Por Alfonso de la Vega
En el calendario litúrgico profano anual antes de la Candelaria y a mayor gloria de las tinieblas ahora toca Davos. Las siniestras reuniones anuales del Foro Económico Mundial se celebran por estas fechas en la ciudad de mayor altitud de los Alpes suizos. Todo un acto pseudo religioso, político, costumbrista y social que durante unas pocas jornadas reúne a plutócratas, arribistas y políticos, poderosos verdaderos y figurantes, ambiciosas castas doncellas de virgo remendado en edad de merecer, junto con miles de personas alrededor de la antigua montaña mágica glosada por Mann. Pero Davos no siempre ha significado lo mismo. Hace diez años el tenebroso Klaus Schawb Rothschild proclamaba la necesidad ineludible de la Cuarta Revolución industrial. “No tendréis nada y seréis felices”. Esta mítica frase de Davos 2016 se habría revelado como una predicción con el discurso de la von der Leyen en Davos 2026, donde ha clamado por “la independencia de Europa”. La edición del año anterior fue contemporánea de la jura de Trump y se creía que el escenario pudiera variar, o al menos suponer una tregua en el proceso liberticida devastador en el que nos encontramos sometidos. Sin embargo, las amenazas a la estabilidad y la paz mundiales aumentan con la política del presidente norteamericano. El miedo avanza a careta quitada y ni siquiera la vieja y complaciente Europa se encuentra a salvo de sus amenazas.

A veces es útil y conveniente recordar. En los tiempos de La Montaña mágica del Nobel Thomas Mann Davos era un lugar para reponer la salud, no exento de oportunidades para el debate de ideas. Hans Castorp fue a visitar a su primo Joachim Ziessem, donde convalecía de una grave enfermedad en el sanatorio internacional Berghof. Como el pobre Joachim co-protagonista en la novela de Mann la civilización occidental también sufre hoy una grave enfermedad de diagnóstico incierto y de terapias harto problemáticas, acaso fallidas que también pueden derivar en fatales desenlaces.
Asistimos con esto de la posmodernidad y la posverdad al aparente fracaso actual, y al menos parcial, de los herederos del barón Holbach y su famosa Moral Universal. Obra estandarte en ese ámbito de la Ilustración y la Enciclopedia, de ese Siglo de las luces, hoy apagadas. Castorp asiste más como espectador que como protagonista a la pugna ideológica entre el revolucionario Settembrini, enfrentado en sus debates con un tradicionalista Naptha. A Hans Castorp, el principal protagonista de La Montaña mágica, no le basta el dogma establecido y vence su inicial repugnancia a emplear recursos metapsíquicos, incluso espiritistas, para indagar acerca de la suerte de ultratumba de su fallecido primo Joachim. Durante su estancia en Davos es solicitado por diferentes fuerzas más o menos profundas o encontradas. De tal perplejidad le saca un hecho aparentemente fortuito. Con ocasión de una arriesgada excursión donde se extravía entre la nieve y la niebla durante la que está a punto de perecer sino extrema su lucha, tiene un extraño sueño que le hace comprender que el hombre no debe permitir que la muerte se enseñoree de su pensamiento porque tal es el mandato de la bondad y del amor. Y, en consecuencia, debe aplicar su voluntad a tal fin.
El debate globalista clásico de Davos representa la negación de la civilización actual como corolario del negar el alma al hombre. Cada vez más asimilado a ganado con el que se puede hacer cualquier cosa, incluso experimentos genéticos o sacrificarlo. Es el transhumanismo, el hombre como robot, carente de derechos, esclavo como goyin de usar y tirar al servicio del sionismo. En la sesión necromántica de este año no se aparece la sombra o cuerpo astral de Joachim sino de otros fantasmas mucho más peligrosos anunciando nuevas calamidades para la humanidad.

