005 donde Iglesias ayudó al exministro José Bono a desbloquear relaciones diplomáticas con EE.UU. mediante contactos como Henry Kissinger, ilustrando su red de poder.
Escolar ha declarado públicamente que el medio actuó con «mucha prudencia» pero sin miedo, y que la denuncia podría tener recorrido judicial, citando precedentes. El enfoque periodístico busca combatir la impunidad y empoderar a víctimas de machismo, clasismo y racismo, no generar cotilleos.
La exclusiva generó una amplia cobertura internacional, con más de 4.400 publicaciones en tres días, incluyendo menciones en The Guardian, Le Monde, The New York Times, y en países como México, Italia y Estados Unidos. En España, medios como Antena 3 han analizado si el archivo pone fin a la batalla legal, aunque Iglesias parece dispuesto a continuar por vía civil.