El historiador judío Yuval Noah Harari, ateo y con sospechas de satánico, profeta de un mundo para desalmados con gentes degradadas a robots formuló una tremenda predicción: la Inteligencia Artificial (IA) pronto controlará no ya solo la mayoría de los sistemas legales, educativos y de salud del mundo, sino que “la IA se apoderará de la religión”. “Esto es particularmente cierto en el caso de las religiones basadas en libros, como el Islam, el cristianismo y el judaísmo”. “Todo lo que esté hecho de palabras será controlado por una IA”. “¿Qué pasa con una religión del libro cuando el mayor experto en el libro sagrado es una IA?” Afirma que la IA: primero, no es una «herramienta», sino un «agente». Puede aprender, cambiar y tomar decisiones por sí misma. La IA “puede ser un agente muy creativo” y “la IA puede mentir y manipular”. Se acaba sí con la cuestión del significado literal o simbólico del verbo. E incluso con tradiciones hebreas milenarias como la Cábala.
Elon Musk considera que el auge decisivo de la IA es inminente. Y pretende ocupar la España y Sicilia vaciadas con artefactos solares para proporcionar energía a Europa, lo que ¿contrariaría la política energética presidencial?
Sin embargo, Howard Lutnick anunciaba un giro en la política comercial de EEUU frente a la globalización: «La Administración Trump y yo estamos aquí para dejar algo muy claro: la globalización le ha fallado a Occidente y a EEUU … ha exportado empleos y deslocalizado su futuro. Ya no cederemos más ante la globalización.».
También Larry Fink reconocía que las élites globales han perdido la confianza pública y ahora enfrentan una realidad incómoda en una era de populismo y “profunda desconfianza institucional”.
Elon Musk pretende ocupar la España y Sicilia vaciadas con artefactos solares para proporcionar energía a Europa, lo que ¿contrariaría la política energética presidencial?

Al quejica, insaciable y desagradecido Zelensky poco menos que le cortaron el micrófono antes de despedirle hasta la próxima jeremiada. Se permitió atacar a sus benefactores y en especial a Orban quien le respondió: «No creo que ambos podamos entendernos. Soy un hombre libre al servicio del pueblo húngaro. Usted es un hombre en condiciones desesperadas, que durante cuatro años no ha podido o no ha querido poner fin al conflicto, a pesar de que el presidente de Estados Unidos le ha brindado toda la ayuda posible».
Pero la estrella de la convocatoria de este año es el narcisista Trump que nos mostró que el objetivo actual del trumpismo sería afirmar un nuevo orden global, diferente del hasta ahora fomentado y en consecuencia redefinir el rol de EEUU en él mediante una revolución desde la presidencia. Para tan alta ocasión Trump endiñó un sermón propio de un predicador gringo:
1 Diagnóstico. Europa debería seguir el ejemplo de su país: poner fin a la inmigración masiva y dejar de transferir sus capacidades manufactureras a terceros países. Muchas ciudades occidentales son hoy irreconocibles por el deterioro social, pérdida de cohesión y abandono institucional, También trazó una comparación entre dos modelos energéticos y dos resultados políticos muy distintos. «Europa va en la dirección equivocada», «los lugares se han vuelto irreconocibles», «los países se están desmoronando». 2 Salvador urbi et orbi: «Hemos vencido a la inflación», «crecimiento récord», «milagro económico». 3 Petición de sacrificios a Moloch: un 5% del PIB para la OTAN, aranceles a Suiza, Groenlandia para EEUU, ….. 4 Amenazas con la ira divina: amenazó con imponer represalias a los países europeos si comienzan a vender acciones y bonos estadounidenses. «Pueden decir que sí y estaremos agradecidos. O decir que no, y nos acordaremos». Cosa que nos atañe directamente al por él citado reino de España. y 5 Bendición final: «Cuando a Estados Unidos le va bien, todo el mundo crece»-
Davos de este año se ha presentado con novedades importantes incluso con rectificaciones de fondo. De no jugar al despiste hora el principal objetivo de EEUU sería socavar las estructuras de poder existente. Trump y sus seguidores ven a los globalistas clásicos anteriores y sus instituciones internacionales como adversarios. Desde esta perspectiva sabotear las estructuras transatlánticas tiene sentido: cuanto más débil se vuelve la OTAN y peor está la UE, más posibilidades tiene Trump de consolidar y mantener su poder en Estados Unidos. Así la salida de la OMS, el intento de buscar una alternativa a la ONU con la Junta de la Paz. Groenlandia mejor que la OTAN. En lugar de confiar en Bruselas, la preferencia por fuerzas de derecha ahora denostadas.
Para el reino de España se abren amenazas y oportunidades. Lo mejor va a ser pedir consejo a Hans Castorp y atender sus lecciones de aplicar la voluntad.

